sábado 27 de junio de 2009

Fernando Peña


Nota del 21 de junio

Sin peñas

La muerte de Fernando Peña el miércoles pasado despertó una tristeza tan peculiar como él: cientos de miles de personas que eran sus oyentes desde hace más de una década, y con los que había entablado esa intimidad única que da la radio, de pronto sintieron no que habían perdido a una persona querida con la que compartían sus mañanas, sino a siete, ocho, una docena. Milagritos López, Sabino, Palito, Reboira Lynch... Tal era el talento con que Peña les había dado voz y vida. Por eso, por encima de sus declaraciones polémicas, de las provocaciones, del show tanático y de la exposición de la enfermedad, Radar despide a todos esos personajes irrecuperables que revolucionaron la radio y que se fueron junto a él.

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Yo soy otros
Milagro de radio
Oigo voces

Martín Lavini y Héctor Presa: Una historia Macanuda y Alicia Rock


Alicia Rock y Una historia Macanuda, las obras que presentan en la Ciudad Cultural Konex, están atravesadas por el espíritu de Lewis Carroll. Pero sobre todo por el respeto a pequeños espectadores que nunca se quedarán callados si algo no les gusta.

Para los chicos, jugar es adentrarse en un mundo diferente del mundo en el que tienen los pies apoyados. Suele decirse que la imaginación infantil no tiene límites, y es en esa suposición en la que Martín Lavini y Héctor Presa, los directores de Una historia Macanuda y Alicia Rock, se apoyaron para contar sus historias. Basadas a su vez en la historieta Macanudo de Liniers la primera, y en la novela de Lewis Carroll de segunda, proponen un viaje a la fantasía en el que otra historia puede contarse. “Elegimos mantener un relato, y creo que es lo que cada vez más está diferenciando en la Argentina un tipo de teatro del otro: está el teatro del sketch, que no apunta a una historia concreta, y los espectáculos en los que nos proponemos contar algo en base a una historia, una sucesión de emociones en una historia”, explica Presa, y Lavini apoya: “Nosotros también somos partidarios de narrar una situación no fragmentada. En ese sentido, creemos muy parecido: nuestra necesidad es la de vivir una historia que empieza, crece y termina. Un desarrollo de principio a fin”, concuerda.

Esa historia se desarrolla en ambos mundos, el de la realidad y el de la imaginación, entre los que, sin embargo, hay comunicación: lo que sucede en uno puede tener consecuencias en el otro. En Alicia Rock, unos personajes están esperando que aparezca un chico en un lugar determinado para ponerle un libro al lado, y que al abrirlo ellos cobren vida y puedan contar esa historia. De acuerdo con el personaje que llega, es el cuento que van a contar. Y como la protagonista es María Eugenia Molinari (“Una Alicia Alicia”, bromea Presa), deciden dejarle Alicia en el país de las Maravillas. Para el director, “Alicia lleva a la ficción su personalidad. Y dicen que si está Alicia es divertida, valiente, decidida... las facetas de la realidad son las que el personaje lleva a la ficción. Se enfrenta a un montón de situaciones y ante todas reacciona de acuerdo con lo que trae. En la ficción uno se traslada con sus valores”, sostiene.

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Javier Villafañe


La inoxidable poesía del trotamundos

Los homenajes se vienen sucediendo desde hace meses, pero la fecha exacta de este miércoles sirve para abrir en el Centro Cultural de la Cooperación el sentido recuerdo de un hombre que salió al camino, rescató historias y dejó una lección de arte.

Maese Trotamundos acostumbraba presentar a su creador Maese Javier Villafañe, escritor, poeta y titiritero, recordando que había nacido en el barrio de Almagro el 24 de junio de 1909, “unos meses antes de que desembarcara en el puerto de Buenos Aires la Infanta Isabel y el cometa Halley paseara por el cielo una encendida y ondulante cola”. Trotamundos se dirigía al respetable público de damas, caballeros y niños con la seguridad de quien acompañaría siempre a quien le dio vida en 1933, año fundacional de La Andariega, el teatro de muñecos que Villafañe –primero junto al amigo y poeta Juan Pedro Ramos y después con Justiniano Orozco– llevó por ciudades y pueblos utilizando por largo tiempo una carreta. Amigos y personajes, fantasmas, sombras y hasta el diablo de una o tres colas eran protagonistas de un periplo que abarcó ciudades de América, Europa, Asia y Africa. El cargamento de La Andariega era real y fantasioso, tanto como “la vuelta manzana” del pequeño Santiago en su triciclo (itinerario narrado en La vuelta al mundo). En su camino, Villafañe supo de prohibiciones: su libro Don Juan el Zorro, editado por Claridad en 1967, fue quitado de circulación durante el gobierno de Juan Carlos Onganía, en el poder después del golpe de Estado del 28 de junio de 1966. Emigró a Venezuela, donde trabajó para la Universidad de Los Andes, cercana a la ciudad de Mérida, fundando un teatro y un taller de títeres entre 1968 y 1969.

De aquella experiencia surgieron obras con personajes tomados de la cultura popular venezolana e historias recogidas de primera mano que volcó en Los cuentos que me contaron (1970), La gallina que se volvió serpiente y otros cuentos... (1977) y Los cuentos de Oliva Torres, la Juglaresca de Los Andes (1978). En 1975 retornó por un breve período a la Argentina para visitar a su madre enferma. Desde antes había confesado a sus amigos el deseo de reinstalarse en el país, pero aquéllos lo disuadieron: eran tiempos difíciles. Permaneció en Venezuela, y allí armó sus itinerarios por América y Europa.

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Tutto Dante


Una lección de humor y profundidad con Benigni

Admirable mezcla entre lo sacro y lo profano

Conocemos de sobra al Roberto Benigni que aparece en el enorme escenario del Gran Rex con movimientos de clown y esa sonrisa exuberante que contagia hilaridad sin necesidad de decir palabra. Una multitud lo ovaciona y festeja por anticipado la catarata de chistes, bromas y observaciones filosas que está por llegar.

Casi dos horas después, otro aplauso estruendoso despide al Benigni que casi no conocíamos. El que acaba de recitar, completo, el quinto canto del Infierno de La Divina Comedia con unción, entrega y admirable compromiso, y se despide ahora casi extenuado, circunspecto, con el rostro serio, dejando la sensación de haber entregado algo muy profundo e intenso.

La fidelidad de Benigni hacia la letra y el espíritu de Dante Alighieri es tan intensa como la osadía de recrearlo con tanto vuelo. Estamos frente al más fervoroso devoto en el siglo XXI de un autor medieval y de su obra magna, a la que recurre como antídoto y consuelo en estos tiempos tan vacíos de espiritualidad.

