sábado 6 de junio de 2009

Mondongo para Manuel y "Manuel Belgrano, ensayo ¡g eneral!"


La historia, contada para chicos

Son interesantes las dos obras del elenco de Museo del Viajero, sobre el general Manuel Belgrano

El escenario recrea la calle porteña sobre la que se ubica la Fonda de la Catalana, cuyos platos eran requeridos por los patriotas de 1810, entre ellos Manuel Belgrano. Los esbozos de ventanas permiten asomarse a diversos personajes, que se cruzan en diálogo con los vendedores ambulantes que aportan los ingredientes para el mondongo que pidió el creador de la Bandera. Los ritmos de candombe, zamba y chacarera -que en algún pasaje requieren un ajuste vocal para sonar en pleno- ayudan a acelerar la preparación de la vianda.

La vida cotidiana con sus modos y herramientas se entreveran con el debate de las ideas revolucionarias. La perspectiva histórica está dada por los comentarios del director de museo que presenta la historia y, más aún, por la visión entre ingenua y desprejuiciada de sus asistentes, que representan en buena medida mirada infantil y su espíritu lúdico.

Telón. Segunda obra.

Nuevamente, el personal del museo sale a escena para ensayar un acto conmemorativo de Belgrano. Contra la opinión del acartonado director se impone una puesta en escena titiritesca pergeñada por sus asistentes, no siempre muy estrictos en el rigor histórico y la prosecución del ceremonial, según su jefe, pero que logran con su desparpajo entusiasmar no sólo al público, sino al mismísimo busto del prócer.

Más en La Nación

El rufián en la escalera


El sello exquisito de Agustín Alezzo

El solvente grupo de actores y la dirección enriquecen el texto de Joe Orton

En su breve vida, Joe (John Kingsley) Orton (1933-1967) consiguió lo que se propuso desde la adolescencia: escandalizar a los biempensantes, ser el dramaturgo joven más famoso del mundo, acumular premios, ganar mucho dinero y disfrutar de todos los placeres imaginables. Hasta que su amigo íntimo, Kenneth Halliwell, en un demencial ataque de celos, lo asesinó a martillazos en el cráneo y se suicidó con barbitúricos. Orton escribió una obra maestra, Atendiendo al señor Sloane (1964), bien conocida entre nosotros, y otras piezas importantes: Botín (1965) y Lo que vio el mayordomo , también representadas aquí.

Comparada con ellas, la que acaba de estrenar Alezzo en El Duende es una obra menor, pero no por eso carente de interés. Su historia es curiosa: fue originalmente escrita en 1964, para un ciclo de radioteatro de la BBC; por entonces se llamaba El peluquero de niños, y junto con otra del mismo autor, The Eppingham Camp , se emitió con el título común de Crímenes del corazón . En 1966, la reescribió para el teatro en su forma actual y fue, prácticamente, su última obra: el título deriva de un poema de William Ernest Hemley, en el que la vida es la inquilina de una habitación y la muerte, "el rufián en la escalera". En la fértil imaginación de Orton serán, respectivamente, Joyce, una ex prostituta redimida por un tal Wilson (hombre de misteriosas actividades), y Mike, un muchachón de seductora apariencia, que declara ser peluquero de niños, pero cuya real profesión es la de taxiboy. El personaje es, sin duda, el borrador del futuro señor Sloane, y en esto radica uno de los atractivos de la obra.

Más en La Nación

En El Duende, Córdoba 2797 (4964-5710).

Una historia m acanuda, El ruiseñor, Playa Bonita y El hombre araña

Macanudo. Los personajes dibujados por Liniers cobran vida sobre el escenario en Una historia macanuda, dirigida por Martín Lavini, que se estrenará mañana. Ciudad Cultural Konex, Sarmiento 3131, domingos, a las 17. $ 25.

Una de Andersen. Muñecos de guiñol de estética victoriana en El ruiseñor , la bella versión del cuento de Hans Christian Andersen, dirigida por Eva Halac. British Arts Centre, Suipacha 1333, sábados, a las 17. $ 30.

Junto al mar. En Playa Bonita , de Hugo Midón, con música de Carlos Gianni, los personajes se dan una zambullida en las aguas del humor. En La Comedia, Rodríguez Peña 1062, sábados y domingos, a las 15 y a las 17. Desde 35 pesos.

Aventuras en grande. La recreación escénica de El hombre araña , con Gastón Ricaud, no ahorra en espectacularidad, en una puesta retro. Coliseo, Marcelo T. de Alvear 1125, sábados y domingos, a las 15 y a las 18. Desde 50 pesos.

Fuente: La Nación

Gastón Breyer

Breyer, rigor y sensibilidad

A los 90 años, murió el arquitecto y escenógrafo Gastón Breyer. Hombre de pocas palabras y de mucha labor, cultivó tres virtudes infrecuentes: la modestia, la sobriedad y la precisión. Eludió, en consecuencia, el brillo falaz de los reflectores y prefirió concentrarse en su trabajo, al que aportó la sensibilidad artística y el rigor científico. En el medio teatral y en el académico, su ausencia se hará sentir.

Desde muy joven, el teatro atrajo a Breyer, proponiéndole desafíos trascendentes. En su trabajo como escenógrafo asumió la herencia de los grandes pioneros del teatro moderno, de fines del siglo XIX y comienzos del XX, Adolf Appia y Edward Gordon Craig. Siguió sus huellas -despojamiento, síntesis, líneas y volúmenes puros, la luz como elemento fundamental de la ambientación dramática-, pero alcanzó un acento muy personal, que identificaba de inmediato a sus creaciones: frente a sus bocetos y sus maquetas se podía decir, sin equivocarse: "Esto es de Breyer".

Más en La Nación

Daniela Lieban: Un latido planetario


El cuerpo y el cosmos, en danza

Daniela Lieban presenta su último trabajo multidisciplinario, Un latido planetario

Durante el Festival de Danza Contemporánea que se presentó en Buenos Aires en 2007 la coreógrafa Daniela Lieban presentó Un latido para Esculapio , una performance en la que ella se relacionaba con un esqueleto, manipulado por un bailarín titiritero. Aquel trabajo, aunque breve, tuvo su intensidad. A dos años de aquella experiencia y después de un profundo trabajo de investigación, que compartió con artistas provenientes del teatro, la música y las artes visuales, Lieban presenta ahora Un latido planetario , experiencia que se pondrá en escena en el Planetario porteño y que le posibilitará trabajar en un espacio circular. La dirección de títeres y asistencia es de Daniela Fiorentino; la música, de Fabián Kesler, y la dramaturgia, de Ricardo Holcer. Desde niña, la coreógrafa dice sentirse fascinada por ese ámbito que le posibilitó abrir su cabeza y, a la vez, tomar conciencia de la existencia del espacio, así como de un mundo tecnológico al que después se fue ligando a medida que cumplía con su desarrollo profesional.

En sus obras anteriores, Canto de luna , Amniótico y Alas de vidrio , la danza y el multimedia llegaron a complementarse de tal manera que definieron todo un perfil en la creación de esta coreógrafa. En Un latido planetario asoma una intención de máxima. "Poner el cuerpo humano en relación con el Cosmos. En Un latido para Esculapio estaba planteada esa relación y el esqueleto se transformaba, de alguna manera, en galaxia. Ahora, con el Planetario todo adquiere una mayor profundidad", explica.

-¿Cómo apareció esta idea de relacionarte con un esqueleto?

-Hace 10 años que estoy haciendo yoga, disciplina en la que hay una gran conciencia de los huesos. Empecé tomando conciencia del propio esqueleto y, al ponerlo afuera, empecé a trabajar desde lo morfológico.

Más en La Nación

Un latido planetario, coreografía de Daniela Lieban.

