jueves, 2 de enero de 2014

Laura Fidalgo: Los Grimaldi


"Lo que le llega a la gente es tu esencia"

La talentosa bailarina se sumó como actriz al elenco de Los Grimaldi en Mar del Plata. "En el ansia de hacer, pruebo de todo", dice.

Laura Fidalgo es algo más que una morocha de cuerpo escultural autodenominada "un tsunami". Tiene formación de bailarina clásica, compartió escenarios con Julio Bocca y hasta se atrevió a probar en el género musical de la mano de Enrique Pinti. Jura que nunca se hizo una cirugía y aunque está sola en el amor, asegura que siempre está dispuesta a nuevas experiencias.
Es perfeccionista al máximo y autoexigente hasta el hartazgo, tanto que no para un segundo. Con la cartera colgada de su hombro derecho, se muestra hiperkinética y atenta a cada detalle: "Es que una vez que arranco no puedo parar. Me levanto temprano y cuando empiezo, ya quiero seguir haciendo cosas. Soy muy meticulosa, tengo disciplina y no puedo sentir que pierdo el tiempo", confiesa.
Por estos días, Fidalgo colgó las plumas y su título de bailarina para despuntar el vicio de actriz en una típica comedia veraniega. Se sumó al elenco de Los Grimaldi en Mar del Plata, donde interpreta a la hija borracha de un empresario millonario, el personaje que en la versión original hacía Georgina Barbarrossa.

–¿Podemos decir que colgaste a la vedette y los zapatitos de baile?
–No. A mí no me sorprende este nuevo rol, porque trabajo hace muchos años. Yo soy un tractor, y en el ansia de hacer, pruebo de todo. Me asocian más a la danza. Este es un país en el que te encasillan, pero yo soy Laura y punto. Salgo de acá, me saco el vestidito, me pongo el joggin y parto para el chino a comprar. Hay que hacer todo. Tal vez esto de trabajar desde los 16 años me dio como otra visión.
–¿Siempre fue así?
–Yo vengo de una familia de clase media donde vivíamos bien, después nos agarró el Rodrigazo, perdimos todo y hubo que volver a empezar. Sí o sí tenía que laburar para ayudar a mis viejos. ¡Hasta baldeaba el patio! Yo elegí el camino del ladrillo por ladrillo. Soy muy idealista. No traiciono lo que siento y lo que quiero. No tranzo con lo que no me gusta. Eso es buenísimo  para mi espíritu y me ayudó a permanecer.
–¿Sentís tu propia evolución?
–En todo lo noto. En esta carrera no hay títulos. No te recibís nunca de nada. Es una carrera eterna, en forma de rueda, donde siempre hay que prepararse y formarse. Está bueno, pero los que estamos somos siempre los mismos. Los que tienen prensa o tapas de revista, o pagan para estar en un programa, no perduran. Hay de todo, como en todos lados.
–¿Y qué te diferencia, entonces, de otras chicas del medio que hacen lo mismo que vos?
–Cada una tiene un estilo. A algunas les gusta el quilombo y otras prefieren el talento. Yo tengo calle, mi cosa es trabajar y trabajar. En este país hay 2 millones de bailarines, pero la evolución la da todo lo que puedas sumarle a eso. Siempre tuve muy buen feeling con las mujeres y la disciplina es un plus. Es mi patente. Cuando trabajo no me guardo nada. El público es una gran familia, salgo a escena y es donde yo puedo volar.
–Se te nota muy meticulosa.
–Siempre busco el 11, pero perfecto es Dios. El dios que cada uno siente que es. Yo siempre busco estar un poquito más arriba porque me aburro muy fácil de todo. Necesito el plus. Soy hiperkinetica. Un tsunami. A mí me gusta generar cosas todo el tiempo.  La diva no me la banco.
–¿Por quién lo decís?
–Por nadie en especial. Para mí diva es Sofía Loren, o mujeres conocidas mundialmente. ¡Para mí son grandes artistas! Cuando veo mucho brillo por afuera es porque te falta luz interiormente y estás muy pobre de espíritu. La diferencia es que esta es una carrera como la de todos, pero que te expone. Quiero cultivar mucho la parte espiritual porque la tetita y el maquillaje, está todo muy lindo pero llega un momento en que se cae. Lo que le llega a la gente es tu esencia.
–¿Y con la parte mediática cómo te llevás?
–Hay de todo. A mí me pone loca lo injusto. Para la temporada me preparo normal. Ya estuve otras veces en esta situación, pero para mí es como en el barrio. Yo te hablo todo cara a cara, puertas adentro. Si tu vida pasa por lo mediático, arreglate sola. De última, juicio, te lo gano y se acabó.   «



"me gustó que la historia sea popular"
Los Grimaldi. En escena, Fidalgo Interpreta a una mujer ebria en esta comedia que llegó a Mardel con un elenco sustituto. Se trata de la obra que estrenó el verano pasado en el Radio City Roxy bajo la producción de Nazarena Velez, pero con elenco cambiado y sin la presencia de la benemérita productora. "Como es medio borracha, mi personaje se suele caer y lo hace abierta de piernas, realiza trabajo de piernas y de giros, pero siempre buscando un por qué, no está descolgado. Atiende el teléfono haciendo la vertical contra una pared", explica Fidalgo sobre los giros que le encontró al personaje que antes realizaba Georgina Barbarossa en la versión original que debutó en las sierras cordobesas.
"La experiencia es súper positiva y lo bueno es que, aparte de todo lo que vengo haciendo, es una doble jugada de subirse a una obra que ya fue un éxito y donde tenés la responsabilidad de que siga siéndolo. Esto es una ruleta. Cuando me convocaron, me gustó que la historia sea bien popular. Yo soy una esponja y voy agarrando todo lo que me tiran y lo intento aplicar. 'Soy una plastilina, amasame', le dije al director Atilio Veronelli", resume.

Fuente: Tiempo Argentino

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