sábado, 13 de octubre de 2012

Georgina Barbarossa


Georgina Barbarossa: "Yo no hago humor... tengo humor"

En televisión, trabaja en “Dulce amor”. En teatro, protagoniza “Hembras” y firmó con Nazarena Vélez para hacer temporada en Carlos Paz. A pesar del asesinato de su marido y la ceguera de su madre, vive con actitud positiva.

Encontrar un hueco en la agenda de Georgina Barbarossa es una misión casi imposible. Pero, por suerte, sólo casi. Y a pesar de la decena de compromisos laborales que tiene, encuentra tiempo para otras cosas. Hasta mantiene activas sus cuentas de Twitter y de Facebook. “Me conectan con la gente”, dice. Se levantó a las 6 de la mañana, para grabar Dulce amor (Telefe), luego de una noche en la que durmió apenas dos horas: condujo un evento solidario de la Fundación Pequeños Gestos, de Patricia Sosa, que terminó a las 4 de la madrugada. El fin de semana debutó en Hembras , en el teatro Apolo, donde es una de las protagonistas. Y recientemente firmó contrato para hacer la temporada de verano en Carlos Paz, en la compañía de Nazarena Vélez, con Los Grimaldi .

Su figura alta, su voz fuerte, su modo histriónico y gracioso, su sensibilidad y su carisma hacen que su presencia se imponga cuando llega. Sube unas escaleras haciendo la pantomima de que va a desvanecerse por el agotamiento físico.

Te agarro en unos días bastante complicados.

No sé si me agarrás en unos días complicados o si mi vida es complicada... De toda maneras, que esté casi sin dormir es una excepción. No tengo 18 años, no podría llevar este ritmo siempre. Pero quería colaborar con la fundación de Patricia, que tanto hace por los indios.

Pero más allá de esa circunstancia, tu vida lleva un ritmo bastante vertiginoso.

Demasiado para mi gusto. Lo que pasa es que ahora estoy con una racha muy buena de trabajo. Aunque si no estoy con buena racha, me la invento. Pero tengo mi vida bastante organizada. Mis hijos son grandes y con mi madre, que está ciega desde hace casi tres años, también ya me organicé y tengo gente que me ayuda a cuidarla. Entonces, no me quedo con ganas de hacer nada.

Y ganas le sobran. No sólo de actuar, sino de asumir otras empresas. Está dictando personalmente un seminario de teatro y humor. Y se ocupa de las dos cabañas que tiene en Villa Giardino, Córdoba. “En mi vida el ‘no’, no existe, sólo en caso de muerte o enfermedad terrible. Porque yo, resfriada, con dolor de cabeza, de garganta... voy a trabajar. Soy muy exigente conmigo misma”, dice la actriz. “He ido a trabajar recién operada, hice función con diecisiete puntos en la nariz y tres en la boca, con el dedo roto...”, repasa. También se reconoce exigente con los demás.

Aunque al mismo tiempo, debés ser contemplativa. Das la imagen de una persona comprensiva.

Sí, pero te explico. A los alumnos que vinieron a mi seminario y que yo sentía que no me servían, o eran contraproducentes para el grupo, les he devuelto el dinero. El que va a perder el tiempo o va a ver cómo es Georgina con cara lavada, jogging y zapatillas le exijo tanto, que se va solo. El cholulo no me sirve. Y el mismo grupo lo va rechazando.

“Mi papá me dijo que algún día iba a dirigir. No sé. Me parece que hay que estudiar mucho más para dirigir. Pero creo que lo voy a hacer, porque soy mandona”, reconoce.

Volvió a la docencia este año, después de mucho tiempo. “Mirá, antes di clases, pero cuando todavía ‘Vasco’ vivía... así que de eso hace más de once años”, cuenta. Miguel ‘Vasco’ Lecuna, marido de Georgina, fue asesinado por delincuentes en el 2001, en un sonado caso que sucedió en un taxi.

Sos muy exigente y sólo algo realmente grave puede detenerte.

Pero sólo un poco, porque has tenido golpes duros en tu vida y siempre seguiste hacia adelante.


Sí, Dios me dio eso, que no sé si a veces es tan bueno. Porque me exijo demasiado. Ojo, soy fuerte, pero también soy vulnerable. Mi padre tenía este mismo temperamento. Mi madre también lo tiene, que lleva adelante su ceguera. También lo tuvieron mis abuelos. Creo que está en mis genes esto de salir adelante contra viento y marea.

Encima, dedicándote al humor.

Es que yo no me dedico al humor... tengo humor, nací con eso. Es más fácil enfrentar la vida de esa manera. Pero no es que me vivo riendo todo el día. Sí creo que hay que seguir y Dios me dio fortaleza. Y también fortaleza en mi cuerpo, más allá de que como sano y hago ejercicio. Soy muy constante: eso me lo da Capricornio. Por suerte tengo ascendente en Libra, que me permite transgredir un poco.

Dice que ahora, que parecen estar de moda los trastornos obsesivos compulsivos, se da cuenta de que ella tiene unos cuantos. Atribuye ciertas obsesiones a que sus padres siempre fueron muy exigentes. “Mis hermanos son más relajados”, dice de su hermano que vive en Córdoba y de su hermana radicada en España. “A mí, una percha colgada al revés, una mancha en el pantalón o algo fuera de su sitio no es que no me guste: me deprime. Tendría que cambiar un poco...”, reflexiona.

Capaz de hacer frente a batallas difíciles y salir de pie, siempre de pie. Así es Georgina Barbarossa, que reparte humor y cosecha seguidores a su paso. Desbordada de trabajo, pero feliz, asegura que se encuentra “en una etapa de transición”.

¿Por qué?

Todavía mis hijos viven conmigo (Tomás y Juan, mellizos de 24 años). Tengo a mi madre viviendo en mi casa, junto con las señoras, amorosas, que la cuidan: Marcia, Vilma y Thauany. Más dos perros y un gato. Pero pienso irme a vivir a Córdoba en algún momento. Estoy organizándome una tercera edad copada, en un lugar que amo”, señala. En Villa Giardino, donde está la casa en la que proyecta vivir, plantó 120 frutales y tiene una huerta orgánica: “Es mi lugar en el mundo”. A 45 kilómetros de allí está Carlos Paz, donde hará temporada este verano, con la comedia que producirá Nazarena Vélez.

No le teme a la soledad y dice que puede estar una semana sin hablar. Hace un año que está sin pareja: “No soy una mujer que necesita tener un tarado al lado por no estar sola. Me enamoro o prefiero estar sola. Estoy en otra etapa de mi vida. Si aparece un compañero copado, bárbaro. Pero, ¿quién me va a seguir el ritmo? Tengo una vida voraz. Tal vez porque nunca me pasaron cosas normales”.

Fuente: Clarín

Un recuerdo para Alicia Zanca

No hay comentarios: