martes, 8 de enero de 2013

Fernando Dente, Florencia Otero y Federico Salles: Tango Feroz





Un éxito del cine argentino llega al teatro

Mañana se estrena en el Teatro Tabaris una obra basada en Tango Feroz, que 20 años atrás hizo furor en la taquilla.

Apuntan a "robarte el corazón", como decía uno de los hits creados para la película Tango Feroz, una de las más taquilleras de los últimos veinte años del cine nacional, a la que homenajearán todas las noches a partir de mañana, en el escenario del Tabaris. Porque Tango Feroz es ahora un espectáculo de teatro "con canciones", ya que a su elenco no le gusta mucho definirlo como "un musical", porque aseguran que quieren vencer los prejuicios que rodean el género, y porque dará una vuelta de tuerca a la historia protagonizada en 1993 por Fernán Mirás y Cecilia Dopazo, que reveló parte de la historia del mito de Tanguito, un pionero del rock nacional.
El equipo convocado para esta versión no puede más que asegurar calidad. Ariel Del Mastro, un consagrado del género –hizo, entre otras, Eva, Aladdin, Cabaret, Despertar de primavera y la puesta original de Por amor a Sandro, el año pasado–, eligió nuevamente como sus protagonistas a Fernando Dente, Florencia Otero y Federico Salles. Ninguno supera los 30 años, pero ya tienen trayectorias tan sólidas como para, esta vez, no haber hecho audiciones. El elenco está apoyado además por un libro adaptado por Joaquín Bonet del guión original de Marcelo Piñeyro y Aída Bortnik, y la música que la película inmortalizó, más cuatro canciones nuevas.
La puesta también es un desafío: aquí no hay grandes escenografías, ni una superproducción al estilo Broadway. Hay un escenario despojado, con una enorme pared blanca de ladrillos de fondo, donde se proyectará lo que vaya sucediendo.
Los nueve actores –poquísimos, en comparación con otros grandes musicales– se sienten contenidos por esta propuesta escénica. "Se buscó que la sala fuera un espacio íntimo", dice Federico Salles, mirando el escenario aún en preparación desde las butacas del Tabaris. "Parece ser parte de una tendencia que Ariel Del Mastro viene liderando: lanzar proyectos que tienen personajes populares de la música nacional como protagonistas."
Para Fernando Dente, que encarna a Tango, volver a trabajar con el director es "una experiencia enorme. Siempre te hace creer un poco que sos su par, siempre hay una sensación de cope, de cero solemnidad, cero tiranía. Ariel es muy generoso a la hora de trabajar. Se trabaja en un proceso en el que te sentís muy parte y siempre las historias que elige tienen un destello de algo que es muy conmovedor de hacer –y de ver también, claro–. Es muy especial."

–¿Qué les pasó a la hora de encarnar personajes del rock en Argentina que se volvieron inmensamente populares cuando se estrenó la película?
Federico Salles: –Yo tengo un vago recuerdo del fenómeno de la película, era muy chico y obviamente la vi por la tele. Ves esos actores que hoy son consagrados, y eso genera más responsabilidad.
–Es difícil pensar que esa historia no se haya transformado antes en un musical…
Fernando Dente: –Igual, pasa algo que la gente descubrirá cuando vea la obra: no es un exponente fiel del género, estrictamente hablando. Es, sí, osado, pero es un espectáculo con música. Hay cuatro temas más, agregados a las canciones de la película, donde la historia avanza con la música. Son momentos muy potentes y muy fieles a los espectáculos de Ariel. Pero no tiene una estructura de musical clásico. Es muy interesante tomar un material nacional, que no abunda en los espectáculos de nuestra cartelera. La gente tiene mucha expectativa con este Tango, tiene ganas de ver cómo son esos personajes que amó en el cine.