Planetario Galileo Galilei, avenida Sarmiento y Figueroa Alcorta. Sábados y domingos, a las 20.30. Entrada: $ 6.

Pecado carnal

Teatro casero

Ir al teatro es una cosa. Pero ir al teatro en la casa de la protagonista de la obra, ver el espectáculo con una copa de buen vino en la mano y, después de la función, quedarse a comer manjares cocinados por la misma protagonista es otra. La narradora Marta Lorente organiza este festín íntimo en su living, para pocos invitados. A los que les relata Pecado carnal , su antología de relatos eróticos de autores como Jean Baudrillard, Roland Barthes, Mario Vargas Llosa, Doris Dörrie, Alessandro Baricco, Cristina Wargon y Alicia Steimberg.

Se presentará los sábados, a las 22, en el espacio llamado El Living de Marta, que es eso mismo, en Palermo Viejo. La entrada no es prohibitiva, pese a lo exclusivo de la función: 40 pesos con copa de vino y tapas, y 70 con comida incluida. Más datos, 4864-3657.

Fuente: La Nación

Arístides Vargas

El viaje que no cesa

Hace un mes y medio que Arístides Vargas salió de Quito, donde trabaja con Malayerba, uno de los grupos de teatro más prestigiosos de latinoamerica. El autor de Nuestra señora de las nubes, partió en su auto desde la capital ecuatoriana junto a su compañera, la actriz española Charo Francés. Y viajaron hasta Buenos Aires para presentar La razón blindada este fin de semana en el CELCIT, invitado por Juan Carlos Gené y Carlos Ianni. Además, el lunes estarán en el Centro Cultural Dardo Rocha de La Plata.

"Las ciudades nos hacen cada vez más sedentarios y necesitaba salir de la rutina. En este viaje pasé por Nazca, por varios pueblos fantasmas de Chile, por Salta y Santiago del Estero", cuenta Arístides, que nació en Córdoba, se crió en Mendoza y consolidó su trabajo teatral en Ecuador, tras exiliarse en la década del '70.

Es uno de los autores más representados en el interior de Argentina. Además, Vargas, dirige y actúa. Sin embargo, pocas veces Malayerba ha visitado los teatros porteños. "Tengo con Buenos Aires una relación bastante emocional. Fue una ciudad muy cruenta en mi pasado -dice mientras prepara el tabaco para armar otro cigarrillo-. Aquí me dieron el pasaporte falso para salir del país. Estos días estuve tratando de acordarme las calles donde viví y no las recuerdo. La ciudad que no conocí no es la que veo ahora".

Más en Clarín

Griselda Siciliani

Griselda Siciliani: "Era la graciosa de la familia"

De chica jugaba a ser Cris Morena en "Mesa de noticias". Y era fan de Pablo Rago en "Clave de Sol". Pareja de Adrián Suar, se formó como bailarina, se pulió en el under y ahora se ganó un lugar en la calle Corrientes. Retrato de la frescura.

Cuenta que en su casa no había grandes carencias, pero sí ciertas ideas sobre cómo educar cinco hijos —que luego fueron seis—, combinación que durante mucho tiempo, ya en años de la TV color, los llevó a tener "sólo un televisor en banco y negro para todos, así de chiquitito, y mis viejos nos dejaban ver tele una o dos horas por día, nada más. Mis hermanas y yo éramos fanáticas de Mesa de noticias, a tal punto que después nos encerrábamos en la pieza a jugar al programa", recuerda Griselda Siciliani, la que en la intimidad de la fantasía "hacía de Cris Morena, que era la ascensorista, espectacular". Eran tiempos en los que no imaginaba que, 20 años después, la chica que soñaba con bailar como Maia Plisetskaia estaría del otro lado de la pantalla haciendo personajes que seguramente cobren vida en los cuartos y los juegos de otras niñas. Como la mamá de Patito, por caso.

Tiene 31 años, una gracia esencial y cierta simpleza en las formas. Como si estuviera tocada por la varita de los colores, pero sin la carga de la estridencia. De hecho, cuando tranquiliza al productor —que la apura para la función— con eso de quedate tranquilo que ya estoy maquillada, pareciera estar a cara lavada. Y desde ese modo, frente a un cortado mitad y mitad y unas lengüitas de naranja, repasa con humor el camino que, con más de un curva escondida en el mapa, transitó sobre el escenario. Los primeros pasos, curiosamente, en puntas de pie.

"El otro día, una de mis hermanas me dijo: Cuando éramos chicas jugábamos a actuar... y vos seguís haciendo lo mismo. Y me reconocí en eso, hay algo de esos viejos anhelos que se mantienen. Me encantaba hacer personajes y cantar y bailar", recuerda quien de pequeña, en la otra hora que tenía para ver tele "elegía Clave de Sol... Estaba enamorada de Lucho, que lo hacía Pablo Rago. Yo tendría 9 años, era una nenita, y si bien no es mucho más grande que yo, me parecía un señor".

Criada en Flores primero, y en Villa Luro después, a los 8 empezó a tomar clases de baile y a los 10 ingresó a la Escuela Nacional de Danza: "Fue justo el auge de Julio Bocca y yo quería ser Plisetskaia, pero después me volqué más hacia la danza contemporánea. Tanto que, con 13 ó 14 años, me tomaba el 5 y me venía sola al Centro para ver a la compañía del Teatro San Martín. Tuve una formación muy sólida en la escuela, que me disciplinó mucho... digamos que estudiar danza no era una actividad recreativa para mí. No la podía hacer de taquito".

Más en Clarín

El mate (¡Y que siga la ronda!)

Un genio criollo

El "genio" del mate -porque en Oriente los genios salen de las lámparas, pero acá lo hacen de los mates-, aparece para ayudar a Martín y Josefina a reconciliarse. Sólo tres personajes en esta historia tierna y sencilla que recupera la importancia de los sentimientos y las tradiciones. El mate (¡Y que siga la ronda!) recibió el premio Atina por la música original y estuvo nominado a los premios ACE en el rubro "Espectáculo Infantil". Con libro y dirección de Javier Zain, y música y dirección musical de Carlos Gianni (co-equiper de Hugo Midón en sus puestas), los actores protagonizan esta pieza que cuenta la historia de unos novios que celebran su primer mes juntos. Matedina (tal es el nombre de este genio que es femenino, lleva dos largas trenzas y tono gauchesco, y sale de un mate gigante) aparece luego de una discusión superficial que los enamorados mantienen, y les hace entender el verdadero valor de las cosas. Matedina les da consejos y los va acercando.

Martín le regala a Josefina un equipo matero que heredó de sus antepasados. Pero ella se ofende: los regalos "se compran", "cuestan dinero". ¿Cómo pretende gratificarla con algo usado? Allí es cuando del mate sale un genio, que también tendrá su propio conflicto y que los jóvenes le ayudarán a solucionar. El gran mate se abre y va armando distintos ambientes. Gianni logra, como siempre, melodías que logran transmitir tanto como la historia que cuenta la obra.

Agustín Alvarez, Lucía Braude y Carla Tarantino componen el elenco de este musical que se presenta los sábados y domingos a las 16.30 en el Teatro El Nudo (Av. Corrientes 1551).

Fuente: Clarín

Ale Fidalme

El juego de ser otras

La actriz compone a cinco personajes femeninos en el unipersonal que presenta en el Bululú.

Mi abuela me aconseja siempre que no diga la edad", responde Ale Fidalme ante la pregunta. "Aunque los productores se fijan en los años que parecés, no en los que tenés", agrega y entonces sí se atreve a declarar que cumplió 36. Esta actriz que interpretó diversos personajes humorísticos en televisión, en El ojo cítrico y Estilo K, y actuó en Amanda O y Atracciónx4, se presenta todos los viernes a las 23.45 en el teatro y café concert Bululú (Av. Rivadavia 1350) con su unipersonal Miss Matriz.

