martes, 18 de septiembre de 2012

Martín Repetto: Código de silencio



"La sociedad aparta al loco para considerarse sana"

Así lo define Martín Repetto, el director de la obra que a través del musical cuenta los distintos sucesos en un neuropsiquiátrico. Una reflexión sobre las enfermedades mentales.

La motivación no fue hablar estrictamente sobre la locura, pero sí tomarla como disparador. Martín Repetto y Marisol Otero, los responsables de la idea original de Código de silencio, el psicothriller musical que desde agosto se presenta en El Cubo, se encontraban cenando con un amigos del ámbito teatral cuando –cansados de la falta de propuestas laborales interesantes– decidieron autogestionarse su propia obra. Y lo que surgió fue la clásica historia de instituciones psiquiátricas (donde los locos saben más de lo que parece y los encargados de cuidarlos parecen, por momentos, más locos que los propios locos), pero con la vuelta de tuerca del musical y ambientada en los años treinta, en un lugar indeterminado.
"La sociedad necesita apartar al loco para considerarse sano. Pero resulta que el loco es loco no solamente a causa de sí mismo, sino del núcleo familiar y de la sociedad que lo procreó", explica Repetto, productor y guionista de la obra que también cuenta con Magali Sánchez Alleno, Eliseo Barrionuevo, Mariela Passeri, Maia Contreras y Andrea Lovera, entre otros, en los papeles principales, además de Mariano Caligaris en la dirección y Christian Laszlo en la composición musical (ver recuadro). "Es una obra que de alguna manera denuncia lo que ocurre en varias de estas instituciones que se utilizan como reservorios de personas", completa el productor.

–Hay mucho escrito sobre el tema, ¿tuviste en cuanto ese material a la hora de escribir la obra?
–Yo además de ser cantante y actor soy médico anestesiólogo. Trabajo en el clínicas y hospitales desde los 26 años. Entonces me basé en mi propia experiencia y en casos reales. Por ejemplo el famoso caso de la médica del Moyano Cecilia Giubileo, asesinada en el '85. Pero siempre desde la ficción. Por eso el psiquiátrico aparece aislado, con constantes lluvias afuera, y situado en los años treinta, cuando la medicina era más drástica y experimental. Con fines mas científicos y los pacientes usados como conejillos de indias.

La historia de Código... pasa por dos ejes. Por un lado, un médico joven que llega al psiquiátrico y se hace cargo de un puesto vacante, porque escapa de un pasado tormentoso; y por el otro, la población del lugar, con un personal médico que tiene demasiado poder en ausencia del director Baker, y unos internos que callan cosas terribles. Por ahora. "Es una trama de misterio donde las cosas se van develando de a poco. Ningún personaje dice lo que pasa realmente", describe Repetto.

–Estrenaron en agosto último, ¿qué respuesta vienen recibiendo hasta ahora?
–Muy bien. El comentario es que se trata de algo diferente que se escapa de los cánones establecidos. La parte musical, por otro lado, no están puestas porque sí sino que cuentan algo. Estamos entusiasmados. «

Música desde afuera
La melodía justa. La música de Código de silencio tiene la particularidad de haber sido grabada en vivo en Los Ángeles por su autor, Christian Laszlo. "Él juntó a músicos reales y nos envió las pistas desde allá", explica
Repetto. "Luego, acá, hicimos las mezclas. Y en cada función la emitimos por los altavoces del teatro." Según el autor, se trata de tango y folklore con "disonancias permanentes" y "cierta reminiscencia a Tim Burton, para transmitir locura", comenta el productor y creador de la obra, Martín Repetto.

Fuente: Tiempo Argentino

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