sábado, 7 de septiembre de 2013

Nicolás Pérez Costa: El jardín de los cerezos


"Realmente, lo que más me interesa es llegar a no rotularme demasiado"

Uno de los referentes de la corriente del musical "alternativo" de la escena local se anima ahora a una versión muy personal del clásico El jardín de los cerezos, de Anton Chéjov. Será "bien a lo ruso", promete antes del estreno.

Tiene 29 años, es director artístico del Teatro El Cubo y uno de los referentes del musical alternativo en Buenos Aires. Pero, ahora, sorpresivamente dirigirá El jardín de los cerezos, de Chéjov. "La gente me pregunta: '¿Qué vas a hacer con un autor ruso? ¿Dónde vas a poner el portaligas?'", comenta Nicolás Pérez Costa. Hoy, estrena su versión de un clásico que promete hacer "bien a lo ruso".
Este joven director, actor y coreógrafo se lució en propuestas musicales como Un hombre llamado Casanova, Juicio a lo natural o Sádica ¿quién rompe el silencio?, entre otras. Ahora, llegó el turno del clásico de texto. El jardín de los cerezos se centra en la vida de una familia con problemas económicos. Sin embargo, no se preocupa por mejorar o recuperar lo que está casi a punto de perder: el jardín de los cerezos. Lopajin propone salvar a la hacienda de la hipoteca convirtiéndola en un centro vacacional, lo que haría desaparecer el patrimonio y la hermosa casa de la familia. En la obra, Chéjov mostró que las personas no viven grandes tragedias, ni discuten temas universales o tienen grandes romances, sino que los personajes transcurren por situaciones aparentemente vulgares, tal como sucede en la vida.
Esta versión cuenta con la actuación de Rita Terranova quien, luego de diez años, vuelve a interpretar el personaje con el que ganó el Trinidad Guevara. "Conocí esta obra a través de Alicia Zanca. Ella me acercó al teatro de texto, un género al que no estaba acostumbrado. Le decía que me parecía aburrido. Pero ella me lo hizo descubrir, me hablaba de la acción del texto, me explicaba los momentos de comedia que tiene, esa maravilla de los subtextos tan presentes en Chéjov, cosas que los que venimos del musical tenemos un poco olvidadas", explica Pérez Costa. Luego de la muerte de esta actriz y directora, Nicolás Pérez Costa pensó que estrenar este espectáculo del que tanto le habló era una buena forma de homenajearla.
Así, con la intención de recordar a quien fue su maestra y amiga, llega este estreno, al que Pérez Costa define como "una puesta tradicional, delicada y sutil, y con piano en vivo".  Además, considera que este desafío le permitirá ampliar su público. "Realmente, lo que más me interesa es no rotularme demasiado. Creo que el público del musical es muy fiel y me parece interesante que se acerque a ver otro tipo de cosas y, además, me gusta probarme en este texto. Me preocupé por trabajar lo que no se dice, por desentrañar la acción. Además, hay un elenco muy solvente", dice el director, quien también se ocupó de investigar sobre el vínculo entre Chéjov y Stanislavsky. En su búsqueda por la vida de uno de los autores más representados en todo el mundo, llegó a la conclusión: "Chéjov le decía que su obra no era una tragedia, que era una farsa. Y yo, obviamente, no quiero contradecir al autor, pero por momentos me parece que esto es un grotesco. Esta familia está perdiendo todo, les dan la solución y no hacen nada. Son personas que creen que son lo que no son."

Fuente: Tiempo Argentino

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