Dirigida por Ricardo Lago Oliveira, encarna cinco personajes femeninos que interactúan con el público. Una docente, una monja tironeada entre su Dios y sus deseos corporales, una madre embarazada, "Gra" Borges y Alessandra Lapolla, parodia de la sexóloga de la TV.

"Cambio tan rápido de un personaje al otro, que me pasa que la gente se pregunta: ¿Es la misma?. Eso me da mucho power, mucha energía y me genera ganas de crear más de esa magia", expresa la actriz. "Gozo enormemente haciendo el unipersonal, por el aplauso final y la risa constante de la gente, y por saber que soy yo la que la motiva", dice.

Más en Clarín

Antonio Gasalla

Gasalla vuelve al cine

Antonio Gasalla, a las pantallas. En un excelente año laboral para el actor, Daniel Burman le propuso protagonizar, junto a Graciela Borges, su próxima película. Se trata de una historia basada en la novela Villa Laura, escrita por Sergio Dubcovsky, hermano de Diego (socio de Burman).

Villa Laura trata de dos hermanos, cuya relación se modifica a raíz de la muerte de su madre. Es una historia íntima, que trata del sufrimiento y de los desvíos inventados para redimirse del dolor.

Dicen que Antonio está tan entusiasmado, que ya arregló terminar la temporada en Buenos Aires de Más respeto que soy tu madre (Metropolitan 1) a fines de octubre. De esta manera, en caso de cerrar el contrato, tendrá libre noviembre y parte de diciembre para el rodaje.

Fuente: Clarín

Porque todo sucedió en el baño


De secretos y deseos ocultos

En Timbre 4, el primer trabajo como director y autor de Lautaro Perotti

Porque todo sucedió en un baño , afirma el título de la obra Lautaro Perotti, excelente actor de la cantera de Claudio Tolcachir. De todos modos, el registro de lo sucedido en aquel baño de un colegio entre dos ex compañeros no es el mismo. Tanto que, para uno de ellos, seguramente nada que haya marcado su vida ocurrió allí porque su deseo y su natural fluir lo llevó a recorrer otros pasos sin necesidad de cuestionar profundamente lo sucedido. El caso opuesto es su amigo. Tanto que termina comprando el baño en donde transcurre la acción porque el amor que siente por su amigo sigue definiendo sus pasos. Por eso mismo vuelve al lugar de los hechos. De todos modos, de nada de esto habla claramente y el personaje termina encerrado en el baño y en su propio closet .

El dueto se completa con otros dos personajes femeninos de bordes cuestionables. Una de ellas se la pasa hablando sin tener idea del conjunto (una visión efectiva en términos de generar cierta comicidad pero un tanto esteriotipada). La otra, conocedora del secreto que circula entre sus amigos, paga la culpa de ese saber con un accidente (¿fatal?) de final abierto. Parece ser que el peso de lo moral dominara la vida de estos seres sin que Perotti abra puertas, cuestione o haga explotar el sentido de ese pasado que vuelve. La obra podría ser una parábola sobre la imposibilidad de enfrentar deseos y secretos aunque la misma obra parece no estar dispuesta a enfrentar esos secretos.

En su decodificación escénica, a cargo del mismo autor, el trabajo de los cuatro actores es bastante parejo y sólido. Entre ellos se destaca la interpretación de Andrés Ciavaglia (el personaje más logrado dramáticamente). La escenografía de Sol Soto, aunque de compleja decodificación espacial, también es otro de los puntos atractivos de esta propuesta escrita y dirigida por Lautaro Perotti, el recordado Marito de La familia Coleman .

Fuente: La Nación

En Timbre 4, los viernes, a las 21.30 y a las 22.45.

El joven Frankenstein, Zapping Vaudeville, Gravedad, El mensajero, Una de gente normal, Concert BTE, Entrenamiento revolucionario, Estocolmo, y otras

Estrenos

Todos los géneros: 25 novedades que se agregaron a la cartelera desde la última semana de mayo

El joven Frankenstein

Musical dirigido por Ricky Pashkus, con Guillermo Francella. De miércoles a domingos, en el Astral (4374-5707). Desde 60 pesos.

Zapping Vaudeville

El grupo de music hall Zapping ya es un clásico de la cartelera, con un nuevo show. Domingos, a las 20, en La Casona, Corrientes 1975. $ 40.

Gravedad

De Sergio Bizzio, dirigida por Roberto Peloni. Sábados, a las 23.30, en El Bardo, Cochabamba 743 (4300-9889). De 20 a 30 pesos.

El mensajero

La victoria de los vorogas sobre los mapuches, según César Aira, dirigida por Ita Scaramuzza. Sábados, a las 23; y domingos, a las 19; en Pata de Ganso, Zelaya 3122 (4862-0209). $ 30.

Una de gente normal

De Agustín Pruzzo, con Francisco Donovan, Gabriela Zonis y Florencia Carreras. Domingos, a las 20.30, en Espacio Granate, Alvarez Thomas 1529 (15-6931-1117). De 15 a 20 pesos.

Concert BTE

Varieté del Banfield Teatro Ensamble. Domingos, a las 20, en el Centro Cultural Borges, Viamonte y San Martín (5555-5359). Desde 25 pesos.

Entrenamiento revolucionario

De Gabriel Virtuoso. Domingos, a las 20, en Tadrón, Niceto Vega 4802 (4777-7976). $ 30.

Estocolmo

De Pablo Albarello, dirigida por Daniel Marcove. Con Javier Saquín, Martín Leis y Miguel Fontes. Viernes, a las 21, en el Teatro del Pueblo, Roque Sáenz Peña 943. De 20 a 30 pesos.

Changas conurbanas

Unipersonal de Claudia Quiroga, dirigida por Sebastián Vila. Sábados, a las 18, en Gargantúa, Jorge Newbery 3563 (4555-5596). $ 30.

One for the Road

Teatro en idioma inglés. De Willy Russell, dirigida por Hugo Halbrich, con Sam Arena, Fernanda Bigotti, Inés Alonso y Martín Zonca. En el British Arts Centre, Suipacha 1333 (4393-6941).

Lorca, poeta de tierra

Textos, baile y canciones: Julieta Cancelli, con músicos y la puesta en escena de Ricardo Bangueses. Sábados, a las 19, en No Avestruz, Humboldt 1857 (4777-6956). $ 25.

Marx en el Soho

De Howard Zinn, dirigida por Manuel Callau, con Carlos Weber. Viernes y sábados, a las 20.30, en Pan y Arte, Boedo 878 (4957-6702). $ 30.

Nena, no robarás

De Dani Umpi, dirigida por Maruja Bustamante. Sábados, a las 22.30; en el Centro Cultural Rojas, Corrientes 2038. $ 20.

Una tarde de domingo

De Roberto Arlt, con Alejandro Arcuri. Domingos, a las 18.30, en El Fino, Paraná 673 (4372-2428).

Mi muñequita

Del dramaturgo uruguayo Gabriel Calderón, dirigida por Azucena Lavin, con actores argentinos y uruguayos. Sábados, a las 23, en Espacio Callejón, Humahuaca 3759. De 15 a 25 pesos.

La cima de los desesperados

De Juan Pablo Bochatón, con Germán Raimondo, Alejandro D´Orto y Pilar Garate. Sábados, a las 20.30, en Vera Vera, Vera 108 (4854-3655). De 18 a 20 pesos.

Pley: tres mujeres en juego

El universo femenino, dirigido por Leonardo Azamor. Con Paola Fontana, Rocío Rodríguez Conway y María Soledad Tuchi. Viernes, a las 20.30, en La Tertulia, Gallo 826.

Las malditas

De Daniel Dalmaroni, dirigida por Cristina Miravet. Sábados, a las 21, en El Club del Bufón, Lavalle 3175 (4861-6900). De 15 a 25 pesos.

