sábado, 4 de enero de 2014

Marcos Carnevale: Adictas a vos

El padre del costumbrismo

El director de contenidos de Pol-ka debuta como dramaturgo

Su llegada a este mundo no podría haber ocurrido en otro momento: en el horario central de la TV. El padre de Marcos Carnevale dejó a su mujer, en pleno trabajo de parto, y salió corriendo a buscar ayuda en el pueblo. Otro presagio ocurrió esa noche de debut en Inriville, provincia de Córdoba: el médico estaba en el cine.

Carnevale es guionista de cine y televisión, director, productor y gerente de contenidos de Pol-ka. Su película Corazón de León, que estrenó en 2013, fue vista por más de 1.700.000 espectadores. Además, viajó a Nueva Orleáns para presenciar el rodaje de la versión que Hollywood realizó de su exitosa Elsa & Fred, que ahora tuvo como protagonistas a Shirley MacLaine y Christopher Plummer. En 2014, Carnevale dirigirá a su amigo y socio creativo, Adrián Suar, y a Guillermo Francella en Dos pícaros sinvergüenzas. Y acaba de debutar con su primera obra como dramaturgo, Adictas a vos.

Carnevale está casado con Lily Ann Martin, una de las guionistas más reconocidas de la televisión local, con quien tiene dos hijos, Cristóbal y Simón. Todos los días desayuna temprano mientras revisa los guiones de las ficciones de Pol-ka. Así comienza su rutina, que no tiene horarios ni vacaciones. Pero no sólo está muy pendiente de las ficciones de la productora insignia de El Trece. "Ahora devoro Homeland y Les revenants, pero también me cuelgo los sábados viendo la bailanta, películas trash y también cine europeo".

-Hablás de un estilo de trabajo "alla Suar" ¿Cómo es esa modalidad?

-Es muy personal. Mi relación con Adrián es directa. Hablamos todos los días, varias veces, de los personajes y del curso de las tiras, y también hablamos con los guionistas. Soy controlador y, como Adrián se mete en todos los aspectos, también puedo hacerlo. Me gusta el vínculo con los actores. Es un trabajo sin formalidades. Un día estábamos en el baño y Adrián me pregunta: "¿Y ahora qué vamos a hacer en teatro?". No sé cómo le dije La guerra de las Roses. Así surgió todo.

-¿Por qué las historias de Pol-ka están vinculadas siempre con el costumbrismo?

-La elección del costumbrismo es porque buscamos seducir a un gran público. Aunque subamos el nivel socioeconómico de los personajes de las historias, como ocurrió en Tratame bien, siguen siendo reconocibles. Es muy difícil trabajar para el gran público -por ejemplo, en Solamente vos- porque tenés que entretener al adulto y también llegar a los chicos, sin que el adulto se aburra ni que los chicos se pierdan la historia.

-¿Te habías encontrado antes con un fanatismo como el que despertó Farsantes? Hay gente que reclamaba en la puerta de la productora por un final feliz para la historia de Guillermo y Pedro [los personajes de Julio Chávez y Benjamín Vicuña].

-Hacía tiempo que no pasaba. En Soy gitano (2003) llegaron a colgarme un pasacalle que decía "Carnevale hijo de puta" cuando matamos al personaje de Juan Darthés. Pero lo llamativo es cómo esta historia gay se ha instalado en la gente y que quienes más reclaman y se hacen oír son mujeres, y hasta niños. Me parece que eso habla bien, que hay una maduración en la sociedad.

UN OBSERVADOR PIADOSO

"Lo que me salvó siempre fue la actitud. Nunca tuve miedo. Lloré un año entero cuando llegué a Buenos Aires. Me adoptó un gallego en la pensión de Constitución adonde fui a parar. Me dijeron «no» muchas veces, pero persistí", cuenta Carnevale, y al hablar de su niñez invoca a Toto, el personaje de Cinema Paradiso. El padre del guionista tenía una estación de servicio. Allí llevaba las latas de celuloide que le daba el dueño del cine de Inriville y les quitaba la emulsión con nafta. A los 8 años ya había dirigido su primer corto, Un robo a todo vapor.

Las dos escuelas de cine que existían a comienzos de los 80 no le permitieron el ingreso a sus aulas. Estudió periodismo y de ahí saltó a la publicidad, hasta llegar a ser director creativo de una agencia. "El camino que hice en la publicidad fue una etapa por la que tuve que pasar para dirigir cine. Cada vez que aparecía un actor delante de la cámara, me ponía como loco porque había mucho más para exprimir que si estaba frente a un modelo. Así me fui convirtiendo en un director de celebrities".

Noche de ronda fue su ópera prima. "El Incaa me negó un subsidio. Le pagué a Betiana Blum y a Hugo Arana dos pesos con cincuenta. Nunca olvidaré el gesto de ambos. La película tenía textos de Juan Forn, Antonio Dal Masetto y Abelardo Castillo, y a ellos también les pagué lo que tenía. Tardé un año en filmarla. Ahorraba y cuando tenía unos mangos íbamos al set", recuerda.

Carnevale se refiere a Betiana como un miembro de su familia. Fue la actriz quien le habló a Susana Giménez de la comedia Esa maldita costilla, que había escrito un joven director. "Un día, entrando a un cajero, suena mi celular. La voz me dijo: soy Susana Giménez. La mandé a cagar y le corté. Era Susana de verdad y le había gustado el guión. La película la dirigió Juan José Jusid. Todavía no confiaban del todo en mí".

Actualmente trabaja en un guión junto a Norma Aleandro: "No quiero acostúmbrame a estar entre estos bichos famosos y no sorprenderme en el trato cotidiano", señala.

Carnevale se inquieta cuando se le menciona la crispación por la que atraviesa el país. "Esta división no nos hace bien. Menos cuando se está tan expuesto. Me cuido de no ser utilizado. Tengo ideas claras y creo que muchos artistas están atrapados en esta guerra de poder", reflexiona.

"Yo tengo mucha piedad. Y busco que esté presente lo lindo y lo feo". Dos polos antagónicos: lo alto y lo bajo, la risa y el llanto. Parafraseando a Mijail Bajtin, de eso se trata el carnaval, o il Carnevale.

FICHA TÉCNICA

En cine dirigió Noche de ronda, Almejas y mejillones, Anita, Elsa &Fred, Tocar el cielo, Viudas y Corazón de león, entre otras.
En TV fue autor de Ilusiones, 22, el loco, 099 Central, Soy gitano, Padre Coraje, Sin código, Valientes yTrátame bien, entre otras.
En teatro dirigió Sandro, la profecía, El año que viene a la misma hora, La guerra de los Roses y, ahora, Adictas a vos.
Adictas a vos
De miércoles a viernes, a las 21.30; sábados, a las 20.30 y 22, y domingos, a las 20.30
En el Multiteatro, Corrientes 1283.
Entradas: $ 20.

Fuente: La Nación

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