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Frankie y Johnny en el claro de luna

Dos actuaciones tan tiernas como potentes

Luis Luque y Florencia Peña le otorgan absoluta verdad a esta comedia romántica hábilmente dirigida por Leonor Manso

Cuando Terrence McNally estrenó en 1987 su obra en el off Broadway, no debe haber imaginado el largo recorrido que iba a vivir esa comedia romántica tan pequeña como eficaz en su estructura interna. La pieza, originalmente interpretada por Kenneth Welsh y la notable Kathy Bates, llegó al cine y a la popularidad masiva en la piel de Al Pacino y Michelle Pfeiffer, en una versión bastante alejada de su original.

La obra transcurre en un único espacio y en una única noche, en la que Frankie y Johnny, una moza y el cocinero de un restaurante de nulo prestigio, deciden ver qué pasa entre ellos y se permiten un primer encuentro romántico en el departamento de ella. Esta será la excusa para que McNally vaya construyendo estos seres que están atravesados por diversas frustraciones, miedos y represiones que hacen -fundamentalmente en Frankie- que no se atrevan a entregarse al otro. Mencionemos que ella viene de una pareja golpeadora que le produjo un aborto y una esterilidad que la arrojan a una especie de vacío irrecuperable. ...l también viene de un pasado complejo. Su madre alcohólica lo abandonó de pequeño, el padre lo entregó a una familiar que, a su vez, también lo dio a un hogar infantil, su esposa lo engañó con su mejor amigo y tiene lejos a sus dos hijos, a los que ama, pero sabe que, en lo que hace a lo económico, están mucho mejor en esta nueva vida que tienen con su otro padre, quien les ofrece un paradisíaco hogar a metros de una playa.

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De miércoles a sábados, a las 21; y domingos, a las 19.

Carlo Argento: La metamorfosis: el cambio final, y Subió la carne


Poner el cuerpo para contar buenas historias

Carlo Argento, entre Kafka y Carne de Crítica

"Estoy siempre acomodando las fichas del tablero porque el teatro no es rutinario, todos los días cambia el ritmo", dice Carlo Argento, este actor de ojos brillantes y gestos infinitos que actúa, dirige, estudia y prepara nuevos proyectos.

Podría resultar agotador si no fuera porque lo mueve y sostiene una gran pasión por contar historias. En la actualidad, protagoniza La metamorfosis: el cambio final , los sábados, a las 20.30, en el Borges. Además, dirige Subió la carne , los viernes y sábados, a las 23.30, en La Comedia -una creación colectiva del grupo Carne de Crítica, que él integra junto a Claudio Pazos y Francisco Pesqueira desde hace siete años-.

Argento nació un 13 de diciembre en Sarandí, Avellaneda, hace 42 años y recuerda que su interés por el arte comenzó a los seis años. "Mi viejo me preguntó qué instrumento quería tocar: pedí un piano y él me regaló una guitarra -ríe-. Ahora lo entiendo. No era tan fácil comprar un piano".

Su necesidad de expresarse era tan evidente que comenzó a ir a clases de gimnasia artística y más adelante se recibió de profesor de educación física, disciplinas que aportaron un plus a su crecimiento sobre el escenario. "Aunque hice la secundaria en un industrial y por un tiempo se cortó la veta artística, en el último año agarré el diario, empecé a buscar y encontré un espacio para estudiar actuación en la calle Corrientes", dice Argento. Y recuerda entre risas que en el colegio no confesó nunca que había descubierto su gran pasión. "En un industrial de varones, imaginate...era como fuerte", ironiza.

En la actualidad disfruta de que sus ex compañeros acudan a ver sus obras y reconozcan su trabajo. "Al entorno siempre cuesta decirle que vas en serio", confiesa el actor. "A veces el hecho de ensayar no les parece un trabajo aunque sean muchas las horas que uno le dedica a esto", comenta con seriedad.

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Una historia macanuda


Ayuda de un amigo imaginario

El mundo interior de los chicos, según la historieta Macanudo

La atmósfera visual, los trajes y las máscaras remiten a los personajes que arrancan sonrisas tras sonrisas diariamente en la historieta Macanudo , en este diario. Los adultos, sin duda, gozamos de las referencias gráficas y las personificaciones de Enriqueta, Felini, los Duendes, el Misterioso Hombre de Negro, Madariaga, Olga...

No se puede saber cuántas asociaciones harán los niños de la platea. El argumento es, sin dudas, para los chicos: Martín, el protagonista, es tímido y retraído, y pasa su tiempo dibujando. Algunos compañeros se burlan de él. El niño, a su vez, se repliega, y no quiere festejar su cumpleaños, pese a los esfuerzos de sus padres por vincularlo con sus amigos. Se encierra en el mundo de los personajes que él mismo ha creado. Finalmente, aparece Olga, que es su amigo invisible, y ese monstruito de fantasía (una máscara encantadora) lo ayudará a enfrentar sus miedos. En ese aspecto, sin duda, el público menudo y no tanto puede sentirse identificado.

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En la C. C. Konex, Sarmiento 3131. Domingos, a las 17. $ 25.

Poder... se puede, y El mundo ha vivido equivocado

Arana-Scarpino

Facundo Arana y Nicolás Scarpino están a punto de comenzar una gira nacional con la obra Poder... se puede, de Raúl Dayub, dirigidos por Marcelo Cosentino. La primera función será el 10 de julio, en el Teatro Roma, de Avellaneda.

Dos de varones

Atilio Veronelli y Carlos Sturze hacen El mundo ha vivido equivocado , de Fontanarrosa. Sábados, a las 21 y a las 23.30, en La Sodería, Vidal 2549 (4543-1728) $ 40. En tanto, Roberto Antier y Héctor Calori hacen ¿Por qué será que las queremos tanto? , de Daniel Dátola. Jueves y viernes, a las 21, en el Paseo La Plaza, Corrientes 1660. $ 30.

Fuente: La Nación

viernes 26 de junio de 2009

Guillermo Francella: El joven Frankenstein


“No quiero trabajar de taquito”

“Siento que los preconceptos sobre mí se fueron disipando”, dice el actor, que no reniega de su faceta como capocómico televisivo, pero destaca el crecimiento que significa enfrentar desafíos como el del Teatro Astral.

Así como los futbolistas de elite aseguran sus piernas por millones de dólares o las modelos superstars sus piernas, colas o pechos, a Guillermo Francella no le vendría nada mal asegurarse sus ojos por una cifra que sea proporcional a las carcajadas que provoca en cualquier tipo de público. Es que el ¿último? capocómico argentino hizo de su mirada un recurso imposible de resistir, una marca registrada que superó prejuicios y distancias geográficas, sociales y culturales. Representante del humor popular bien entendido –aquel que no se basa en la ofensa del otro, sino en la capacidad para hacerse identificable para el gran público–, Francella sabe que sus ojos son la llave universal con la que consigue la complicidad del público. Una relación que se mantiene inalterable, incluso, en un género más frío como el musical: basta ir a ver El joven Frankenstein (miércoles a domingo, Teatro Astral, Corrientes 1639) para corroborar esa relación simbiótica. “Nunca pensé en asegurarla, pero sé que pasa algo fuerte con mi mirada”, reconoce, no sin ruborizarse, y extrañamente bajando su mirada. “Fue la que me permitió que la gente me incorpore a su núcleo familiar como uno más”, admite.