Mariana Pineda

La obra de García Lorca, dirigida por Paula Banfi. Domingos, a las 20, en El Excéntrico de la 18», lerma 420 (4772-6092). De 15 a 20 pesos.

Anestesia

De Paula Baró, con Rosario Alfaro, Julián Krakov y Antonella Querzoli. Sábados, a las 21.30, en Cámara de Teatro, Aráoz 1025 (4777-0097). De 15 a 20 pesos.

La plaza del diamante

Unipersonal de Fernanda Pérez Bodria, dirigida por Diego Demarchi. Sábados, a las 21, en Templum, Ayacucho 318 (4953-1513). De 15 a 20 pesos.

Playroom, cuarto de juegos

De Carola Gliksberg, con Romina Ricci, Guillermo Masse, Maru Sussini, Ignacio Rogers, Matheo Hanaman. Jueves, a las 21, en el Camarín de las Musas, Mario Bravo 960. de 15 a 30 pesos.

El bizco

De Marta Degracia, dirigida por Cristian Sabaz. Domingos, a las 21, en Libertarte, Corrientes 1555 (4375-2341). $ 30.

Espíritu pequeño

De Paula Broner, Víctor Malagrino y Bernardo Sabbioni. Domingos, a las 20, en el Camarín de las Musas, Mario Bravo 960.

Asunción

De Ricardo Monti, dirigida por Roberto Aguirre. Viernes, a las 21, en Teatro de Repertorio, Melo 1756, Vicente López (4797-8515)

Fuente: La Nación

viernes 5 de junio de 2009

Diego Reinhold


"Trato de entregarme y de dejar de lado mis prejuicios"

El actor Diego Reinhold habló con lanacion.com mientras se preparaba para otra función de la obra Deslumbrante y su vuelta a Los exitosos Pells

Actúa, baila, canta... ¿qué más se le puede pedir a Diego Reinhold? Parece que más, porque el actor, que sube a escena de miércoles a domingo con la obra Deslumbrante de Miguel Antel Cherutti y que volvió a participar de Los exitosos Pells, está dispuesto a probar todas las formas de expresión. Ahora, le despuntó el vicio de la pintura.

Apenas un rato antes de la función de la obra, donde oficia de una especie de maestro de ceremonia, Reinhold llega al teatro Premier acompañado por su maletín de pinturas al óleo tratando de estar lo más conectado con el aquí y ahora. "Prácticamente no me preparo, salgo como vengo de la calle. Trato de no pensar en nada, ponerme la ropa y salir. Me pasa en este espectáculo en particular donde tengo que comunicarme con el público y entonces tengo que estar muy acorde a lo que está pasando", comentó el actor a lanacion.com.

Como hay una buena parte de la obra en la que él no participa, usa ese momento para relajarse y disfrutar de una siesta o para abrir su valijita de pinturas y pinceles y plasmar figuras o formas en un lienzo, antes de volver a reencontrarse con el público para el saludo final.

"Mi camarín es mi atelier. Me la paso pintando cosas, investigando con el tema de la plástica. Tengo acá mis pinturitas y pasé toda mi ropa al camarín de una compañera, que me dejó compartir con ella, porque si no iba a destruir toda la ropa", contó divertido. Por ahora, este hobby lo hace intuitivamente y sin ganas de seguir a ningún maestro. "¿Clases? No, soy un idiota, es sólo para matar el tiempo", aseguró sobre su divertimento en colores.

No tarda en contestar que las dos cosas que no le pueden faltar antes de cada función son sus "pinturas y la cama", antes dependía de los libros, pero ahora la plástica prima.

Las cábalas tampoco entran en su mundo, aseguró que nada mejor que la experiencia para evitar la supersticiones.

Más en La Nación

jueves 4 de junio de 2009

El joven Frankenstein

Una puesta que se recordará

Cuando Mel Brooks filmó "El joven Frankenstein", no pudo imaginar el éxito que esa parodia al cine de terror, interpretada por Gene Wilder y Martin Feldman, lograría en todo el mundo y que en 2006 tendría una versión teatral, iniciando una nueva cadena de éxitos. La obra estrenada en el teatro Astral se configura ya desde su estreno como una de las mejores comedias musicales presentadas en Buenos Aires y dotada de una singular homogeneidad en todos los rubros.

La historia del médico exitoso, que heredero de su misterioso abuelo, va a Transilvania y ante la lectura del diario de su antepasado y la presencia de sus sirvientes, Igor y el ama de llaves, decide intentar la creación de un nuevo ser viviente, más sus relaciones con su novia Elizabeth y la alegre asistente Inga, completan parte de la desopilante historia.

"El joven Frankenstein" exhibe una llamativa disciplina escénica, donde todos sus integrantes demuestran un alto nivel profesional en el baile, el canto y la actuación.
La obra apabulla por su presentación, a toda luz y sonido e impactantes efectos especiales, con figuras de primer nivel en deslumbrantes escenografías móviles.

SHOW AUDIOVISUAL

Con un impactante ritmo que nunca decae, algunos minutos de más que pueden aligerarse, la obra abunda en ingenio y buen humor.

Si los juegos de palabras, los malentendidos, la elegancia de la parodia utilizada entretiene al espectador; la impecable puesta en escena, con sus cambios de escenografía, efectos especiales, iluminación justa, proyecciones, deslumbra.

Más en La Prensa

El joven Frankenstein


El joven Frankenstein

Si bien toda la producción de El joven Frankenstein -desde la marquesina en adelante- se apoya en el nombre y el trabajo de Guillermo Francella, se puede afirmar sin temor a dudas que la comedia musical de Mel Brooks que anoche se estrenó en Buenos Aires es mucho más que este gran comediante, lo que habla bien no sólo de él sino del resto de la compañía. Desde el principio se nota que el espectador se adentra en un universo grandilocuente, con una realización escenográfica impactante (tanto que hasta cabe preguntarse dónde almacenan semejante cantidad de paneles y enormes estructuras que definen el pueblo de Transilvania, la universidad, el puerto, el castillo, el laboratorio y demás).

Esa imponente escenografía de Alberto Negrín es la que abraza en cada cuadro a un elenco ajustado, que se ensambla generosamente en procura de contar una historia brillante, entretenida, que va creciendo en interés a medida que pasan los números y las canciones (el timing del segundo acto es impecable). En conjunto ?los protagonistas y un más que prolijo ensamble? logran un equilibrio preciso entre números musicales bien pensados y situaciones humorísticas que se apoyan en diálogos hilarantes, muchos gags y una gran presencia escénica de cada una de las primeras figuras. En este sentido, Francella se lleva las de ganar, y no sólo porque a su personaje le sume su propia impronta (que es precisamente lo que la gente busca). Logra convertir a este joven Frankenstein ?que al comienzo se resiste a emparentarse con su siniestro abuelo? en un personaje con doble faz con el que se divierte mucho. Francella se mueve cómodo en la comedia musical y se acopla sumamente bien a los requerimientos de un género que lo obliga a enfrentarse con destrezas nuevas para él, como cantar y bailar. Y lo hace suficientemente bien, no hace falta más. Para eso está rodeado de gente especialista en el género que lo suma y le da su espacio. ¿Podrían haber puesto en su lugar a una gran cantante, a un gran bailarín? Es probable, pero ya no sería Francella, con todo el plus que eso significa para la comedia en sí misma, y para la gente que lo sigue.

Y todo lo demás

Otro gran protagonista es Igor, descabelladamente compuesto por Pablo Sultani, actor que pareciera poder mimetizarse en cuanto papel le ponen por delante. Es tan atrayente el trabajo que hace con su criatura que, por momentos, se roba toda la atención. Le siguen la siempre eficaz Laura Oliva, que compone a la rígida Frau Blücher y tiene el talento suficiente como para ponerse sobre la espalda un número ella sola.

