Hundan el Belgrano y Shopping & Fucking


Dos obras en cartel, espejadas en la realidad británica

"Hundan el Belgrano", de Steven Berkoff, y "Shopping & Fucking", de Mark Ravenhill, ambos autores británicos, muestran al espectador porteño dos caras de una realidad que hace eje en la figura de Margaret Thatcher.

Ambas con traducción de Rafael Spregelburd están involuntariamente vinculadas por la exprimera ministra, una porque la encuentra en plena Guerra de Malvinas y la otra porque muestra una marginalidad que hunde sus raíces en la experiencia neoliberal que condujo.

"Hundan el Belgrano" es, sin duda, la mejor obra sobre el tema Malvinas que haya subido a un escenario argentino y es debido a un inglés cultísimo y conocido aquí por varias obras, entre ellas "Greek", también traducida por Spregelburd y aún en cartel en el CC de la Cooperación.

Tiene como protagonista a Monina Bonelli, una actriz y cantante de grandes recursos que personifica a Thatcher -aquí llamada Amargas Cachas- y se debate entre políticos y militares británicos curiosamente enarbolados en unos muy femeninos tacos altos.

Berkoff no es un autor cualquiera, sus obras tienen una impronta shakespeareana explícita o encubierta, en este caso con una formulación en verso que el traductor Spregelburd llena de lunfardismos y no pocos hallazgos que sostienen la zafiedad de la protagonista.

A no ser que Spregelburd lo hubiera traicionado -lo que no es creíble- Berkoff está muy lejos del manifiesto probritánico y fija su atención en la tortuosa personalidad de Miss Thatcher, acompañada por una corte de rufianes a su medida.

Al mismo tiempo establece lazos de simpatías con la tripulación del submarino "HMS Conqueror", una sarta de muchachones abúlicos a merced de una oficialidad asesina, que de algún modo iguala al millar de soldados argentinos que tripulaban el Belgrano, de los cuales 323 dejaron la vida en el océano.

Lo que hace en esencia la obra es mostrar el interés político de Inglaterra en que la paz con la Argentina no se produzca, para que la maquiavélica dirigente pueda enarbolar su ejemplar política antiobrera en su propio país.

Además de la destacada actuación de Bonelli, "Hundan..." cuenta con un elenco masculino de gran efectividad, en el que se destacan Estanislao Milicich y Alejandro Cop, efectiva música en vivo de Pablo Vázquez y alto nivel en la coreografía de Eugenia di Marco, el vestuario de Pablo Graziano y las luces de Alejandro Le Roux.

Hay una contundente dirección de la joven y prolífica Claudia Marocchi, capaz de dar vida y desplazar a su elenco sobre móviles de madera en el difícil espacio escénico de El Portón de Sánchez, y crear con todo eso un espectáculo muy elogiable.

En el otro rincón, "Shopping & Fucking" es un ejemplo del más crudo teatro posindustrial, donde la clase obrera que presentaban Arnold Wesker en el teatro y Ken Loach en el cine se ha diluido en grupos de traficantes que conviven casi por milagro, con la droga y el sexo como botines transables por dinero.

Un adicto mayor (Daniel Toppino) cobija a una parejita (Luciano Ricio, Eugenia Blanc) con abierta preferencia sexual por él, y en forma intempestiva se ausenta para una supuesta desintoxicación, pero cuando vuelve lo hace con un taxi boy adolescente (Lucas Lagré) para integrarlo al conjunto.

La pieza se articula entre apagones que señalan los cambios de tiempo y descerraja sobre el espectador un lenguaje de una explicitud que no deja lugar a la sutileza, sumado a situaciones de índole sexual no por simuladas menos verosímiles.

Lo curioso es que el autor Ravenhill (nacido en 1966, promotor de las prácticas "bareback", o sexo sin protección) parte de una subjetividad de un mundo al que condena y al que no encuentra vías de redención.

Es difícil saber qué hace la chica en ese mundo homoerótico donde la frustración y el vapuleo del otro es moneda corriente, más allá de conformar los caprichos voyeuristas de un quinto personaje (Alfredo Urquiza) en un presunto "casting".

Ese personaje es, sin embargo, el más atractivo de todos, mezcla de Mefistófeles, representante de artistas, telepredicador, al que el actor aplica con inteligencia un perfil de misterio que no tienen los demás.

Teatro brutal en concepto y en forma, está muy lejos de la irónica poesía que Steven Berkoff suele deslizar en sus textos, "Hundan..." incluido, y ofrece una ideología fatal que sumerge a sus criaturas en el peor de los mundos.

"Hundan el Belgrano" se ofrece en Portón de Sánchez (Sánchez de Bustamante 1034), los sábados a las 23, y "Shopping & Fucking" en El Extranjero (Valentín Gómez 3378), los viernes a las 21.

Fuente: Télam

Comentarios

Entradas populares de este blog

Andrea Gilmour

Raúl Baroni, Lorena Romanin y José Maldonado: Bernarda Alba al desnudo, Julieta y Julieta, y Estúpidamente Medea

Maruja Bustamante: Una forma más honesta