–¿La gestualidad de su mirada es una herramienta actoral que fue desarrollando y perfeccionando con el tiempo?

–Nunca entrené la mirada, ni siquiera los gestos. La relación con el público se dio naturalmente. También me pasaba en la vida: cuando era chico y estaba con mis amigos, ya percibía lo que mi mirada generaba en los demás. Y en el trabajo la incorporé desde siempre, pero fue en Los Benvenuto donde terminó de definirme como actor. Era el programa ideal para darle rienda suelta: era un programa en vivo y de comedia. Me doy cuenta de que con una mirada el entendimiento del público es total. Es mágico.

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Tácticas para seguir a Racing

Nora Oneto: Fuenteovejuna 1476


Nota del 19 de junio

Sobre los pueblos y el destino

La intérprete aborda el clásico sobre la rebelión de una comunidad humillada por el Comendador, en una versión que exalta la forma sintética y el tono épico. “Esta obra nos resonaba por las desapariciones y el papel de la mujer”, explica.

¿A qué se debe el título de Fuenteovejuna 1476? La precisión respecto del año señala el levantamiento colectivo de aquel pueblo español, la tortura masiva a que fue sometido para que denunciara quién mató al Comendador y la resistencia de los vecinos a no dar nombres. Es un hecho de la historia y una creación del poeta y dramaturgo Lope de Vega (1562-1635) que la actriz Nora Oneto asocia en algunos aspectos con el 1976 de la Argentina. Por eso la incorporación de la fecha al título original de la célebre obra del Barroco español. De aquella rebelión de los vecinos –en la que se declararon en forma colectiva autores del crimen– quedó la respuesta “Fuenteovejuna lo hizo”. ¿Era un pueblo manso, al extremo de ser comparado con ovejas, como lo hace Laurencia, o un pueblo en el que abundaban las colmenas, como lo indica su otro nombre, Fuente Abejuna? Más allá de estas disquisiciones, lo que Oneto quiere destacar en Fuenteovejuna 1476 es la protesta del pueblo ante las humillaciones que le infligía el Comendador.

Se trata de un trabajo conjunto con el adaptador Omar Sánchez –generador de la propuesta y director– que el elenco presentó en 1984 en el Teatro del Barrio, de La Plata, donde permaneció en cartel durante dieciocho meses. La obra pasó a Buenos Aires y en 1985 se ofreció en el Teatro Payró, en el ciclo Teatro Joven. Fue una de las siete finalistas del Concurso Nacional Coca Cola en las Artes y las Ciencias, donde Sánchez recibió el primer premio a la dirección y Oneto –única intérprete en esta puesta– y la vestuarista Analía Seghezze obtuvieron primeras menciones en sus respectivas artes. Integraban el jurado Laura Yusem, Jaime Kogan, Héctor Calmet y Rómulo Berruti. La rápida aceptación del público permitió que este unipersonal siguiera su curso en La Plata y en otras ciudades de la provincia. En Buenos Aires, fue invitado en 1988 a una movida organizada por el Celcit en la Gran Aldea y al año siguiente participó del Encuentro Nacional de Teatro de Córdoba. Transcurrido un largo intervalo, la obra fue requerida en 2007 por La Comedia de la Provincia de Buenos Aires y el Centro Cultural Tadrón (en Palermo), que reiteró su convocatoria en 2008 para el ciclo “Memoria por la justicia” y este año para nuevas funciones.

Fiel a su carácter itinerante, Fuenteovejuna... se presenta hoy a las 21 en la sala de la Asociación Odontológica de La Plata (calle 33, entre 45 y 46) anticipándose a nuevas giras. Mientras tanto, Oneto se desdobla integrando el elenco de El niño perdido, pieza de Nelson Mallach que dirigen Daniel Gismondi y Alicia Durán, en la Sala Espacio 44, de La Plata.

–¿Qué significado tiene hoy Fuenteovejuna 1476?

–En nuestra versión la historia es relatada por Laurencia vieja. Recuerda los hechos de modo fragmentado desde su presente y desde situaciones concretas, como el juicio ante el juez inquisidor y la vida en esa villa sojuzgada. Los distintos personajes que interpreto no son para mí simples entradas y salidas. Mi intención es asumirlos, tanto a Laurencia joven, labradora e hija de Esteban, el alcalde, acosada por el Comendador, como a éstos y los demás personajes. Nos interesaba que el Comendador fuera representado como un muñeco “tipo estandarte”. Con estos elementos tratamos de reconstruir la rebelión de un pueblo que no es diferente a las rebeliones que se sucedieron en otras épocas.

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Saña


Nota del 19 de mayo

Un acopio de maldades

Portón de Sánchez, Sánchez de Bustamante 1034. Mañana, a las 18.

Se reestrena esta noche Saña , con coreografía y dirección de Carlos Trunsky, obra de danza que cierra la trilogía que este autor comenzó con Incadescente y siguió con Voraz. El trabajo del creador es verdaderamente elocuente. Al igual que la luz de Eli Sirlin, que ensombrece a esos seres que se manifiestan en el espacio y los revela dueños de una extraña malignidad.

Fuente: La Nación

martes 23 de junio de 2009

Stereotipos a ciegas, Pedido de mano y un trágico pesar, Amores retro... no mires atrás, Birkenwald, "Iago, escena para un crimen", y otras

Stereotipos a ciegas

El Centro Argentino de Teatro Ciego propone una improvisación en la oscuridad. Intérpretes: Pablo Coca, Ernesto Zuazo, Gabriel Reich y Luis Small. Miércoles, a las 21.30, en el Centro Argentino de Teatro Ciego, Zelaya 3006. $ 25.

Pedido de mano y un trágico pesar

Basado en textos de Anton Chejov, con dirección de Gabriel Molinelli. Actúan Pablo Damián Silveira, Leonardo Valsecchi, Marcelo Mastrogiovanni, Patricia Verónica Lapadula y Pablo Bellusci. Sábados, a las 23, en Korinthio, Junín 380. Desde 15 pesos.

Amores retro... no mires atrás

Propuesta musical basada en canciones de los años 50, 60 y 70, cargado de humor. Creación colectiva de Gaby Goldman, Diego Bros, Natalia Cociuffo y Virginia Kaufmann. Trasnoche de los sábados, a la 0.30, en Velma Café, Gorriti 5520. $ 50.

Birkenwald

Musical sobre la obra de Viktor Frankl. De Chacho Garabal y César Prado, dirigida por Ricardo Bangueses, con Andrés Bagg, Emiliano Rella, Christian Alladio y elenco. Jueves y viernes, a las 20.30; sábados, a las 21; domingos, a las 19.30, en el Premier 2, Corrientes 1565. Desde 70 pesos.

