Miguel Angel Rodríguez y Georgina Barbarossa: Vidas privadas

Nota del 18 de enero
Dos viejos conocidos que vuelven a escena
Encarnan a una ex pareja en Vidas privadas
Miguel Angel Rodríguez le grita a Georgina Barbarossa que se apure. Sentado en un sillón blanco, desde el living de la escenografía de Vidas privadas , la actriz le responde que se está retocando el maquillaje en el camarín. Juntos se preparan para debutar en una comedia de Noël Coward, dirigidos por José María Muscari. El insiste y ella sube el tono de voz. "¿No parecemos marido y mujer de verdad?", pregunta el actor.
No es la primera vez que trabajan juntos. Lo hicieron en el exitazo que fue Son amores , en TV, y en La vida debida , de Ismael "Paco" Hasse, en teatro. En esta obra que se estrena hoy, les darán vida a una mujer y un hombre que están divorciados desde hace cinco años. Vuelven a casarse, esta vez con parejas más jóvenes, y en la noche de su luna de miel en un lujoso hotel descubren que en la habitación contigua se aloja su ex.
"Es un Coward bien clásico, pero adaptado por Muscari, quien le dio al texto atemporalidad, lo aggiornó , y creó una puesta con ritmo y vértigo. El escenario de esta sala es chico, pero suceden tantas cosas, que se desborda la acción", dice Barbarossa. "Se nota la experiencia de Muscari. Es básicamente un director. Se dedica primero a la puesta. Durante diez días da lo mismo que sepas o no tus líneas. Después mueve sus piolines y da sus pinceladas, y ahí marca su estilo. Tiene los genes de un realizador de hace 40 años, cuando en realidad?", explica Rodríguez hasta que la actriz lo interrumpe y empiezan a discutir y a intercambiar sus opiniones. Otra vez preguntan si no parecen que fuesen realmente un matrimonio.
También participan de esta obra dos íconos de la sensualidad: María Fernanda Callejón y Christian Sancho.
Escrita en la década del 30 del siglo XX, Broadway también tiene por estos días en cartel su versión de esta comedia, protagonizada por Kim Cattrall, la actriz que le dio vida a la salvaje Samantha en Sex and the City. Coward parece estar más vigente que nunca. Otra de sus piezas, Mix, dirigida por Santiago Doria, se presenta en el Multiteatro con Telma Biral, Nora Cárpena, Andrés Perciavalle, Linda Peretz y elenco.
LOCURAS DE AMOR
"El amor es el denominador común en la vida y en esta historia en particular se ve muy bien. Esta comedia les habla a todas las generaciones", cuenta Barbarossa, quien dice que en su vida también ha cometido disparates, en nombre de la pasión, de los cuales no se arrepiente.
"Lo fantástico de esta obra es que pasa por todos los matices. Hay momentos donde los personajes discuten; otros muy intensos y románticos donde se encuentran. No quiero contar mucho, pero la gente se va a sorprender", dice Rodríguez.
Este año también se podrá a ver a Barbarossa y a Rodríguez en la TV. Ella será Isabel ("una especie de Catita") en Dulce amor, la nueva novela de Telefé, que comenzará el lunes próximo, a las 22.30, en la que interpretará a la mamá de Sebastián Estevanez. "Lo gracioso es que durante el día soy una mujer de medio pelo, me pongo ropa muy divertida, bien de barrio. Y de noche, vengo al teatro, y soy la glamourosa Amanda, en Saint-Tropez, y uso el vestuario que diseñó Pablo Battaglia", cuenta la actriz. Rodríguez protagonizará Qitapenas, también por Telefé, con elenco por confirmar, pero se rumorea que Silvia Kutika, Natalia Lobo, María Concepción César y Jean-Pierre Noher serían de la partida. Esta ficción contará la historia de una familia que tras sufrir una debacle económica ingresa en un reality show, en el que además deberán cantar para obtener el premio mayor.
Para Barbarossa la química con Rodríguez es muy fuerte. "A veces, sobre el escenario me dirige con los ojos." "Esta pareja rinde, garpa. Es un molde muy interesante el que armó Muscari con esta dupla. Creo que somos muy creíbles", concluye Rodríguez..
PARA AGENDAR
Vidas privadas , de Nöel Coward, dirigida por José María Muscari. Miércoles, jueves y domingos, a las 21; los sábados, a las 20.30 y 22.30. Teatro Picadilly, Corrientes 1525.
Fuente: La Nación
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