EXPERIENCIA DOBLE. Para Salles, que además de ser un consagrado actor de teatro, su popularidad se incrementó con la participación en algunas tiras de televisión, compartir el protagónico con Dente y Otero es como trabajar con gente con la que se entiende con sólo mirarse. Aquí encarna un doble papel: Pedro, "el idealista, mejor amigo de Tango, que en cine hacía Sbaraglia", y Ángel, el amigo en el que Tango se refugia en la cárcel, que en la película interpretaba Imanol Arias. "Ariel quiere contar las traiciones a los amigos, las traiciones por uno mismo. Es alguien que se traiciona a sí mismo. Que sea un mismo actor en los dos personajes es la imagen de mejor amigo."
Para el joven actor hay, además, otro motivo de entusiasmo, más allá del desafío de un doble personaje. Hacer Tango Feroz le permite pensar en que la relación que hagan los espectadores será, "a diferencia de lo que puede pasar con shows o libros que vienen de afuera, con otro producto argentino".
Dente se suma a ese entusiasmo: "Yo tengo la ilusión de que se empiecen a tomar materiales de nuestros autores, de nuestra literatura, lo que sea, y se dé lugar a historias surgidas de nosotros mismos. Somos conscientes de que estamos haciendo un espectáculo que surgió de aquí, del que estamos muy orgullosos, y nos damos cuenta de que hacer esto es posible. Quizá el proceso sea un poco más difícil que cuando viene una obra de afuera, con referencias claras para trabajar, pero quisiera que seamos sólo el principio del camino", dice.
Florencia Otero se suma una vez empezada la charla y aporta: "Hay libros rígidos, obras rígidas en las que hay poco que aportar. Aquí, libertad total. Es un lindo vértigo, nunca vimos la obra. Vimos la película, que no es más que el punto de partida de lo que pasa arriba del escenario", agrega Dente.
El personaje femenino mantiene su esencia, asegura Otero, pero es una vuelta más de un rol que en el cine quedó para siempre ligado al desnudo de Dopazo. "Aquí eso está, pero no es lo fundamental", asegura. "Sí está la historia de amor con Tango, la rebeldía, el compromiso social y político. Acá se cuentan las historias que en la película están apenas insinuadas."
Para la protagonista, que en poco más de dos años compartió dos veces escenario con Dente y una con Salles, "conocernos tanto es más que una zona de confort, es un desafío adicional para encontrar esa veta renovada en estos personajes. Cuando hicimos Despertar… apenas nos conocíamos, y nuestras vidas tampoco se cruzan tanto fuera de los escenarios", afirma.
"Ser pocos en escena –agrega– también ayuda a que esa confianza que necesitás para largarte a trabajar con el otro se genere más rápido. En los elencos multitudinarios nunca llegás a relacionarte del todo con todos. Acá todo fluye un poco más rápido, y en nuestros aportes al libro, a la versión, en la que por suerte los autores originales estuvieron involucrados."

MÚLTIPLES. Si bien son más conocidos por sus trabajos en las grandes puestas locales del teatro musical, los tres jóvenes actores combinan en sus trayectorias televisión, cine, teatro de texto y espectáculos más pequeños.
–¿Cómo conviven con otros formatos? ¿Les gusta tener proyectos al mismo tiempo?
FS: –Ahora no es el caso, pero cuando hice Herederos…, que fue todo un año de tele y mi primera experiencia en tira, no podría haber hecho otra cosa. Los horarios y la demanda eran completamente diferentes a lo que estaba acostumbrado, y estuvo bien que me centrara en eso. Quería aprender y disfrutar.
Floerncia Otero: –Depende de qué tipo de trabajo combines. En el 2011 a mí me pasó que hacía setecientas mil cosas al mismo tiempo: filmé una película y promocioné otra que ya había hecho; hice un infantil y Casi normales, que fue devastadora en mi cuerpo, en mi alma, y llegó el 2012, hice tele y no pude encarar la vuelta a la segunda temporada de Casi…. Ahora me dije: ¿a ver qué pasa si me relajo y sólo me dedico a esto? Claro que, a veces, es la misma vida la que te lleva a combinar las cosas. A una le encantaría estar en una granja, aislada, y pensar en los procesos para encarar un nuevo personaje, pero eso no es más que una utopía. Hacemos shows a las cuatro de la mañana en casamientos, una locura. Pero es parte del rock.
FD: –Yo me puedo dar el lujo, porque todavía soy joven (risas) y no tengo tantos compromisos, de elegir cómo administro la energía. Pero en la vuelta de Casi…, por ejemplo, dije que sí porque me parecía mal decir que no. Por más cansado que estés, si te gusta lo que hacés, la energía la tenés.
En una puesta con telón inexistente y personajes que están casi todo el tiempo en el escenario, la energía será un ingrediente fundamental para que este Tango resulte tan atractivo como feroz. "El espectáculo está pensado como una continuidad vertiginosa, para que no haya aplausos y se reciba como el bombazo que es. Creo que lograremos el desafío", asegura, optimista, Dente, antes de convertirse en Tanguito. Sus compañeros aseguran que es eso, nada más –pero nada menos– lo que tienen para ofrecer.

