sábado, 25 de mayo de 2013

Ximena Bianchi, Nora Mouriño y Adhemar Bianchi: Grupo de Teatro Catalinas Sur



"La libertad tiene que ver con lo colectivo, no con la individualidad"

Ximena Bianchi, Nora Mouriño y Adhemar Bianchi repasan la historia de este grupo de artistas que se formó en el año '83 en La Boca por la iniciativa de vecinos del barrio que se reunían "para estar juntos y jugar teatralmente".

Comenzaron a reunirse en la Plaza Islas Malvinas de La Boca con ímpetu de encuentro al aire libre. Fue durante los primeros días de otoño de 1983, aún en dictadura. La invitación era salir a jugar. Abrir las puertas y encontrarse. "Estar juntos y jugar teatralmente", cuenta Adhemar Bianchi, director del Grupo de Teatro Catalinas Sur, sobre la motivación inicial que formó la comunidad que este año celebra su 30º aniversario. "La primera imagen es muchos vecinos jugando y buscando lo lúdico."
Hoy, después de tres décadas, el juego sigue. Ahora comparten espacio en una plaza techada: el galpón de Catalinas ubicado en Benito Pérez Galdós y Caboto. Adhemar enchufa y desenchufa un caloventor mientras mantiene sus convicciones de no soplar y relata: "En este espacio había una cooperadora de una escuela que había sido expulsada. Ellos son todos sobrevivientes de utopías con militancias distintas. Pero eran sobrevivientes no heroicos que necesitaban seguir haciendo el nosotros."

–¿Hoy cuál es el nosotros?
Adhemas Bianchi: –El nosotros es más grande porque existen más de cincuenta grupos de teatro comunitario. En estos momentos hay uno formado en Uruguay y tres en formación. Hay otro en España y también en Italia, y todos nacen del contagio y, no de la colonización, de nuestra experiencia.

Esta noche, además de sumarse locro y cantina, a la habitual choriceada prefunción, se estrena Carpa quemada, el circo del centenario, un espectáculo que completa la trilogía iniciada por Venimos de muy lejos (estrenada en 1990) y El Fulgor Argentino (1998).
Con la rueda de mate iniciada, se suman a Adhemar, Nora Mouriño, asistente de dirección de Carpa quemada y directora del grupo de niños, y Ximena Bianchi, directora del grupo de títeres.

–¿Qué relación existe entre el espectáculo y el aniversario?
AB: –En treinta años, el Grupo Catalinas buscó el tema de la identidad y su memoria. Los dos espectáculos anteriores cuentan la visión de la historia desde 1890 hasta un futuro, el 2030. Cuando nos ponemos a trabajar sobre la historia, encontramos que no habría explicaciones lógicas de quiénes somos, si no se entiende el siglo XIX. Allí están las bases fundamentales de cómo se ha ido armando esta cultura y las luchas que hoy siguen siendo iguales. Cuando entrás en el siglo XIX nos ubicamos en Europa, la Revolución Industrial inglesa y la invasión de Napoleón a España, partimos de ahí para llegar a 1890 donde se sientan las bases de la Argentina moderna y del triunfo del proyecto agroexportador contra el viejo proyecto federal.
–Cuando hicieron Venimos de muy lejos, ¿ya sabían que iba a derivar en otros espectáculos?
Ximena Bianchi: –En principio no fue planeado ni pensado así, fue después, a partir de trabajar la identidad y de encontrarnos con la historia a partir de la emotividad. Todos los espectáculos están contados a partir de nuestra historia. Venimos de muy lejos tiene historias nuestras también atravesadas por el contexto histórico. Fue un puntapié.
–¿Cómo define cada uno qué es la cultura popular?
AD: –La cultura, no sólo el arte. Nosotros definimos nuestra participación desde el teatro, porque posiblemente el teatro sea una de las aristas de la cultura más demostrativa de muchas cosas. En el teatro está la tradición, la historia y se puede ver la identidad. Siempre repito que uno sabe más de la historia inglesa por Shakespeare que por haber estudiado. Todo lo que hacemos es identidad, hacemos los chorizos en la puerta y hacemos lo que llamamos la fiesta teatral, estamos con la gastronomía y no porque sí usamos choripán. Para nosotros, la cultura tiene que ver con un montón de cosas: la gente, la memoria, las costumbres. Básicamente, nuestro planteo de cultura popular nace de las mezclas, de todo lo que viene desde el seno de la gente, que por lo general son deformadas o bloqueadas por un concepto de la cultura elitista que son los intereses y gustos de determinados sectores.
Ximena Bianchi: –La cultura popular es la reunión de los saberes colectivos. Nos han hecho creer que el que sabe es otro. Y la realidad es que los saberes colectivos son los que generan los grandes proyectos y la identidad. No es otro el que va a venir a enseñarnos; en realidad, entre todos, cada uno sabe una parte y en ese aporte colectivo es que salen las cosas.
Nora Mouriño: –Hay algo en el teatro donde se piensa que alguien tiene un don y que sólo puede actuar o cantar quien haya nacido con esa posibilidad y, en realidad, lo que nosotros entendemos como cultura es que todos pueden, sólo hay que crear un marco para que eso se desarrolle. Acá ha entrado gente que decía "no puedo cantar ni el arroró", y luego todos pueden. La construcción grupal es muy valiosa, hay un trabajo muy fuerte con los vecinos. Hay características que confluyen, Catalinas autoproduce sus espectáculos íntegros, un grupo escribe, otro hace la escenografía, cada uno se encarga de su vestuario…
AD: –Hasta el teatro fue una construcción colectiva. Esto se define como el nosotros y el yo. Los mandatos de la sociedad son el yo y nuestro trabajo es recuperar el nosotros. La gente lo que aprehende acá, es que el yo no conduce a ningún lugar y que el nosotros nos hace avanzar.
XB: –Además, esta cosa de que, aparentemente, ser libre en esta sociedad también es no importarte del otro y esto de la libertad individual en desmedro de lo colectivo no es ser libre. Justamente, ser libre no es que no te importe el otro. La libertad tiene que ver con el colectivo y no con la individualidad de cada uno por separado de la sociedad como si no necesitara del resto.
–Construir el nosotros es también reconocer que solo no puedo...
AD: –¡Claro! Yo sin el grupo Catalinas no existo y tampoco existe el otro.
XB: –La conclusión es que uno solo no podría haber transformado este espacio de tintas en un teatro.
NM: –También el nosotros va en contra del discurso del no se puede. Sí, se puede, juntos se puede. Yo participo desde el año '98, conocí a mi marido aquí, y en Carpa quemada actúan mis dos hijos, de diez y seis años. Hay un trabajo de inclusión, de pertenencia intergeneracional que nos define como grupo y familia.
–En este momento, ¿cuántos forman el grupo?
AD: –Está la orquesta, los títeres y los actores que hacemos los espectáculos. Muchos no están en Carpa quemada. Hoy somos ochenta niños, treinta adolescentes. Alrededor de 500 personas pasan semanalmente por este espacio, contando también los talleres que damos.  «



