martes, 2 de octubre de 2012

Noicalucayé y las princesas de la liberación

Más allá de una lógica (occidental)

Cruce de mundos: eso parece ser, a primera vista, lo que se observa ante la combinación del espacio construido, la vestimenta de la mujer y su discurso verbal. La materia que rige el escenario está ligada a la naturaleza: caña, madera tosca y un trabajo, definitivamente, artesanal. El primer discurso que surge y los destinatarios a los que interpela, sin embargo, no pertenecen a lo que gobierna el orden de lo visual: unos médicos, ausentes, a los que les ruega, con una serie de argumentos "científicos" que no desconecten a su hombre.

La anécdota es sencilla en la superficie: un hombre que sobrevive artificialmente desde hace años está a punto de ser desconectado; en esa circunstancia llega a visitarlo su hermano con una muchacha de la que sabemos que está a punto de recibirse de médica en una especialidad en particular y se haya detenida ante la puerta del título, por discusiones internas en el campo científico. Ambos se encuentran con la mujer de este hombre desahuciado. Por unas cuantas horas convivirán en un paraíso geográfico, rodeados por un infierno de dudas. Parece un melodrama, pero no lo es, porque en esta propuesta nada es lo que parece.

La clave de lectura es definitivamente la inversión, y el procedimiento que predomina es el de la máscara. De acuerdo con este señalamiento, está claro que hay cosas que es mejor no revelar porque la puesta juega todo el tiempo con mostrar el revés de lo expuesto.

Puede decirse, sí, que Noicalucayé... apuesta definitivamente al humor, y que como corresponde a su coherente estructura, lo que en otra puesta sería soez, aquí deviene en otra cosa, no sólo por la perspectiva lúdica desde donde se focaliza sino por el marco del relato en el que se inscribe.

Todo lo que sucede responde a una lógica que no es la occidental, sino otra, en donde hay dioses y princesas de la liberación que les rinden un culto bastante particular. En este contexto se produce un diálogo entre la ciencia tal como se la entiende en nuestra cultura (y no en otras) y aquello a lo que llamaríamos "pensamiento mágico". Y sin ninguna duda, este último es el que vence de manera tajante y definitiva.

Noicalucayé... tiene entonces posibles lecturas. Se puede reír con la apariencia o reflexionar sobre el revés de la trama, compleja e inquietante, que enfrenta dos visiones del mundo.

Fuente: La Nación

Sala: La Carbonera / Funciones: viernes, a las 21

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