Iago, escena para un crimen

Inspirada en Otelo, de Shakespeare, con dirección de Edgardo Dib y Margó Menendez, y la actuación de Stella Brandolin, Julieta Vigo, Cecilia De Feo y Erica Sposito. Jueves, a las 22.30, en el Beckett Teatro, Guardia Vieja 3556. Desde 20 pesos.

La respiración del vacío - Trash

Héctor Trotta dirige en esta obra al grupo Animula Vagula, integrado por Nicolás Fiore, Julián Smud y Gabriela Turano. Sábados, a las 21, en La Tertulia, Gallo 826. Desde 20 pesos.

Ausencia

Adrián Canale dirige una versión del texto de Esquilo La Orestíada, con música original de Marcelo Subiotto. Domingos, a las 19, en Puerta Roja, Lavalle 3636. $ 25.

Frankie & Johnny en el claro de luna

Drama romántico de Terrence Mc Nally, dirigido por Leonor Manso, con Florencia Peña y Luis Luque. De miércoles a sábados, a las 21; domingos, a las 19, en el Picadilly, Corrientes, 1524. Desde 50 pesos.

El conejo

Un musical con humor, sarcasmo y reflexión, dirigido por Diego Corán Oria, con música original de Gaby Goldman. Con Roberto Peloni, Leo Bosio, Mariu Fernández, Facundo Rubiño, Juan J. Marco, Emmanuel Robredo Ortiz y elenco. En la trasnoche del viernes, a la 0.15, en el Maipo Club, Esmeralda 449. $ 40.

Una tarde de domingo

Sobre el texto de Roberto Arlt, dirigida e interpretada por Alejandro Arcuri. Domingos, a las 18.30, en El Fino, Paraná 673. $ 25.

Señorita Elsa

Versión teatral de una novela corta de Arthur Schnitzler, autor austíaco que vivió entre 1861 y 1931. Con la dirección de Rafael Fernández y la actuación de Laura Agorreca. Lunes, a las 21, en Patio de Actores, Lerma 568. Desde 20 pesos.

Fuente: La Nación

Oscar Ferreiro

Notas del 19 de junio

Murió Oscar Ferreiro, el último villano televisivo

El actor brilló en Ricos y famosos y Montecristo

El actor Oscar Ferreiro, recordado por sus magníficos villanos en las telenovelas Ricos y famosos (1997) y Montecristo (2006) murió anteanoche, a los 63 años, víctima de una enfermedad incurable.

"Hitchcock decía que el melodrama sólo era tan eficiente como el retrato de su villano. El malo siempre es el motor de la historia, al que le pasan cosas. Me siento muy bien recreando a estos seres", decía Ferreiro a LA NACION hace dos años, en ocasión al estreno de El deseo bajo los olmos , de Eugene O´Neill, su última incursión teatral, dirigido por Raúl Serrano.

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Adiós al mejor malo de la pantalla

El actor murió el martes, a los 63 años. Compuso a villanos memorables, como Alberto Lombardo en "Montecristo".

La mirada penetrante, los labios apretados, una media sonrisa irónica, la violencia contenida, la parada imponente. Oscar Ferreiro supo contar el mal con todo el cuerpo, y siempre dijo que era lo que más le divertía. Reconocido actor de TV, cine y teatro, con más de 40 años de trayectoria, Ferreiro murió el martes a los 63 años, en el Hospital Italiano.

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Fernando Peña

Notas del 19 de junio

Todas las voces. En la radio, la noticia del deceso de Fernando Peña fue similar anteayer a la de una emisión en cadena nacional. La dio a conocer Matías Martin en Basta de todo y desde allí, en la Metro, la FM donde Peña hacía el exitoso ciclo El parquímetro , sólo se escuchó música. Las emisoras de AM y FM se hicieron inmediato eco de la noticia y no podía ser menos, porque fue en la radio donde comenzó a ser conocido, a desplegar su histrionismo y poner de manifiesto esa garganta prodigiosa para crear grandes personajes, con Milagritos López a la cabeza.

Hombre de radio. En El parquímetro (de lunes a viernes, entre las 7 y las 10), Peña ofrecía separadores con las voces de Alejandro Apo, Héctor Larrea y otras destacadas figuras del medio. Además, conducía en Nacional La vereda tropical , los sábados, de 19 a 21. Ayer, durante el espacio de El parquímetro , también sólo hubo música, además de una sola frase repetida todo el tiempo: "Gracias, Fernando; gracias por todo".

Palabra de Lalo Mir. Cuando Peña era comisario de a bordo, Mir lo escuchó en un viaje con la voz de Milagritos López y enseguida lo convocó para lo que fue su debut radial. "Cuando yo creía que sabía todo sobre la radio, Fernando aportó cosas realmente nuevas que me volaron la cabeza. Debo confesar que llegué a envidiarlo", dijo ayer en dos momentos, porque la emoción lo desbordó, al abrir Lalo por hecho , en FM 100. Después agregó a LA NACION: "Llevaba la radio en las venas. Por eso, desde el primer reportaje que le grabé en un bar como Milagritos López hasta su explosión radial no pasaron más de tres años. Fue una figura única e irrepetible, de esas que aparecen de vez en cuando y revolucionan todo. Era temerario, talentoso y muy buena persona".

Amigos íntimos. Betty Elizalde y Sebastián Wainraich estaban desolados al hablar de Peña con LA NACION. "Era como un hermano y un referente para mí; hablábamos todos los días. Lo quise y lo admiré mucho. Cuando me llamaba y me decía: «Estoy que me revienta la cabeza», estaba gestando algún nuevo proyecto. Era creativo, tierno, generoso, solidario y buen amigo. Un personaje único. A pesar de su pedido de alegría, lo estoy llorando", dijo Elizalde. "Estuve a su lado en el momento de su muerte. Era mi gran amigo y mi maestro. Todo lo que sé de la radio y de los medios lo aprendí con él; hasta en eso fue generoso. Hacíamos radio con alegría y también con la sorpresa que provocaba su repentismo, su ingenio, su fantasía y a veces su lenguaje. Nunca pensé en este desenlace tan cercano. Lo último que me comunicó era que el tumor se estaba achicando y se sentía mucho mejor. Todavía no lo puedo creer", agregó Wainraich.

Homenajes. En La mañana , por Continental, Víctor Hugo Morales puso en el aire una producción especial elaborada por su equipo con distintos pasajes de las distintas intervenciones de Peña en ese programa. Desde la FM Milenium se emitieron grabaciones de Peña interpretando a Martín Reboira Lynch, que se identificaba como un oyente fanático de la emisora. "Fernando fue solidario como pocos cuando Milenium debió cambiar de frecuencia en 2002". Por Mitre, Chiche Gelblung logró una emotiva nota con María Mauricio, la mujer que vivía con Peña y lo ayudaba en su casa y compartió cada instante de su vida. "No sé cómo voy a hacer para no llorar y estar alegre como él lo pidió", confesó. Y en la misma emisora, Nelson Castro rescató en De regreso el último reportaje del ciclo a Peña y cerró el tributo con una frase: "El país no será igual sin vos, Fernando".

