lunes, 30 de julio de 2012

Qué me has hecho, vida mía




Conoció la fama y el olvido

Se puede hablar de toda una vida y construirla a partir de detalles. Por eso, cuando la cara de la actriz María Merlino se refleja en un pequeño espejito de mano y sólo desde esa escena se ve su fragilidad, sus inseguridades y, al mismo tiempo, un enorme poder para destacarse, es posible sentir por qué el teatro –en ese constante presente efímero– no podrá morir nunca. Qué me has hecho, vida mía es una obra de teatro titánica, que se vale de dos artistas en escena y una misma escenografía.

Y sin embargo, esto no resulta una contradicción. Con la dramaturgia de Marcelo Pitrola, María Merlino y Diego Lerman, la obra se propone reconstruir la vida de la actriz ícono del peronismo, Fanny Navarro, desde su primera aparición en una revista hasta los últimos momentos de su vida, casi en el olvido. Merlino retoma una estética peronista tanto desde los temas como desde el estilo de actuación que ya probó en la pieza Nada del amor me produce envidia, escrita por Santiago Loza y que va por su quinta temporada. Un hecho casi insólito para el teatro independiente.  
Este espectáculo es titánico porque con muy pocos recursos abarca la vida de Fanny y el contexto histórico. Merlino no sólo interpreta a esta actriz, sino que tiene que recrear a su entorno, a Evita, a su gran amor Juan Duarte, a Paco Jamandreu y a otros tantos personajes peronistas que se mencionan en la obra, incluso al mismo Perón. Pero además de estos personajes, la dramaturgia implica viajar desde Buenos Aires hasta Mendoza, donde Fanny se va a vivir cuando se casa, se recrean escenas en la Casa de Gobierno con Evita, en la calle, una tarde lluviosa y el auto presidencial pasando casi sobre los ojos de Fanny. El texto tiene momentos descriptivos muy poderosos, que acompañado con la actuación honesta de Merlino, hacen que sea posible visualizar todas estas locaciones y acciones.
Pero en el mismo equilibrio con la fuerza del texto y la actuación, se encuentra el aporte musical de Joaquín Segade, quien imprime toda la impronta de radioteatro que tiene la obra. La posibilidad de construir sentido, de darles vida a situaciones y momentos, a partir de cajas, papeles, agua y otros objetos generan un viaje sensorial hacia los momentos más primitivos del teatro. No es un recurso menor: en épocas del HD y películas en tercera dimensión, Segade puede recrear, por ejemplo, una manifestación, con bombas y todo, sólo con un balde y unos fuegos artificiales. En estas acciones es posible ver el aura del teatro. También hay que incluir las canciones que interpreta Merlino, fieles al momento histórico, y que están conectadas con habilidad para que no sean un corte, sino que formen parte de la trama.
Qué me has hecho, vida mía busca recordar la vida de Fanny Navarro, quien fue una estrella del radioteatro y el cine, sin hacer una bajada de línea política. De hecho, hasta se la presenta con cierta inocencia y se cuenta cómo siendo ella apolítica y de familia radical, termina ejerciendo cargos de mucho poder, como fue la presidencia del Ateneo Cultural. Desde la intensidad del conflicto, hay dos momentos bien diferenciados de la obra: una primera etapa más narrativa, en la que se presenta al personaje, sus ambiciones, sus vínculos y sus sueños y otro, el quiebre dramático, que sucede a partir de la muerte de Evita. A partir de ese momento, Fanny será abandonada por Juan Duarte, aislada del mundo del espectáculo y despojada de sus bienes. Los mejores momentos de la obra son cuando ella está en crisis y se puede ver con más claridad las acciones transformadoras.
Para el final, queda un flashback casi cinematográfico: ella, que ya está casi al borde de la muerte, vuelve al Cadillac en el que paseaba con Juan Duarte, se la ve feliz y hasta es posible sentir cómo el viento le da en la cara.
 
La ficha
Qué me has hecho, vida mía

Dram.: Marcelo Pitrola, María Merlino, Diego Lerman. Intérprete: María Merlino, Joaquín Segade. Ilum.: Fernanda Balcells. Mús.: Rafael Varela. Dir.: Diego Lerman. Sala: La Carpintería (Jean Jaures 858). Func.: Domingos, a las 20 hs. Dur.: 70 min.

Fuente: Tiempo Argentino

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