Más en La Nación

El joven Frankenstein

Mi bello monstruo

"El joven Frankenstein", que el propio Mel Brooks llevó del cine al escenario, es mejor comedia que musical.

El joven Frankenstein fue, hace 35 años, si no el mayor éxito, una de las mejores comedias de Mel Brooks, que la escribió con su compinche y protagonista Gene Wilder. Y a diferencia de lo que hizo con Los productores, que en cine fue un fracaso en 1968, pero hizo historia cuando la aggiornó en el musical en Broadway, con El joven Frankenstein en vez de adaptarla, la trasladó. Copió cada chiste, cada ironía, y cuando olfateó que el delirio era más fácil de entender en pantalla que en escena, "transó": el doctor Frankenstein se iba ¡en tren! de Nueva York a Transilvania, y ahora lo hace en barco.

Todo viene a cuento de la obra que subió al Astral, que es más (o luce mejor como) una comedia que un musical. Los motivos pueden explicarse aquí en que Guillermo Francella es más y mejor comediante que bailarín o cantante, y que el doctor Frankenstein le exige una composición menos atípica que la que había tenido en Los productores, donde la revelación era él. Los fans que vayan a verlo ahora encontrarán al Francella de siempre, no se sorprenderán como en aquel musical, en el que era Leo Bloom, al lado de Enrique Pinti.

La trama es casi lo de menos: el doctor Frankenstein (que para diferenciarse de sus locos antepasados quiere que lo pronuncien Fronkenstin), devoto de las ciencias, viaja a Transilvania porque hereda el castillo de su abuelo recién fallecido. Deja a su amada (Rosana Laudani) y es recibido por Igor (Pablo Sultani, en el papel que hacía Marty Feldman y que, como aquí no tiene una canción que entonar, tenía más preponderancia en el original), quien será su asistente, igual que Inga (Carolina Pampillo). El ama de llaves Frau Blücher (Laura Oliva), cuya sola pronunciación asusta a los caballos, tendrá la llave al laboratorio donde, sí, el doctor intentará resucitar a los muertos, y así nacerá el Monstruo.

Más en Clarín

Graciela Alfano

Graciela toma clases con Julio Chávez

Al revés de lo que marca la tendencia, Graciela Alfano, después de muchos años de carrera, volvió a ponerse en el rol de alumna. Desde este año, toma clases de teatro con Julio Chávez. Y se comenta que más de un compañero de clases se llevó muy gratas sorpresas con su trabajo. "En realidad, arranqué el año pasado en su estudio pero con otra maestra. Y recién ahora me tocó con él. Chávez es una persona increíble, que hace de la pedagogía y de sus clases algo muy serio", le confió a Clarín Graciela, mientras esperaba en el Astral a que arrancara la función debut de El joven Frankenstein, con Guillermo Francella (Ver crítica en Página 4).

Según la blonda, hay muchos actores buenos, pero maestros, muy pocos. "Y Julio, que entiende el proceso de cada actor, me ha hecho unas devoluciones muy buenas, que me ponen muy contenta", asegura Grace. Y aclara: "Aunque hoy estoy despechugada, me gustaría que sepan que como actriz sé hacer otras cosas. Y la verdad, Sofia Loren también estuvo siempre escotadísima, pero nadie se escandalizó para nada. Bueno, Graciela Alfano también".

Más en Clarín

miércoles 3 de junio de 2009

Brujas


Brujas: El regreso de la obra más exitosa

Carlos Rottemberg decidió reestrenar la exitosa comedia para reinaugurar su nueva sala marplatense

Cuando el dramaturgo español Santiago Moncada escribió su pieza Entre mujeres, en la década del 80, seguramente nunca pensó que, en la Argentina, esa obra iba a ser rebautizada como Brujas y que se iba a transformar en una de las comedias más exitosas que registra la historia del teatro nacional.

Desde Buenos Aires, Brujas , en la versión local del director Luis Agustoni, se proyectó también a varias capitales latinoamericanas y, si bien las diversas puestas que se hicieron tuvieron buena respuesta del público, no alcanzaron el suceso argentino.

Interpretada por Thelma Biral, Susana Campos, Nora Cárpena, Moria Casán y Graciela Dufau, Brujas se estrenó el 3 de diciembre de 1990 en el teatro Ateneo, con dirección de Agustoni, escenografía de Guillermo de la Torre y vestuario de Héctor Vidal Rivas. Hizo funciones hasta 1997, cumpliendo temporadas en Buenos Aires, Mar del Plata y Villa Carlos Paz. Se repuso en marzo de 2000 y estuvo en cartel durante un año. Más de un millón de espectadores aplaudieron la propuesta. Entonces las intérpretes se despidieron de sus personajes con la sensación de haber logrado, desde lo profesional, un importante hito en sus carreras.

Los productores Carlos Rottemberg y Guillermo Bredeston han decidido ahora recuperar el proyecto con el elenco original. Y el papel que cubría Susana Campos, que falleció en 2004, estará recreado por Leonor Benedeto. El estreno de la nueva versión será en el Neptuno, de Mar del Plata, el 3 de diciembre de este año y, según destacó Rottemberg, sólo por una breve temporada. El éxito dirá si eso será así o si Brujas seguirá movilizando la atención de un público femenino ávido por, a través de los personajes de la obra, reencontrarse con sus propias historias pasadas.

Más en La Nación

La nueva versión

"Decálogo, indagaciones sobre los diez mandamientos", Laura González, Treinta días, "Caravan, the jazz musical", y Mariquita Gallegos


Decálogo. Se presentó ayer en el Rojas la tercera edición de Decálogo, indagaciones sobre los diez mandamientos , que se presentará durante junio y julio. Los creativos convocados son Maruja Bustamante, Dani Umpi, Matías Feldman, Edgar Chías, Guillermo Cacace, Angélica Lidell, Bernardo Cappa y Santiago Gobernori. El artista, músico y escritor Dani Umpi debuta en la dramaturgia con la comedia musical Nena , basada en "no robarás". Se estrenará esta semana con la dirección de Maruja Bustamante y está protagonizada por Romina Ricchi, y los arreglos musicales son de Fito Páez, que debuta en el género.

Voces jóvenes. "Canta mejor que Whitney Houston", es lo que siempre dijo Julia Zenko al referirse a su hija Laura González. Es que heredó los genes de su madre y de su papá, Marcelo San Juan. Laura se preparó mucho en canto y en actuación, y llegó a ser cover de su madre en María de Buenos Aires . Esta semana, debutará en el musical Nena , integrando el un extenso elenco que convocó Maruja Bustamante. Su hermana, Elis García (hija de Julia y de Daniel García), a su vez, debutará en la comedia musical infantil Primer acto... de un cuento de amor , de Manuel González Gil, junto a Matías Alé.

¿Y los compositores?. Cuesta entender el poco respeto que existe, a menudo, con los autores y compositores. Recientemente se estrenó Caravan, the jazz m usical, y ni en su programa, ni en su marquesina, ni en la puerta de entrada de El Nacional figuran los nombres de los autores de los múltiples temas musicales que allí se representan. Y no se trata de desconocidos, sino de Cole Porter, Richard Rodgers, Lorenz Hart, Louis Prima, Jule Styne, Betty Comdem, Adolph Green, Duke Ellington, Harold Arlen, Ted Koelher, Spencer Williams, Jack Palmer, Juan Tizol, entre muchos otros.

Mariquita. Se sabe que Mariquita Gallegos es una incansable. Ya lleva 20 años en el cable con La gran vidriera , pero, además, planea regresar pronto al teatro. El director Rodolfo Graziano la convocó para hacer Narcisa Garay, mujer para llorar , de Juan Carlos Ghiano.

