sábado, 20 de octubre de 2012

Paola Barrientos


Paola Barrientos: “No estoy desesperada por la tele”

Actriz con veinte años de carrera, la popularidad le llegó con Vicky, la psiquiatra que compone en “Graduados”, la tira de Telefe. Y también por la publicidad de un banco. Acá cuenta cómo la televisión le cambió la vida y la estética.

Gracias por divertirme todas las noches ”, le dicen muchas personas a Paola Barrientos cuando la ven por la calle. “Eso es lo que más me sorprende. Está buenísimo y me resulta muy extraño, porque es algo que sucede a pesar de uno, más allá del deseo de lograr eso. Es mágico y fantástico que, haciendo algo que a uno le gusta, logre provocar eso en otras persona”. La actriz, que desde hace casi 20 años trabaja en teatro, fue descubierta por gran parte del público por su personaje de Vicky, la psiquiatra amiga de Loly (Nancy Dupláa) en Graduados (Telefe). Y tan bien la aceptó la gente que la delirante Victoria Lauría es uno de los personajes favoritos de la tira.

¿Cómo vivís el “boom” de tu personaje dentro de un programa que ya es un éxito?

Ahora lo disfruto. En Semana Santa me fui al interior y ahí me di cuenta lo que había pegado el personaje. Vicky genera empatía y creo que se volvió alguien querible. Es una amiga fiel, es divertida, da un poco intelectual y cuando se encuentra con alguien más volado que ella como Tuca (Mex Urtizberea), se pone más rígida. Y con los hombres le va mal. Y a mí me pasa que es una sensación diferente la que estoy descubriendo, porque yo no soy popular ni tan querida. Mi entorno es más chico, no tengo 500 amigos, los que me quieren me quieren mucho pero no es tanta gente y eso es bastante extraño. Además, porque esta adhesión que logra Vicky, a mí no me sucede: yo no soy fan de algo, no tengo ese fanatismo por algo que te guste mucho, soy más bien tibia en ese sentido. Por eso me resulta raro que a alguien le pueda generar eso.

Teniendo una madre psicóloga, ¿influyó esa imagen para armar tu personaje?

Yo tengo básicamente prejuicios, sobre todo cuando Vicky se pone en pose de psiquiatra, pero son prejuicios que evidentemente no están tan lejos de la realidad, porque muchos psicólogos me han dicho que la forma en que ella se arregla el pelo antes de abrirle la puerta a un paciente es tal cual y eso es algo que yo nunca vi. Debe haber algo intuitivo, cosas que me voy imaginando por las veces que hice análisis. Y después se completa con el vestuario. Cuando me puse los anteojos le encontré una expresividad que me ayuda mucho.

La gran exposición que implica la televisión, ¿cambió mucho tu vida cotidiana?

Lo complejo de este año fue la mezcla de tele y teatro ( N. de la R : está haciendo “Las criadas” en el teatro Presidente Alvear ). Grabo de lunes a viernes y tengo funciones de teatro de miércoles a domingo, así que no hay un día en que me levante y diga “hoy no tengo nada”. Lo más complejo fue durante los ensayos de teatro, porque es un momento en que se requiere mucha energía, mucha atención, estoy tomada por eso. Hasta pienso que debería vivir sola, porque es un momento muy particular de búsqueda, más bien angustioso y a la vez infinito. Hasta que se acomodó todo estuve muy dividida. Fue una vorágine, estaba abrumada, sentía que no podía cubrir todos los lugares porque además, tenía que atender mi casa con mi marido y mi hijo de 4 años. Recién ahora lo puedo disfrutar, porque también sé que esto es algo que no pasa todo el tiempo.

En “Graduados” los personajes vuelven todo el tiempo a su adolescencia, hay un constante revival de los ‘80. ¿Sentís nostalgia de tu adolescencia?

Es divertido jugar con volver a ese momento. Pero lo bueno es que no está idealizada la adolescencia. Lo que vemos de Vicky a los 17 nos hace entender lo que ella es ahora. Es medio patético, siempre está buscando un chico que la bese.Me parece bien que no haya una mirada ideal sobre ese momento que en realidad es de mucho sufrimiento, es muy difícil ser adolescente. Yo, en general, la pasé bien, pero no quisiera volver a vivir esa etapa. Tal vez sea el momento más difícil, porque tiene que ver con la aceptación de cosas propias, te planteás la relación con los demás, dónde te ubicas con respecto a los otros, te vas armando. Ahora tengo la posibilidad de equivocarme menos dolorosamente. En ese momento había más tensión con eso, a medida que uno crece puede equivocarse más tranquilo, creo.

Paola seguramente recordará el 2012 como el año en que, ciertos días, tuvo que dividirse (o multiplicarse) en varias mujeres: la adolescente Vicky, la psiquiatra Victoria y, Solange, una de las criadas de la obra de Jean Genet. (Ver Triángulo ...). Y las consecuencias que eso trae: “Fuimos encontrando la manera de armar el pasado adolescente de estos personajes en la exacerbación. Yo trabajo básicamente desde el cuerpo, con cosas que me ordenan y me colocan en el personaje. Por eso, después de una jornada de grabar revival quedo exhausta, porque la energía que le ponés es total, y está relacionada con esa etapa de la vida. Nos montamos en una energía intensa. Después de grabar las escenas del día de la primavera y del baile de El ritual de la banana tuve que ir al masajista. Pero nos divertimos mucho haciéndolo”.

Hasta ahora, trabajaste casi prescindiendo de la televisión. ¿Cómo te imaginás de ahora en más?

El gran cambio que veo es que antes iba con una carpetita a un productor y ahora tengo más posibilidades, pero soy la misma actriz que hace dos años. También me pasa que puedo encontrar un espacio de expresión en la tele y disfrutarlo. Pero no haría enseguida otra tira, no estoy desesperada por la tele. Tampoco es que quiera huir, depende de los proyectos y los personajes que aparezcan.

¿Creés que hay un público que te ve en la tele que se puede empezar a interesar por el teatro?

Sé que hay gente que va a verme al teatro por Graduados . Algunos quizás se decepcionen y otros, descubrirán algo nuevo. Me da alegría poder ser un puente.

Con un año tan cargado de trabajo, Paola sólo proyecta vacaciones. “Quiero volver a leer, ver películas, ir al teatro: necesito regenerar las ganas de hacer algo nuevo”. Sin obsesionarse con la imagen, Paola confiesa que antes de llegar a la tele, “me cortaba el pelo yo, nunca me hice una limpieza de cutis, nada. Ahora, estoy siempre maquillada y con brushing. Acá hacen magia”.

Fuente: Clarín

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