Fuente: La Nación


Una vida teñida de creatividad

Familiares, amigos y cientos de admiradores dieron ayer su último adiós al actor; sus restos fueron cremados

Los restos del actor Fernando Peña fueron cremados ayer por la tarde en el Cementerio Parque Pereyra Iraola, de La Plata, para cumplir con su voluntad, luego de ser trasladados desde la Legislatura porteña, donde habían sido velados desde la medianoche de anteayer hasta el mediodía.




Más en La Nación

El adiós a Peña

Cientos de artistas, amigos, seguidores y familiares dieron el último adiós a Fernando Peña, cuyos restos fueron velados en la Legislatura porteña y luego llevados al Cementerio Parque Pereyra Iraola, en La Plata, donde fueron cremados como había pedido el humorista.

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Los amigos de Peña recuerdan sus últimas horas

En una edición especial de Semanario, su empleada repasa momentos de intimidad y Betty Elizalde cuenta las travesuras en el sanatorio.

Más en Perfil

Una despedida con alegría y música

Fue en la Legislatura porteña hasta ayer al mediodía. Hubo música electrónica, lentejuelas y una botella de whisky.

La noche del miércoles, cientos de admiradores y personalidades del ambiente artístico y periodístico se dieron cita en el salón Montevideo de la Legislatura porteña, donde fueron velados los restos del actor uruguayo Fernando Peña, fallecido tras luchar contra un cáncer de hígado. Las puertas se abrieron después de las 23, para que los fans pudieran entrar a despedirlo. En la capilla ardiente estuvieron, entre muchos otros, Alejandro Apo, Elizabeth Vernaci y Gabriel Schultz. También pasaron por la Legislatura, Graciela Borges, Enrique Pinti, Sebastián Wainraich, Carlos Perciavalle y Andrea Frigerio. El hermano de Peña viajó al país, desde los Estados Unidos. Familiares y allegados pidieron que no ingresaran cámaras en el recinto.

Más en Clarín

Oscar Ferreiro

Notas del 18 de junio


Falleció Oscar Ferreiro, el "malo" de las novelas

Víctima de una enfermedad terminal, el actor murió en el Hospital Italiano donde permanecía internado. Su trayectoria.

El mundo del espectáculo local está de luto. El actor Oscar Ferreiro, reconocido por sus papeles de "malo" en las novelas, falleció anoche víctima de una enfermedad terminal por la que permanecía internado desde el 5 de junio en el Hospital Italiano.

Más en Perfil


Murió el actor Oscar Ferreiro

El actor Oscar Ferreiro, considerado el "malo" de la televisión y el cine, murió anoche a la edad de 63 años luego de padecer una enfermedad terminal, según confirmaron allegados.

Más en Ambito Finaniero

Adiós al señor villano de la televisión, Oscar Ferreiro

Se encontraba internado desde principios de mes en el hospital Italiano y según se informó desde Argentores sus restos no serán velados.

El actor Oscar Ferreiro, considerado el "malo" de la televisión y el cine, murió anoche a la edad de 63 años luego de padecer una enfermedad terminal.

Más en La Prensa

Dani Umpi: Nena, no robarás


Un rioplatense todoterreno

Aunque sus ámbitos naturales son la música, la narrativa y la plástica, terminó aceptando la invitación del Rojas sobre el mandamiento “No robarás”, que le permite retratar a un grupo frívolo que se enfrentará a una situación inesperada.

Si arriba del escenario Dani Umpi se transforma en criaturas bizarras, melodramáticas y ciento por ciento desenfadadas, abajo es todo lo contrario. Tímido y humilde, expone sus dudas e inseguridades y asegura ser “una persona estándar y básica”. A tal punto, que al recibir la invitación del C. C. Rojas para escribir una obra inspirada en uno de los mandamientos, para el ciclo Decálogo, dijo que no. “Ya hago bastantes cosas, me muevo en distintos lenguajes: la música, la narrativa, la plástica. Casi no veo teatro, soy medio ignorante. La danza, el fútbol y el teatro son lenguajes que no entiendo”, confiesa este creador de 34 años, mirada inocente y cierto aire infantil. Pero ese no duró poco tiempo. La posibilidad de trabajar con la ascendente Maruja Bustamante (autora y directora de Adela está cazando patos y No me iré sin Mirta) y de ensamblar sus dos pasiones (los sonidos y la escritura) lo convencieron. El resultado es la comedia musical Nena, no robarás (sábados a las 22.30 en la sala Batato Barea, de Corrientes 2038) con un elenco de trece actores de distintos horizontes (Romina Ricci, el cantante Dennis Smith, finalista de Latin American Idol, y un puñado de actores del off). Una pieza que respira a culebrón pop, con canciones de Umpi y Javier Vaz Martins (dos de ellas con arreglos de Fito Páez), coreografías y una atmósfera de frivolidad. “Quise enmarcar el ‘No robarás’ en un contexto de relaciones superficiales en el que se tiende a cosificar a las personas. Los protagonistas son un grupo de amigos veinteañeros con un comportamiento adolescente, que sólo piensan en dónde ir a bailar y qué ropa ponerse. Son gays, muy amanerados, rodeados de amigas modelos de taco aguja. De pronto sucede algo que los desestructura. En ese ambiente pueden tener sentido frases como ‘robarle la novia a alguien’, como si una persona fuese un bien, un objeto”, comenta.

Más en Página/12

Los últimos mandamientos

Fernando Peña

Notas del 18 de junio

La última entrevista

"¿El año que viene hacemos una nota?", le preguntó esperanzado Jorge Rial a Peña el 4 de junio cuando el actor visitó el piso de Intrusos para realizar la que sería su última entrevista. "Dejame ver en dos semanas cómo estoy", le contestó Peña. Las dos semanas se cumplían hoy. Antes, ayer, en la habitación 528 del Instituto Fleming el artista no comenzó bien el día y fue empeorando hasta el final, unos minutos antes de las 17. La entrevista con Rial para el año próximo ya no será pero queda esta última en la que Peña exhibió imágenes de su tratamiento oncológico, esas que planeaba convertir en un documental para demostrarle a la gente que "el cáncer no es sinónimo de muerte, se le parece a la muerte". En lo que Rial llamó un "testamento mediático", Peña contó sus planes para seguir haciendo teatro y sus intenciones de "no dejar nada pendiente, aprovechar el tiempo y comunicar lo que me pasa". Además, el artista habló de ponerse de acuerdo con la enfermedad para "que me dé un tiempo más". No pudo ser.





