sábado, 4 de agosto de 2012

Sebastián Duarte: El último punk


Una obra sobre el héroe del punk

A diez años del suicidio del líder de Flema, se presenta en el teatro una historia basada en un libro que se escribió hace seis años y fue reeditado recientemente. La vida de un músico referente para el rock argentino.

Ricky Espinoza era un romántico, un idealista utópico, un rebelde inaudito", dice el periodista Sebastián Duarte acerca del músico, líder de la banda punk Flema, que murió hace diez años. El talento musical y el carisma del artista llevaron a que Duarte escribiera un libro, a lo que este año se sumó una obra de teatro, también escrita por él.

–¿Cómo surgió la idea de llevar al libro al teatro?
–Se me ocurrió el verano del año pasado, en Mar del Plata. Allí me reencontré con un amigo de la adolescencia, el dramaturgo Pablo Siroti. Entonces mientras caminábamos por la playa, le comenté que quería llevar al teatro la vida de Rick, justo cuando se cumplieran diez años de su suicidio. Escribimos varios textos que no nos gustaron, hasta que dimos con uno de alta gama poética.
–Al escribir el libro, ¿te imaginabas que podía llegar a trasladarse a un escenario?
–Para nada. Por aquel entonces pensaba que muy poca gente se interesaría por el libro El último punk. Y a seis años de su primera edición, ya se vendieron más de 4000 ejemplares. Tal fue la sorpresa que ahora le reedité por mi cuenta, porque tengo en claro que Ricky tiene fans por todos lados. Y también la respuesta de los lectores fue generadora de mis ganas de probar este experimento de llevar la historia, su historia al teatro. Quiero que la gente de rock se acerque al teatro, tal como sucedía en la década del '80.
–¿Cómo fue buscar (¡y encontrar!) al protagonista?
–Fue complejo. Con mi socio Pablo Siroti teníamos en claro que no queríamos un falso Ricky Espinosa. Apelamos a encontrar a un buen actor, que sea capaz de interpetar sin golpes bajos al músico punk.
–¿Qué recordás del trabajo de investigación del libro?
–A Ricky lo conocí en 1988 porque ensayaba en un terreno deshabitado de un amigo, en Sarandí. Era un personaje en Avellaneda. Fue muy difícil salir detrás de quienes lo conocieron, porque tuve que buscar a gente de principios de los '80. Muchos se murieron por el agite del rock.
–¿Cómo describirías la importancia de Ricky en el rock argentino?
–Era el gran personaje para contar su vida. Nunca se manejó con poses. Un defensor a ultranza de la independencia artística. El último gran personaje del rock heroico. Llegó más lejos de lo que soñó y defendiendo sus posturas llegó a telonear a Los Ramones. Sin darse cuenta, se transformó en la voz de los sin voz.

Fuente: Tiempo Argentino

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy buena la obra "¡Llegó la música!"
Muy recomendable!