Fuente: La Nación

martes 2 de junio de 2009

Crave


Cuarteto de sombras

Sarah Kane fue una dramaturga que renovó la escena británica con un teatro revulsivo, desesperado y por momentos tierno en su desolación. A los 28 años, Kane decidió que ya no era posible continuar viviendo con una depresión tan grave como la que sufría, y se suicidó. Casi diez años después, sus obras tomaron por asalto la escena del off de Buenos Aires. Y una de ellas, la extraordinaria Crave, una triste canción de amor para cuatro voces, cumple 100 funciones, número insólito por lo abultado para la escena alternativa, pero comprensible con apenas asomarse a la belleza fatal de una pieza inolvidable.

En el inicio de Crave vemos cuatro personajes sentados frente a nosotros, en medio de un espacio blanco, cuadrado y vacío. Miran fijo al público y durante algunos largos y tensos minutos no pronuncian ni media palabra. Este silencioso primer momento de la obra podría parecer un lugar común del teatro off: los actores no hablan, sólo miran y sugestionan; podría parecer incluso un recurso de inicio. Sin embargo, el sentido en esta obra es otro. Es algo así como el silbido sordo de un cuerpo cayendo metros hasta estrellarse contra el piso. Ese silencio habla del estallido que precede a la obra. Así suena. Un estallido en todo sentido. Temporal, individual, emocional, psicológico, estético. Una vez que los actores empiecen a hablar, a martillarnos el cerebro con el sonido de sus palabras, no pararán más.
NUESTRO SARAJEVO

La dramaturgia de Sarah Kane es una de las cosas más nuevas que le pasaron al teatro. Su estela incandescente y furiosa arrasó Londres en los años ‘90, dejando tras de sí cinco obras teatrales extraordinarias, cientos de fans, gente desesperada en traducir sus textos a otros idiomas, y luego se apagó. Todo muy rápido. Entre su primer estreno y su muerte pasaron cuatro años. Aun así no hay duda de que Sarah Kane fue la voz de los años ‘90, la Kurt Cobain del teatro, y esto mucho más allá de su depresión ingobernable y explícita, y de su temprano suicidio. Para comprobarlo basta con consignar la polémica que cada uno de los estrenos de Kane producía en los principales diarios de Londres (curiosamente su padre, Peter Kane, fue el jefe de redacción del Daily Mirror durante décadas). Su primera obra, Blasted, fue calificada por el Daily Mail como “una desagradable feria de la asquerosidad”, a lo que agregaron: “Sin duda alguien se preguntará si el dinero no hubiese sido mejor gastarlo en unas sesiones de terapia de rehabilitación”. La respuesta es no. Pero de todos modos, esa clase de recepción permite asomarse a lo que Kane producía en sus contemporáneos: sorpresa, incomprensión, rechazo, lo suyo superaba la percepción media de la época, no sólo por las escenas de violencia, violaciones y canibalismo, sino porque lo que el texto venía a decir era algo mucho más intolerable, venía a decir que una habitación de hotel londinense podía ser también Sarajevo, una situación cotidiana que mutaba hacia pesadillas muy parecidas a las que llegaban a través de la televisión.

Más en Radar

Crave se puede ver los sábados a las 23, en No Avestruz, Humboldt 1857. Entrada: $ 25.

Carolina Erlich: VI Festival de Títeres para adultos


“Nada de infantil ni de ingenuo”

Así define la organizadora el evento preparado por el grupo El Bavastel, una vidriera para grupos que utilizan técnicas de guante, teatro de objetos, de manos y de sombras. “No había público suficiente y tardamos en ocupar un lugar”, dice.

¿Qué es una matrioshka y cuál su significado? La convención dice que es una muñeca rusa creada a comienzos del siglo XIX, para algunos símbolo de continuidad a través de la mujer, de sabiduría y larga vida o reproducción femenina al infinito, y para otros de una fertilidad que acaba sólo si con la madera del vientre ahuecado de la última muñeca se talla la figura de un varón. La actriz y titiritera Carolina Erlich cuenta que al proyectar Matrizka, el más reciente espectáculo del grupo El Bavastel, que fundó en 1993 y para el cual produce, quería trabajar con juguetes y que, con cierta melancolía y recordando a la matrioshka (o babushka) con la que su abuela a veces la dejaba jugar, pensó armar un espectáculo para niños. Pero sucedió que al comentar su propósito a Mario Marino –director de Matrizka, en la que Erlich es única manipuladora– el trabajo derivó en obra para adultos: “Mario me dijo que esas muñecas le dan terror, que esto de que de adentro de una mujer sale otra y otra y otra no tiene nada que ver con el mundo infantil ni con la ingenuidad”. El comentario sorprendió e interesó a Erlich al punto de convertir el proyecto inicial en espectáculo para mayores. Así nació la inquietante Matrizka, incorporada al programa del VI Festival de Títeres para adultos que organiza anualmente El Bavastel en coproducción con el Centro Latinoamericano de Creación e Investigación Teatral (Celcit). Este encuentro incluye una kermesse de apertura (el jueves 11, a partir de las 20.00, en el Centro Cultural Caras y Caretas) con escenas de diferentes trabajos, la inauguración de una muestra de objetos y figuras de papel y un recital del músico y cantante Palo Pandolfo. Participan del festival grupos que utilizan técnicas del títere de guante, el teatro de objetos, de manos y de boca, el teatro de sombras y bunraku. Se realizará además una función de reconocimiento a la trayectoria del maestro titiritero Roberto Docampo, donde se verá Bar Tango, de Miguel Rur. Las funciones se ofrecerán en el Teatro Celcit y el C. C. Caras y Caretas, en tanto la charla abierta con el homenajeado Docampo se hará en el Teatro Tornavías de la Universidad Nacional de San Martín.

Si bien la disciplina titiritesca fue en un comienzo el complemento a la actuación, Erlich –formada en los talleres de Julio Chávez, Lorenzo Quinteros y Cristina Banegas– encontró en el arte de los títeres una forma de vida. Se inscribió en el taller del titiritero Gerardo Nine y se halló “en medio de un torbellino de producciones” que la decidió a profesionalizarse. Fundó El Bavastel con Mara Sperandío (ahora ex Bavastel) y trabajó en las plazas, experimentando con espectáculos para niños: “Nos sorprendíamos de lo que pasaba en cada función –memora la actriz–. Para nosotras fue una manera de insertarnos laboralmente. Después incorporamos más gente al grupo y yo comencé a ocuparme también de la producción. El grupo cumplió ya quince años de vida y lo festejamos como corresponde”.

–¿Tuvieron igual aceptación con los títeres para adultos?

–En 1998 hicimos la primera puesta para adultos. Cuando la estrenamos sonaba raro; además tiraba la fantasía de lo pornográfico. Tuvimos que dar muchos pasos antes de poder ocupar un lugar y que reconozcan nuestras propuestas. Se trabajaba mucho en el país, pero no había público suficiente. Por eso algunas compañías buscaban camino en Europa.

Más en Página/12

Trayectoria en el género
Fantasías encarnadas en muñecos

Teatro x la Identidad

Teatro X la Identidad vuelve a poner un pie en España: desde ayer, y durante otros tres lunes, el ciclo artístico que busca llamar la atención sobre los niños apropiados por la dictadura militar tomará el escenario del Teatro Alfil de la ciudad de Madrid. Allí, cinco compañías presentarán las obras Acciones para el nuevo mundo, Contracciones, La bandera de tres colores, Equilibrio, Marcha y Secuelas. La iniciativa, que surgió en 2000 en Buenos Aires de la mano de las Abuelas de Plaza de Mayo, cumple cinco años en España, país en el que se sospecha podrían estar residiendo al menos doce de esos jóvenes que todavía desconocen su verdadera identidad.