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Fernando Peña: el artista de la provocación

Murió ayer la figura polémica y multifacética, que dividió aguas con su estilo áspero y frontal

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“Burlarme de la realidad es algo vocacional”

La historia es conocida: en un vuelo a Chile, Lalo Mir descubrió al tipo capaz de hacer dialogar a personajes disímiles. Así comenzó una carrera tan llena de exabruptos como de genialidades.

La historia es conocida, pero describe a la perfección la combinación de transgresión y talento que convivían –como podían, a los golpes– en Fernando Peña. En su rol de tripulante de cabina de Eastern Airlines (actual American Airlines), Peña solía matizar las horas de vuelo creando personajes para hacer los anuncios a través del micrófono. Uno de ellos era Milagros López, la azafata de origen cubano que daba disparatados consejos a los pasajeros. En un vuelo hacia Chile, entre los pasajeros se encontraba Lalo Mir, quien, maravillado por la gracia y ocurrencia de la locutora, pidió conocerla para llevarla a la radio. Cuando supo que esa mujer era creación de Peña, no dudó en ofrecerle trabajar en su programa. A partir de ese momento, Peña y sus criaturas tomaron el micrófono para no abandonarlo hasta hace algunos días, cuando debió ser internado de urgencia por el recrudecimiento de un cáncer de hígado. Ayer, el locutor y actor falleció a los 46 años. Sus restos son velados desde anoche en la Legislatura porteña.

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Puto
Más alto que el avión
Otras voces

El último adiós a Fernando Peña




Cientos de personas despidieron al artista en la Legislatura; su cuerpo fue trasladado para ser cremado; el multifacético artista falleció a los 46 años a raíz de un cáncer

Cientos de personas le dieron el último adiós al actor Fernando Peña en la Legislatura.

Este mediodía en medio de un fuerte aplauso de sus amigos, familiares y seguidores, su ataúd fue retirado del recinto. A pedido del propio actor, sus restos serán cremados.

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El adiós a Fernando Peña en la Legislatura porteña

Desde las 7 de la mañana, se abrieron al público las puertas del Salón Montevideo para despedir al actor

Desde las primeras horas de la mañana, se encuentran abiertas al público las puertas del Salón Montevideo de la Legislatura porteña para despedir los restos de Fernando Peña. El actor y conductor falleció ayer a los 46 años en la Clínica Alexander Fleming, del barrio porteño de Belgrano, donde recibía atención por un cáncer de hígado.

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Conmovedora despedida al actor Fernando Peña

Los restos del actor Fernando Peña fueron despedidos en medio de la emoción, los aplausos y el dolor de sus familiares y de las miles de personas que pasaron por su velatorio para rendirle un último adiós.

El cuerpo de Peña fue cremado en el cementerio Parque Pereyra Iraola de la localidad bonaerense de Berazategui, hacia donde concurrieron los amigos y familiares más íntimos del actor fallecido ayer a los 46 años, víctima de un cáncer de hígado.

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El artista, en el recuerdo de los lectores

Apenas se supo la noticia de la muerte de Peña, los usuarios dejaron cientos de mensajes a manera de despedida

Estos son sólo algunos de los cientos de mensajes que enviaron los lectores de lanacion.com al enterarse de la triste noticia...

"Hay noticias que no se quieren oír, que desgarran el alma cuando las conocés. La muerte de Fernando Peña es una de ellas. Una tragedia que entristece a todos aquellos que lo seguíamos y admirábamos. Sólo nos queda lamentar lo sucedido y pedir que su alma descanse en paz, triste realidad. Mi más sincero pésame a la familia y amigos de Fer. ¡Nunca te olvidaremos! (De LoboServicial)

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Emotivo adiós a Fernando Peña en la Legislatura

Admiradores y figuras del espectáculo pudieron despedir los restos del actor durante la mañana. Vea el video.

Periodistas, actores, músicos, artistas y seguidores. Y todos en un mismo lugar, por el mismo motivo: despedir a Fernando Peña. Desde l as siete de la mañana y hasta este mediodía de hoy, la Legislatura porteña congregó a cientos de personas.

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Las fotos de la conmovedora despedida a Fernando Peña

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Fernando Peña: Crónica de una muerte anunciada

El actor y conductor de radio murió ayer a los 46 años, de un cáncer de hígado. Desde hacía 8 años era portador de HIV. Polémico y transgresor, compuso una galería de entrañables criaturas. Hasta la semana pasada condujo "El parquímetro" desde su casa. Estaba realizando un documental sobre su enfermedad.

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Opiniones

"En estos momentos no sé qué decir, la verdad es que no puedo expresar todo lo que siento. Trabajé tres años con él en radio y en teatro, y la pasé realmente genial. En la radio no va a haber otro igual. Sé que esta frase suena a lugar común, pero en este caso se ajusta exactamente a la realidad: no va a aparecer otro tipo que haga quince voces a la vez, y que sean creaciones originales, personajes inventados por él, no imitaciones. No va a haber otro así. Nunca".

Sebastián Wainraich - Conductor de radio y TV

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Sus escándalos públicos más conocidos

Nunca le sacó el cuerpo a las polémicas: ni cuando las buscaba, ni cuando lo entraban. No le gustaba callarse la bronca. Aquí, un repaso de sus enfrentamientos, tanto en el teatro como en la radio y la TV. Y hasta le hizo frente a los EE.UU.

Con Luis D'Elía (marzo/08)

El recordado diálogo radial que tuvo en la Metro arrancó así: "Tenemos una nota de color..., de color negro, porque está Luis D'Elía del otro lado de la línea. Hola Luis, Fernando Peña, ¿cómo te va?". D'Elía: ¿Cómo le va sorete? Peña:

¿Por qué le pegaste a la gente? ¿Cómo fue, a ver si te animás a contar? D'Elía: Odio a la puta oligarquía, odio a los blancos, te odio Peña....

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lunes 22 de junio de 2009

Fernando Peña

Notas del 17 de junio


Fernando Peña: la p..., el gato y la rata

Un recorrido por las apariciones suyas en la revista, aparecido en el número 100 de Rolling Stone. Visitá una galería de fotos de esa sesión.

¿Cuántas bocas tiene Peña? Esa es la pregunta que llevó a Rolling Stone ante un apellido sin cara (El parquímetro, su primer programa propio después de descollar bajo el paraguas de Lalo Mir, llevaba sólo semanas en el éter de Metro y él evitaba dar entrevistas). Era la boca de "un puto sufrido", como él se declaraba; un cerebro esquizo que ponía en escena ¿17? criaturas de diversa calaña que interactuaban con timing, desenfado y naturalidad. Era la boca de Fernando Peña. Había que retratar esa lengua.

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Cómo fue la (corta) vida de uno de los actores más polémicos del país

Tenía 46 años y había creado más de 20 personajes con un humor ácido y controvertido. Los detalles sobre cómo vivió Fernando Peña.