ahora se viene la película
El jueves 5 de septiembre, en el marco del Día del Inmigrante (que se celebra el 4) se estrena la película: Venimos de muy lejos. La producción, dirigida por Ricky Piterbarg recupera la historia de la obra teatral que narra las vivencias de los inmigrantes que definió la historia social y cultural de nuestro país.
Vecinos de la comunidad de Catalinas se reúnen para pensar una película sobre su historia. Los integrantes del Grupo de Teatro Catalinas Sur se preparan para presentar su ya clásico espectáculo Venimos de muy lejos en la plaza del barrio. De pronto, el límite entre el documental y la ficción se borra, pasado y presente se encuentran y, entre recuerdos, canciones, títeres y vestuarios de época emergen las historias de italianos, gallegos y judíos que unen al menos tres generaciones (abuelos, hijos y nietos) marcadas por la inmigración y unidas a través del tiempo por su carácter emprendedor, solidario y comunitario.


un festejo que dura todo el año
Para celebrar los 30 años, el Galpón ofrecerá espectáculos, eventos y actividades especiales: al estreno de Carpa Quemada se suman funciones de El ratón del invierno (domingos 16:30 hs.). El 8 de junio, la Orquesta Atípica volverá con su espectáculo Quién es el jefe y durante vacaciones de invierno tendrá lugar el 5º. Festival Internacional de Títeres al Sur con grupos de los cinco continentes. En la segunda parte del año se repondrán los clásicos Venimos de muy lejos y El Fulgor Argentino. El grupo continuará ofreciendo además una amplia gama de talleres (títeres, teatro, percusión, circo y música) para chicos, adolescentes y adultos.


Eterno conflicto
Carpa quemada es una crónica de 1910, en el centenario de la Patria, cuando la carpa del payaso Fran Brown -levantada en la calle Florida- fue quemada por un grupo de jóvenes pertenecientes a las más destacadas familias de la sociedad porteña.

–¿Qué correlación hay entre Carpa Quemada y  la actualidad?
AD: –Carpa Quemada son los chicos del Jockey Club, de la pitucada que no quería ver en el centro ver morochitos cirqueros y una carpa que afeaba el evento. Hoy el mismo racismo está vigente en la calle, cuando escuchás a los caceroleros, cosas espantosas que hemos escuchado que ya se decían en esa época de otras maneras. Lo triste es que muchos de los que dicen esas cosas, sus antepasados fueron los discriminados en aquella época.
XB: –Hay una cosa de poder entender de donde viene esto de ser racistas con nosotros mismos. Esto de Somos europeos ¡mentira! Deberíamos tener mucho más respeto por nuestros pueblos originarios. Las facciones de gente que vive en todo el país, que son muchos más que los blanquitos que viven en la ciudad de Buenos Aires, que son los más cruzados con inmigrantes, y justamente porque ganó la parte más liberal terminamos mirando a Europa todo el tiempo y creyendo que es eso lo que somos, cuando somos otra cosa, tenemos una identidad que ha sido ocultada.
AD: –Además están los mismos personajes. Uno de los grandes hacedores del proyecto liberal es Mitre y hoy ves el diario La Nación junto Clarín, con toda su estructura, lo que encontrás es una continuidad histórica. Si ves los interés del Imperio Británico aliado a los sectores del puerto se trataba de un sector dominante como ahora. Cambialo por el mundo financiero y te vas a encontrar con las mismas cosas. Entonces, cuando uno se pregunta: ¿De dónde vienen éstas cosas? Viene de la pérdida del mundo federal, del mundo de Artigas, del mundo popular y de la pérdida proyecto nacional. El proyecto nacional murió, a veces intenta surgir y más o menos intenta acomodarse pero siempre tratan de bajarlo.

Fuente: Tiempo Argentino

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