domingo, 10 de junio de 2012

Fiesta Nacional del Teatro


Interesantes propuestas de Mar del Plata y General Pico llegaron a la Fiesta del Teatro en La Rioja

El grupo Frac-Asados, dirigido por Jorge Paccini y representante de Mar del Plata, presentó el sábado por la noche "Rotos de amor", de Rafael Bruzzo, un festejado espectáculo, en el marco de la 27a. Fiesta Nacional del Teatro que se cumple aquí.

En la espléndida sala del teatro Víctor María Cáceres, la obra, dividida en ocho escenas, tiene un elenco sumamente eficaz -Marcelo Goñi, Daniel Coelho, Pablo Milei, Miguel Riesco- que no necesita más que un escenario vacío, algunos trastos y las luces oportunas de Sebastián Baroni para comunicarse con su público.

El tema es el amor loco de cada uno de ellos por una mujer y se inscribe en el perfil más tanguero del argentino medio, con mucho de melancólico y con una frase final que define todo: "No hay nada más ridículo que un hombre enamorado".

La cosa se plantea en los primeros cuatro esquicios, en el que un hombre es abandonado por su esposa en favor de un profesor de tango mientras su perra lo amenaza de muerte ("La piecita de atrás") y un segundo espera eternamente a una mujer desconocida con flores en la mano ("La espera").

Hay un tercero que intenta con una serenata recobrar a la mujer  que no soportaba sus ronquidos ("La serenata") y un cuarto, conocido como El Mudo, que organiza una ceremonia de presentación, a sus amigos de las cenizas de su compañera muerta 15 años antes.

Hay evocaciones y una recurrencia a los tópicos del tango -la soledad, la traición, el desamor- que sin embargo adquieren un sentido universal a través de un humor por momentos espeso y a veces chirriante como un cuento de muchachones.

También campean ciertos pruritos de principios del siglo pasado, porque la intensa amistad que une al cuarteto -en apariencia miembros de un sindicato o algo así- hace que se traten de usted como personajes de Borges.

El texto de Bruzza parece iluminado por la inspiración y la pieza corre con facilidad y no pocos momentos hilarantes, aunque algunos puedan reprocharle algunos recursos propios de Les Luthiers y que el fantasma de Roberto Fontanarrosa revolotee sobre el tablado.

Lo hace valiéndose de un cuarteto de actores seguros de sus recursos, de excelentes voces y muy buena emisión, algo difícil en los últimos tiempos, en los que muchos de los que suben a un escenario tienen dificultades para hacerse entender.

"Rotos de amor" se estrenó en Mar del Plata en la temporada 2010, tuvo algún cambio en el elenco y recibió numerosos premios, aunque no integra el perfil innovador y a veces insolente que suele recorrer las Fiestas Nacionales del Teatro.

Por su parte, "Mil años de paz", de Roberto Perinelli, tuvo un buen pasaje por el segundo día del festejo, por el elenco Casiopea, de General Pico (La Pampa), dirigida por Alberto Callaqueo, en La Kanoa de Papel, una acogedora salita del apartado barrio 25 de Mayo Sur.

Con actuaciones de Estela Pacheco, Alicia Datri, Gerardo Alainez y Diego Rueda, se ubica en un burdel presuntamente decimonónico donde una madama y su pupila esperan la visita de un conde de la región, que les redituará beneficios económicos.

La cosa comienza jugada con liviandad, casi en un tono "boulevardier" y se complica con la llegada del aristócrata, un tirano del lugar que acostumbra a liquidar a los campesinos díscolos, cuya intención es hacer "debutar" a su tímido hijo en los misterios del sexo.

Es entonces cuando todo se confunde, cuando el erotismo propuesto por las mujeres se vuelve inevitable y cuando alguna impensada intención revela al público las voluntades del encuentro, con algún personaje que no era lo que parecía.

Texto muy fluido de Perinelli, autor integrante de la politizada generación de Teatro Abierto, tiene buenos desempeños en las dos actrices y una perfectible dirección de Callaqueo, que debería limar mejor la relación entre los varones.

Fuente: Télam

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