Fernando Gabriel González Peña era uruguayo y tenía 46 años. Era un actor reconocido por sus monólogos y sus personajes de humor ácido y controvertido, con los que estuvo haciendo teatro hasta hace muy poco. Actuó en cine y televisión, además de haber sido conductor de radio. Hasta antes de la recaída que terminó con su muerte, conducía El Parquímetro, por la FM Metro, programa que el 30 de marzo último cumplió 10 años en el aire.

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Fernando Peña, adiós al transgresor

Nacido en Montevideo, sucumbió a un cáncer en el instituto Alexander Flemming de Belgrano. Dueño de un histrionismo controversial, entre sus personajes claves figura Milagros López al que trasladó de la radio al teatro.

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El recuerdo de un artista multifacético, en la Web

La noticia de la muerte de Fernando Peña se difundió rápidamente entre los usuarios de Twitter; mensajes de los fans en Facebook, y otros sitios y blogs que reflejaron su pérdida

La muerte de Fernando Peña, actor y locutor del programa El Parquímetro, tuvo sus repercusiones en la Web. Desde Twitter, sus usuarios confirmaron la noticia debido a la inmediatez que admite la plataforma, que permite publicar pequeños mensajes en 140 caracteres.

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Galería fotográfica del artista de las mil voces

Desde la inolvidable "ex azafata de la Panam Milagros López", hasta la última de sus creaciones en "El Parquímetro", Fernando Peña hizo reír, llorar, enojar, insultar, a veces agradecer, siempre visceral hasta el límite.

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En los últimos tramos

Fernando Peña en 2008 estrenó "Diálogo de una prostituta con su cliente" , escrito por Dacia Maraini, que fue lo último que hizo sobre las tablas.

En televisión su primera aparición fue en la miniserie "Sol negro" interpretando al loco René, cuando ese unitario se emitió por América.

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Casi ángeles


Un huracán adolescente que mueve millones

Cris Morena traslada su éxito televisivo a un suceso teatral, con una maquinaria tecnológica en el nivel de las grandes producciones.

Tres de los seis carriles de la avenida Corrientes permanecen cortados. Y aún faltan casi dos horas para el estreno de la tercera temporada de Casi ángeles en el teatro. Cuando termine la función, la arteria céntrica se verá interrumpida totalmente, hasta que las hordas de niñas, adolescentes y sus padres abandonen el Gran Rex. Remeras a 20 pesos; posters, a 10, y por la mitad de la suma anterior, una payasa promete estampar arco iris y mariposas en el rostro de sus clientas, como los que luce Emilia Attias. Pero al público de Casi ángeles no le preocupa la crisis y no ahorra cuando se trata de sus ídolos: las entradas más caras son las primeras en agotarse.

Dentro del teatro, luego de atravesar laberintos y bifurcaciones ?cada una de ellas custodiada por un miembro del personal de seguridad?, Cris Morena, la autora, productora y directora de este musical, camina por el largo pasillo que une los camarines con la mirada fija en un cuaderno de tapas duras. Allí, anotó las correcciones de la última pasada del musical que vio esta mañana y hace algunas indicaciones a sus actores. Sólo se encierra un minuto en una sala, se quita el pantalón verde militar y se calza una falda larga. A cara lavada, la coquetería queda reservada para las actrices en el salón de maquillaje, donde Fernanda y Daniela no pierden el pulso ni la sonrisa y trabajan sobre la imagen de Jimena Barón y Julia Calvo. "Los hombres no nos pintamos, sólo nos corregimos", asegura Benjamín Amadeo, que interpreta a Teo, y compara su experiencia actual con la de su incursión en el teatro independiente, cuando compartió cartel con su amiga Dalma Maradona en Fuimos todos. "Antes me cansaba de invitar a mis amigos para que vinieran a verme; ahora me miran mal porque no tengo entradas para darles; antes alquilaba con plata de mi propio bolsillo un proyector; hoy trabajo con el mejor equipo técnico del país."

Casi ángeles, con Emilia Attias y elenco.

Gran Rex, Corrientes 857. Sábados y domingos, a las 14.30 y a las 17.30; hasta las vacaciones de invierno, en las que habrá dos funciones diarias.

Tiempo de salvar al mundo
Mariana: chica récord

Agosto


Más respeto que soy tu madre

Agosto, una obra de off Broadway extraordinariamente adaptada por Mercedes Morán, devuelve a la calle Corrientes lo mejor de la tradición teatral argentina: la familia disfuncional que sufre, que se apuñala, que se desgarra, que se cobra cuentas pendientes y que, sin embargo, sigue en pie. Pero sobre todo, le devuelve al teatro la figura descomunal de una Norma Aleandro que se pasea en camisón para revalidar su corona de reina madre de la actuación argentina.

Whisky, pastillas, suicidio, incesto, marihuana, incomunicación, infidelidad. Temas así puede incluir una obra sobre la familia hoy, cien años después de Florencio Sánchez y sus obras de padres fracasados e hijos que nunca pudieron ser lo que deberían. Hay whisky y pastillas y suicidios, pero la obra no es rioplatense, es del off Broadway y aun así, mundo globalizado mediante, Agosto llega a la calle Corrientes con elenco icónico local. Star System: Norma Aleandro es la madre salvaje y nutricia, Juan Manuel Tenuta el padre brillante que desaparece, Mercedes Morán, Andrea Pietra y Eugenia Guerty las escalonadas hijas del matrimonio, y las ramificaciones familiares siguen, están los maridos de ellas, la hija adolescente de Morán, la tía Lucrecia Capello y el tío Antonio Ugo. Todos ellos acuden a la casa familiar con motivo de la desaparición del padre. El caserón de tres pisos, entonces, será escenario de todas sus deudas, venganzas y tragedias.

Ver Agosto es reencontrarse con un naturalismo bien entendido, actualizado a los tiempos que corren, esto es, universal. Algo de Arthur Miller, de Tennessee Williams, aparece circulando por los corredores hogareños, porque una vez más la familia disfuncional, la familia que se desmorona ante nuestros ojos, aparece en escena. Pero esta vez, en plena calle Corrientes. Claudio Tolcachir es el director de esta puesta del texto de Tracy Letts, que contó además con una adaptación a cargo de Mercedes Morán. Con un equipo imponente, trece actores en la danza de la familia desgarrada e hilarante, la obra sucede.

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Agosto
Miércoles y jueves a las 20.30 hs.
Viernes a las 22.
Sábados, 21.30 y 23.30.
Domingos a las 21.
En el Teatro Lola Membrives, Av. Corrientes 1280.

Florencia Peña y Luis Luque: Frankie & Johnny en el Claro de Luna


Nota del 16 de junio

Una historia de amor, valor y compasión

Florencia Peña y Luis Luque protagonizan esta comedia dramática del norteamericano Terrence McNally, dirigida por Leonor Manso

Todo gris. La ciudad de fondo, un sofá cama, una mesita y otros pocos muebles forman una escenografía monocromática, teñida de un color que es sinónimo de tristeza.