Fuente: Página/12

Javier Daulte

Javier Daulte: en todos los frentes

Dirige la exitosa "Baraka" y prepara, con un elenco integrado por Valeria Bertuccelli, Verónica Llinás y Alejandra Flechner, una versión muy propia de la leyenda de "Caperucita"

Yo hablo mucho, ¿no? Vos dirás para dónde va la nota", dice Javier Daulte y detiene su relato que atraviesa obras, actores, años y teatros en un viaje por Barcelona, Madrid, Buenos Aires. "España me profesionalizó - aclara-. Eso no suena muy bien, pero pienso que fue así. De algún modo, allá aprendí a trabajar con producciones comerciales. Cuando llego a dirigir Baraka, con este grupo de actores, para mí fue menos extraordinario que para los que sólo conocen mi trabajo en este lado del océano".

Su éxito en España se afirma, entre otras cosas, porque Daulte integró por la puesta Nunca estuviste tan adorable, en Barcelona, la lista de doce finalistas que compitieron este año por el Premio Valle Inclán, un prestigioso reconocimiento a teatristas españoles.

Daulte elabora un itinerario minucioso por distintas circunstancias. "Me gusta que todo tenga una explicación, un orden", desliza al hablar sobre la adaptación del cuento que dará forma a su próximo espectáculo, Caperucita, que empezará a ensayar en estos días con Valeria Bertuccelli, Verónica Llinás y Alejandra Flechner. Pero vamos por partes. Por lo pronto, tiene en cartel Baraka, una de las obras más taquilleras de la cartelera porteña protagonizada por Darío Grandinetti, Juan Leyrado, Jorge Marrale y Hugo Arana. En este trabajo, Daulte encara por segunda vez la dirección y puesta en escena de un texto que no es de su autoría.

"La única experiencia que tenía antes con otro autor fue Intimidad, una novela de Hanif Kureishi, que adaptó para teatro Gabriela Izcovich 2002 -explica Daulte- Con Baraka lo pude volver a hacer porque me vinculé con la obra de la misma manera que yo me vinculo con mis textos: como autor no me respeto mucho. Lo que trato, de algún modo con la puesta en escena, es disimular los problemas que uno sabe que tiene la obra. Cuando recibo el texto de María Goos, venía de un año de mucho trabajo, estaba muy cansado. Me convocó Jorge Marrale y lo primero que pensé fue ojalá no me interese tanto, porque venía quemado y no quería pensar en más trabajo."

Hace tiempo que Daulte tenía postergado un espectáculo con Darío Grandinetti y Jorge Marrale, a quiénes conoció hace once años en Fiscales, el unitario que escribió con Alejandro Tantanian. "En ese programa trabajaba Selva Alemán y quedé muy amigo de los tres -dice-. Darío me había dicho que tenía ganas de hacer algo conmigo en teatro. Pero aunque las circunstancias no se dieron, permanecieron las ganas".

¿Cuál fue tu impresión en la primera lectura de "Baraka"?

Pensé que esa obra hecha por estos actores, que además son amigos en la vida real, tenía sentido y que podía llegar a convertirse en un acontecimiento teatral. Uno podría pensar que Baraka es una apología de la amistad y la obra es lo opuesto. Lo más interesante que tiene es que cuestiona ese vínculo de la amistad, que todavía permanece bastante sacralizado. El matrimonio y la familia como institución han caído en desgracia, han tenido su desacralización. La amistad no ha sido cuestionada, pareciera que es el último reducto de los vínculos ideales. Me parecía interesante decir que la amistad no es necesariamente para siempre.

Más en Clarín

Zaira Nara

Zaira Nara: "Siempre fuimos muy unidas"

Entró a los medios de la mano de su hermana, la mediática Wanda Nara. Y hoy se luce en "Justo a tiempo", el programa más visto de Telefé

Esa es la hermana de Wanda Nara?". La pregunta con tono incrédulo suele ir acompañada de un "pero qué inteligente y qué discreta...". Con apenas veinte años, Zaira Nara se destaca por su gracia y soltura en el exitoso Justo a tiempo que conduce Julián Weich (Telefé, de lunes a viernes a las 21.15). Y sabe que, al menos al principio, sus dotes será medidas por oposición a la explosiva figura de su mediática hermana.

Pero ¿cómo llegó hasta allí? ¿De dónde salió esta chica tan simpática, que, además, estudia Derecho a distancia en una universidad de Córdoba (cursa segundo año) y tiene por novio a Diego Forlán, jugador del Atlético de Madrid?

"Todo empezó porque un día estábamos con Wanda, en la placita con mi mamá y unos productores, que filmaban una película, se le acercaron y le dijeron si queríamos hacer un comercial", recuerda sentada en el camarín de los estudios que el canal tiene en Martínez. Afuera espera su jovencísima madre (tiene 44 años) que la acompaña a todos lados.

"Empezó a modo de broma y nos terminó gustando. Yo hice comerciales para Unicenter, Shimmy, McDonald's, La Serenísima, desde los 5 hasta los 8 años. Wanda hacía más gráfica".

Mientras tanto, las hermanitas iban creciendo en Zona norte. "Siempre fuimos muy unidas en todo —recuerda Zaira—, mi mamá nos vestía con los mismos vestiditos, nos hacía el mismo peinadito, teníamos los mismos cumpleaños". Tan unidas que en el jardín de infantes se escapaba a la salita de su hermana mayor para tomar la merienda con ella.

Más en Clarín

lunes 1 de junio de 2009

Guillermo Francella


Francella hace a Mel Brooks

Pasado mañana se estrenará el primer montaje extranjero de la versión musical de El joven Frankenstein.

Cuando vio por primera vez esa brillante parodia cinematográfica que Mel Brooks llamó El joven Frankenstein se descompuso de la risa. A partir de ahí, Guillermo Francella fue un fanático confeso de la película que protagonizaron Gene Wilder y Marty Feldman y que se filmó en blanco y negro en 1974. Cuando se enteró de que, finalmente, el mismo director estrenó una versión teatral, a fines de 2007, en Broadway, no dudó en ir a verla dos veces, junto con el productor Pablo Kompel. Sin pensarlo demasiado, se reunieron con los representantes de Mel Brooks y adquirieron los derechos. Ya tenían antecedentes notables: los 265.000 espectadores que vieron Los productores , el otro musical del guionista y director, que Francella hizo con Enrique Pinti, durante dos temporadas, con producción de Kompel y dirección general de Ricky Pashkus. Y lograron lo que Alejandro Romay ya había conseguido en 1971 con Hair : que la Argentina fuera el primer país extranjero en conseguir los derechos de un éxito de Broadway.

"No suele ocurrir. Casi siempre ellos quieren más horas de vuelo para un espectáculo como para dejar que se haga en otro país. Así fue con Los productores , por ejemplo. Pero tuvieron mucha confianza. Por eso tenemos una sensación grande de orgullo, sobre todo porque nos dieron una gran libertad como para poder adaptar cosas y hacer nuestra puesta local", explica Guillermo Francella, sobre la obra que se estrenará pasado mañana.

Más en La Nación

El joven Frankenstein, de Mel Brooks y Thomas Meehan. Dir.: Ricky Pashkus.

Astral, Corrientes 1639 (4374-5707). Los miércoles y jueves, a las 20.30; los viernes, a las 21; los sábados, a las 19.30 y a las 23, y los domingos, a las 20. Entre 60 y 200 pesos.

El encargado de aceitar todos los engranajes

Luis Brandoni y Patricio Contreras

Luis Brandoni & Patricio Contreras, dos buscavidas... de regreso

Más de veinte años después, Luis Brandoni y Patricio Contreras vuelven a cruzarse en escena. Será en El regreso del tigre, de Luis Agustoni, pieza que estará dirigida por Luis Romero y que los unirá luego de la recordada historia teatral Made in Lanús —que derivó en película— y de la dupla de Buscavidas, en televisión.

