lunes, 6 de mayo de 2013

El mal de la montaña



La fuerza de la narración

Contar una historia, mirar de frente al público, sin necesidad de simular una ficción. La última propuesta teatral de Santiago Loza, como autor, y de Cristian Drut, como director, apuesta a una práctica ancestral: la de narrar situaciones, anécdotas y pensamientos sin intenciones de crear una cuarta pared o un espacio ficcional.

Contar una historia, mirar de frente al público, sin necesidad de simular una ficción. La última propuesta teatral de Santiago Loza, como autor, y de Cristian Drut, como director, apuesta a una práctica ancestral: la de narrar situaciones, anécdotas y pensamientos sin intenciones de crear una cuarta pared o un espacio ficcional. No hay nada que aparentar. Cuatro actores, vestidos de negro, quieren hablar del amor, de los vínculos, la soledad y los estereotipos sociales. Y lo hacen en un espacio despojado, sin más herramientas que sus compañeros y la potencia de un texto cargado de imágenes.
Así funciona El mal de la montaña, una de las últimas obras de teatro que estrenó Loza como autor. Si bien Loza trabajó mucho en el género del unipersonal, y se centró en historias de vida de mujeres, este trabajo –pensado para cuatro personajes– es el más discursivo de todos. Este es un punto fuerte y débil a la vez. Fuerte porque Santiago Loza es un gran escritor, un escritor por imágenes. Su discurso es siempre poético, por momentos cargado de dulzura, otras insoportablemente cruel. Sus palabras son tan potentes que, a veces, es difícil asimilar aquello que se emite. Pero, por otro lado, al estar tan centrado en el plano narrativo, a esta historia le falta un conflicto, una trama, la pregunta "¿y qué va a pasar ahora?". Esa necesidad de acción tan importante para el registro teatral.
Los actores sólo se tienen a ellos mismos para transmitir sus mensajes. Esta es la apuesta de Cristian Drut como director. Apoyados contra la pared, todos vestidos de negro, se hacen cargo de esa soledad y la interpretan sin solemnidad, de una manera cercana, se apoyan en la fuerza del texto para construir un relato polifónico, que tiene momentos tan poderosos como la desesperación de un hombre que camina de la mano de su novia y no sabe cómo decirle que ha muerto el deseo, que no la ama más. Y se llega a decir: "La mano que me aprieta no se da  cuenta de esta urgencia." «

La ficha

El mal de la montaña

Autor: Santiago Loza. Direccción: Cristian Drut. Elenco: Natalia Señorales, Patricio Aramburu, Pablo Cura y Julián Krakov. En Abasto Social Club: Yatay 666.

Fuente: Tiempo Argentino

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