Tan gris como la escenografía desplegada sobre el escenario del teatro Picadilly es el mundo de Frankie y de Johnny, los dos personajes que interpretan Florencia Peña y Luis Luque, en la nueva producción de Frankie & Johnny en el Claro de Luna, de Terrence McNally, que se estrenará mañana, con la dirección de Leonor Manso.

La obra, que dio origen en 1991 a una película bastante alejada del texto original, protagonizada por Al Pacino y Michelle Pfeiffer y dirigida por Garry Marshall, puede ser definida como una comedia dramática. "Es una comedia, pero no tiene que ver con lo que nosotros hacemos, sino con lo que le genera al espectador lo que estamos transitando. Una pelea desde adentro siempre es fatal para uno, pero vista desde afuera, en general, es muy graciosa", dice Peña a LA NACION. Luque asiente, avalando la definición de su compañera, y agrega: "Es el encuentro de dos seres solos, con todas las miserias y las maravillas que tiene el ser humano".

Toda la obra se desarrolla en una sola noche, durante la cual Frankie y Johnny, después de su primer encuentro sexual, se enfrentan a sus sentimientos y se plantean la pregunta crucial: "¿Podremos tener un futuro juntos?".

La respuesta es diferente para cada uno de ellos. "Es el encuentro de dos resistencias distintas -dice la actriz-. Mi personaje tiene la resistencia de alguien que sufrió y las cosas de la vida la llevan a no querer enfrentarse de nuevo a la situación de enamorarse." Para Luque, se trata de dos personajes cuya soledad es producto de no animarse: "Acá el amor aparece como un arma de modificación sobre el futuro y el proyecto de vida".

Peña señala que la obra va en contra de la idea de que uno está predestinado a ser de cierta forma y no puede cambiar. "Frankie y Johnny están en un lugar y creen que ese lugar es para siempre. Sobre todo, le pasa a Frankie. Johnny se está empezando a dar cuenta de que es uno el que elige quedarse en la infelicidad o salir. Frankie prefiere quedarse en su departamento, viendo una película y comiéndose un helado. ¡No vaya a ser que le abra la puerta a este tipo y le cambie algo!"

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Frankie & Johnny en el Claro de Luna, de Terrence McNally, con dirección de Leonor Manso.

Picadilly, Corrientes 1524. De miércoles a sábados, a las 21; los domingos, a las 19. Entrada: desde 70 pesos (los miércoles, desde 50 pesos).

La tercera en discordia
De una tira en Telefé a un film con Isabel Sarli

El año que viene a la misma hora


Nueva puesta de una clásica comedia

Es difícil que las personas que ya hayan pasado el medio siglo no tengan alguna referencia de esta comedia romántica que, después de haber sido suceso en el teatro de Broadway a mediados de la década del setenta, fue llevada al cine en 1978 por Robert Mulligan, con Alan Alda y Ellen Burstyn en los principales papeles. El trabajo de ella era estupendo y mereció una nominación al Oscar. Todavía en algún video se puede conseguir la copia de ese film. En Buenos Aires, la obra también tuvo una réplica escénica, con Rodolfo Bebán y Thelma Biral.

Los que no tengan información sobre la pieza se enterarán, al ir al Maipo, de que se trata de la historia de dos amantes que durante tres décadas se reúnen todos los años en un mismo lugar y en una idéntica fecha para pasar juntos un fin de semana. Ambos son casados y con hijos, y el encuentro se realiza en secreto, en un hiato que ellos fabrican en su vida cotidiana. En la película se conocían en ocasión de un congreso. En la versión de Carnevale, se descubren en Chapadmalal. El es un contador que viaja anualmente a un hotel para hacerle su balance anual y ella está en el lugar, en un retiro espiritual.

Cada encuentro de la pareja está precedido por la proyección, sobre el fondo del escenario, de imágenes de diversos acontecimientos del pasado del país que informan al público sobre la etapa en que está ubicada la peripecia. Es un recurso legítimo, aunque la elección de algunos acontecimientos o personajes provocan la sensación de que se busca el impacto fácil en la platea, sin hablar ya del detalle de autopromoción que el protagonista masculino de la obra se hace al incluirse con una fotografía de su actuación en Poliladron , hecho del que, en todo caso, se podría dudar de su importancia histórica.

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El año que viene a la misma hora


Sabores del amor clandestino

Julieta Díaz y Adrián Suar construyen personajes queribles en una historia distinta. La dirige Marcos Carnevale.

El público les perdona la infidelidad. Ese efecto sobre la platea es el principal logro del libro del estadounidense Bernard Slade, que construye unos personajes creíbles y queribles. En esta puesta, Doris y Juan se conocen cuando tienen alrededor de 30 años y la historia que los une es particular, diferente. Son amantes, pero no amantes de cualquier modo. Hacen un pacto: encontrarse sólo una vez al año, a la misma hora y en el mismo lugar; compartir un fin de semana y el resto del año, sólo pensar en el otro, sin llamarlo ni verlo. Fuera de esta historia, están felizmente casados, tienen hijos y nunca antes engañaron a sus parejas. El sentimiento de culpa no impide que el vínculo perdure por tres décadas. Se vuelven a elegir una vez al año, hasta que la muerte los separe.

El año que viene a la misma hora fue un éxito en Broadway y tuvo una versión cinematográfica protagonizada por Alan Alda y Ellen Burstyn (en 1978, dirigida por Robert Mulligan). Y en la Ar gentina, la habían hecho, en teatro, Thelma Biral y Rodolfo Bebán. La adaptación del texto de Marcos Carnevale y Lily Ann Martin, que protagonizan Julieta Díaz y Adrián Suar en el teatro Maipo, cambia las fechas con respecto al original y las edades de los personajes. En esta versión, hay demasiada preocupación porque la obra suene argentina, en las referencias geográficas, en ciertas frases, en algunos chistes previsibles y en la proyección de imágenes -que incluye fotografías históricas y de programas de televisión- para marcar el paso del tiempo, que le resta síntesis a la obra.

Doris es, de los dos, el personaje más complejo, el que más se modifica. Las transformaciones que sufre su criatura después de los 40 -interiores y exteriores, con cambios de look- Julieta Díaz las resuelve con soltura y gracia. Todavía le cuesta encontrarle el tono a Doris durante las primeras escenas, cuando su carácter está teñido de ingenuidad y timidez. Juan hace más explícitos sus miedos, sus dolores, su culpa, pero logra la expresión de todo eso desde el humor. Adrián Suar encuentra en la comedia su mejor registro. Bajo la dirección de Marcos Carnevale -guionista y director de cine y TV, quien incursiona en el teatro con esta puesta-, la pieza cuenta, con humor y ternura, esta relación en la que sus protagonistas encuentran felicidad.

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