Aquel encuentro en despertar de primavera

Caminos paralelos. Si bien surgieron de espacios diferentes –Florencia Otero y Federico Salles del teatro musical, Fernando Dente de un reality que lo consagró como protagonista de la versión local de High School Musical–, los caminos de estos tres jóvenes confluyeron varias veces. Con el director Ariel Del Mastro hicieron, en 2010, Despertar de primavera, el primer protagónico para los varones y uno más de los espectáculos donde Otero brilló con esa luz propia. Durante la charla, volverán una y otra vez a esa experiencia: "Fue una obra hermosa y muy importante para los tres", será casi lo primero que dice Dente frente al grabador.
La obra hizo aquí una carrera relativamente corta en cartel; se la confundió, desde la promoción, con una obra de Cris Morena (cuando, en realidad, ella era una de las productoras) y no con el contenido provocador y polémico que traía en su versión rockera de los conflictos adolescentes, pero la suficiente como para dejar a su paso fanáticos que recuerdan cada estribillo y que literalmente reventaron el teatro en las últimas funciones, con un clima de fiesta que todavía emociona a los protagonistas. Salles se confiesa, aún al día de hoy, "parte y fan de Despertar… En la última función, la sensación fue ésa: 'Morimos con la nuestra', y eso es algo que Ariel defiende a capa y espada."
Hace exactamente un año, además, Dente y Otero se encontraban en el escenario de otro musical fuerte, de profundo contenido dramático. "Casi normales me dejó agotada, física y emocionalmente. Necesitaba parar para poder concentrarme en la energía de Mariana", confesará ella.
Salles hizo un paso por la televisión –estuvo, entre otros, en Herederos de una venganza-– y todos confiesan que se conocen como si fueran de la familia. Para Otero, además, esta vez eso se cumple literalmente: comparte escenario con su marido, Germán Tripel, al que conoció en Rent, en el Konex.

A 20 años del éxito

Un fenómeno del cine. Llevó 1,7 millones de espectadores a los cines, un fenómeno que, en 1993, el cine argentino parecía haber dejado de generar. Protagonizada por Fernán Mirás, Cecilia Dopazo y Leo Sbaraglia –pero con gigantes como Héctor Alterio e Imanol Arias en el elenco–, Tango Feroz fue el primer éxito de taquilla tras la vuelta a la democracia.
El guión original de Marcelo Piñeyro y Aída Bortnik atrajo a todos, pero especialmente a los adolescentes, a quienes presentó una historia que desconocían: la de los orígenes de una parte mítica del rock nacional.
Los mismos autores del libro original participaron esta vez de la supervisión del guión adaptado, aquí a cargo de Joaquín Bonet, y dieron el visto bueno. Para los roles de Lobo y Willy se eligió al talentoso Tony Lestingi y a Germán Tripel, con amplia experiencia en musicales. Eliseo Barrionuevo encarna a Juan, Silvia es Mariu Fernández y Sofía González Gil (la Negra) y Federico Llambí (policía / Fernando) completan el elenco.
El mismo Del Mastro está a cargo de las luces; su hermano Gastón Briski, del sonido, y la dirección musical es de Alejandro Devincenzi. Gustavo Carrizo hizo la coreografía y Jorge Ferrari el arte de la puesta. El video –un protagonista más– es diseño de Maxi Vecco.

Historias de íconos

Con una trayectoria y un talento impecables, Ariel del Mastro decidió, tras encarar un 2012 con la novedad de llevar un ídolo popular como Sandro a un formato de espectáculo musical, abrir este 2013 con la historia de Tanguito.
“Ya con Eva, el musical argentino había empezado esa tendencia de trabajar con proyectos y personajes históricos. Después seguí adelante, viendo qué más se podía hacer. Y Tango... llegó buscando instancias de cosas que yo quería contar”, dice.
“Hace tiempo que quería escribir una obra de un grupo de amigos que habían salido del secundario juntos y se reencontraban a los 50 años. Ver qué cosas se habían prometido a los 20 y en cuántas se habían traicionado. El texto lo empezamos a escribir hace unos tres años, y tenía música de rock nacional. Nada de lo que escribía me representaba. Un día, el marido de mi hija me dijo: 'Pero Tango feroz no habla de eso?'. Volví a ver la película y hablé con Marcelo Piñeyro y Aída Bortnik. Les habían ofrecido muchas veces hacer la obra y no les funcionaba. Habían visto mis trabajos anteriores y les parecía que era el momento indicado. La música estaba. Era el proyecto perfecto”.
En un proceso no muy habitual, Del Mastro eligió al elenco sin el proceso habitual de audiciones: “Los llamé porque cuando vimos con Joaquín Bonet cómo creían los personajes, se aparecían los actores para cada papel. Y seguí las carreras de los chicos después de Despertar... y estoy orgulloso de haberlos convocado”, concluye.


Fuente: Tiempo Argentino

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