martes, 7 de agosto de 2012

Marcos Montes y Gipsy Bonafina: Cóctel americano, una velada musical



Cuando se arma el groove

Marcos Montes y Gipsy Bonafina hacen Cóctel americano, una velada musical

En la calle Honduras hay una puerta y, al abrirse, un largo pasillo. Al final de él, aparece una pequeña y cálida casa, por cuyas ventanas se cuela en el patio interior el olor a café recién hecho. Dentro aguardan Gipsy Bonafina, Marcos Montes y Chopin, el gato melómano de Gipsy. "Estoy terminando de hacer cafecito", dice ella, desde la cocina, mientras Marcos ofrece masas secas y Chopin se traslada por toda la casa, inquieto por las presencias extrañas.

Gipsy y Marcos son actores, cantantes y amigos. Se conocieron hace diez años, trabajando juntos. El actuaba, ella dirigía. Un día, volviendo de una gira en Entre Ríos, se dieron cuenta de que compartían una misma sensibilidad musical y, desde entonces, los unió una misteriosa y placentera conexión: "Nuestras voces son amigas desde el primer día que empezamos a cantar. Nos da alegría y placer cuando pasa, pero es un misterio".

El presente los encuentra trabajando en su segundo proyecto como dúo: Cóctel americano, una velada musical, una propuesta que recorre un repertorio de jazz, bossa nova, boleros, folklore y tango, que se estrena hoy en La Biblioteca Café.

"Siempre me produce un placer infinito escucharlo cantar a Marcos. Es precioso estar con alguien que te gusta mucho lo que hace. Entonces, es un doble programa. A mí me gusta mucho lo que estamos preparando: el tiempo de estudio, el desafío. Ya es un programón ensayar", dice Gipsy.

Bonafina y Montes se consolidaron como dupla en Toco y me voy, una obra musical escrita y dirigida por Norma Aleandro que se estrenó en 2008: "Ella [Aleandro] quería hacer un espectáculo con dos actores que cantaran y tocaran algo, por eso lo llamó Un poco toco y así se plasmó esto de estar tocando, más allá del living de nuestras propias casas y, en ese caso, también actuando. Y ahora nos hemos juntado con la alegría de hacer canciones en las que nos acompañamos cada uno, y canciones de varios estilos. Por eso lo llamamos cóctel".

Si bien en su trabajo anterior había, ante todo, una propuesta teatral, en esta ocasión, decidieron hacer un recital, "sin un argumento", sin una historia.

"Es una velada musical. Es verdad que es llevada a cabo por dos actores, pero se trata de un espectáculo musical", explica Montes, y reconoce que, si bien no tiene un ánimo nostalgioso o triste, los géneros que abarca el repertorio tienen un origen común en el sentido de evocación que los atraviesa.

Pese a que llevan muchos años compartiendo su camino artístico, Gipsy y Marcos aseguran que aún se sorprenden mutuamente y que disfrutan de compartir sus avances, sobre todo, en la ejecución de instrumentos.

"Nunca le menciono un tema a Marcos que no conozca, o un autor que no conozca -cuenta Gipsy- Hay una frase en las bandas que es: «Se arma -o no se arma- el groove». Si se arma, quiere decir que el bajo y la batería se amalgaman. Y eso, de alguna manera, sucede con nosotros. Se arma", dice Gipsy.

Al finalizar la charla con LA NACION, Bonafina y Montes se miran con cierta complicidad. "Te vamos a regalar una canción", dice ella, y, rápidamente, los dos se ubican frente al piano. Cantan un añoso blues que invita a viajar a Nueva Orleans y, de yapa, regalan una versión, en inglés y francés, del clásico "Autumn Leaves". Mientras tanto, Chopin, conforme, los escucha en total quietud, hipnotizado por la dulce sonoridad de esas voces amigas...

PARA AGENDAR

Cóctel americano...: con Gipsy Bonafina y Marcos Montes. La Biblioteca Café, Marcelo T. de Alvear 1155. Martes, a las 21. $ 40.

Fuente: La Nación

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