Producidos por Javier Faroni, esta semana arrancan los ensayos junto a Carolina Peleritti, una de las dos damas de la trama. Mientras tanto, se busca a la segunda actriz, una adolescente que pueda encarnar a su hija. En la historia, Brandoni se pondrá en la piel del esposo de Peleritti, hombre con el que formó pareja luego de que el personaje de Contreras la abandonara tras enterarse de su embarazo. Más de quince años después, "El tigre" (Contreras) volverá a ponerse frente a frente y arrancará el juego de los dilemas, los reproches y las cuentas pendientes.

Más en Clarín

Como quien oye llover

Geretto sopló las 200 y se emocionó

Juan Pablo Geretto celebró las 200 funciones de Como quien oye llover, en el Cubo. Le acercaron una torta con dos velas explosivas que parecían no apagarse nunca y un enorme ramo de flores y se emocionó. El actor sube a escena con un unipersonal escrito y actuado por él, donde ofrece una mirada humorística sobre los vínculos entre madres e hijos a través de los años. Después de recorrer Rosario, la pieza teatral se afianzó en Buenos Aires.

Fuente: Clarín

Bernardo Cappa

El hijo del DT es DT... de teatro

Estás dirigiendo tres obras a la vez ¿Cómo se hace?

En realidad van a ser cuatro. La funeraria, que dirijo junto a Martín Otero en el Sportivo teatral; Amor a tiros, en el Camarín de las musas; Los Rockabilly en el Abasto Social Club y el próximo domingo debuta La novedad, en el Centro Cultural Recoleta, con dirección también de Martín de Goycochea. No es complicado hacer todo.

Decís a menudo que comparten ideología vos y tu padre (Angel Cappa, entrenador de Huracán), quien atraviesa un gran momento...

Sí. Mi viejo trabaja con el talento del jugador y yo comulgo con esa idea. El organiza lugares y una estrategia de juego para que surja lo inesperado y lo vea la gente. Con el teatro pasa igual. La gente va a ver otra cosa, no resultad

Fuente: Clarín

domingo 31 de mayo de 2009

Gravedad


Gravedad, de Sergio Bizzio, sube a escena el próximo sábado a las 23.30 en El Bardo, Cochabamba 743, Capital Federal. Se trata de la obra en la que se basó el film de Fernando Sipner "Adiós querida luna".

Con dirección de Roberto Peloni, los actores Jorge Almada, Fernando Gonet, Tamara Alamprese y Lucas Bianchini, ponen en escena la historia de una nave de la fuerza espacial argentina que es enviada clandestinamente al espacio para destruir la Luna con la intención de mejorar las condiciones climáticas del planeta. Repentinamente, la misión se suspende y los tripulantes quedan orbitando a la deriva, sin posibilidad de regreso.

Reservas al 4300-9889.

Bang

Mañana sube a ecena "Bang", escrita y dirigida por Dora Milea. "Intentamos transmitir la necesidad de encontrarle sentido al sin sentido, y proyectar una pequeña parte de los comportamientos y derivaciones probables de la sociedad", aseguran los integrantes del grupo Kanteprí, responsable de la puesta en escena.

La obra, con libro de Milea y en la que actúan José Luis Gonzalez, Julia Azar, Marcelo Martinez y Sang Min Lee, podrá verse los lunes de junio y julio, a las 20.30, en Teatro La Carbonera, ubicado en Balcarce 998, Capital Federal. Reservas al 4362-2651.

Roberto Cossa y Jorge Graciosi: Angelito (un cabaret socialista)


“El público reacciona ante un teatro popular, con ideología”

El autor de la obra y el responsable de la dirección en esta nueva puesta destacan las nuevas lecturas que admite este clásico, que 18 años atrás generó polémica en la izquierda. Pero ellos insisten: “Si el socialismo no sirve para ser buena persona, ¿para qué sirve?”.

“Ahora que el dogma del socialismo quedó hecho jirones –escribía Roberto “Tito” Cossa 18 años atrás– la verdadera utopía de un mundo de amor y solidaridad está expuesta en su hermosa sencillez.” Esto decía en ocasión del estreno de su obra Angelito (un cabaret socialista) en el Teatro La Campana, hoy Teatro del Pueblo, a cargo del grupo estable que la sala tenía en ese momento. Entre sus integrantes revistaba el actor Jorge Graciosi, por entonces encargado de tareas de producción de la puesta que Luis Macchi realizó de aquella pieza. Y aunque en alguna oportunidad debió hacerle frente a un reemplazo, Graciosi nunca imaginó que casi dos décadas después, ya en el rol de la dirección, concretaría esta segunda puesta de Angelito en el Teatro 25 de Mayo (Triunvirato 4444, en Villa Urquiza, sábados y domingos a las 21). El elenco está integrado por Gabriel Fernández, Patricia Durán, Jorge Lozada, Ana Ferrer, Carlos Lanari, Virginia Garófalo, Horacio Vay, Lorena Haffar, Nicolás Abeles y Rafael Walter. La música, de vital importancia porque define la propuesta de Cossa, fue compuesta por Jorge Valcarcel, con arreglos de Luis Reales y continúa hoy sin retoques.

“Las obras ya vienen con el estilo puesto” opina Cossa en la entrevista con Página/12, en su oficina de Argentores. Y lo dice para explicar por qué la obra fue estructurada íntegramente en diálogo rimado: “La fui escribiendo junto al trabajo de los actores y la rima salió en los ensayos naturalmente”, afirma el dramaturgo y señala, además, la intención de homenajear “al viejo sainete”. Galardonado recientemente con el Premio Max Hispanoamericano de las Artes Escénicas en razón de que sus obras fueron consideradas por el jurado como “uno de los testimonios más elocuentes y dramáticos de la Argentina de los últimos 30 años”, Cossa escribió esta pieza en 1986 y la revisó en 1990, un año después de la caída del Muro, para estrenarla el año siguiente. La acción transcurre en un teatro, donde integrantes de un partido de izquierda –a todas luces, el Partido Comunista– están ensayando un espectáculo de cabaret con la intención de cambiar la imagen del partido y atraer adeptos. Con coreografías y canciones al estilo de las obras de Brecht, la discusión en torno de cómo debe ser un cabaret edificante y comprometido se paraliza cuando comienza a contar su historia amorosa un simpatizante del partido, el Angelito de marras, que al trazar su derrotero amatorio va describiendo el itinerario del PC, amén de referirse a otros sectores de la izquierda argentina.

–¿Qué ideas lo impulsaron a escribir Angelito?

Roberto Cossa: –Nunca entendí por qué no se dio un vínculo entre la izquierda y la gente, el hombre común. Porque en definitiva el socialismo está pensado para los trabajadores que malviven de su salario, para el hombre de pueblo... Por otra parte, me dolió siempre ver que algunos socialistas y comunistas que eran hombres inteligentes, buenos militantes, cultos y rigurosos, traicionaran al amigo o maltratasen a la mujer o a sus empleados, si los tenían. Yo pensé siempre que si el socialismo no sirve para ser buena persona, ¿para qué sirve?

Más en Página/12

LA FICHA

Caravan, the jazz musical


Donde los bailarines son las estrellas

En Caravan, the jazz musical, los intérpretes llevan adelante, con virtuosismo, una narración poco profunda

Después de Tanguera y Nativo , Diego Romay creó Caravan, the jazz musical , una historia ambientada en los agitados años 40 en los Estados Unidos, donde los protagonistas eran los gánsteres y los personajes habituales de las noches de cabaret. Una historia de amores, pasiones, engaños y desencuentros narrada con el idioma del canto y del baile.

Entremezclados entre el juego y el alcohol, el autor presenta diferentes prototipos de perfiles conocidos que no necesitan mayor explicación por los gruesos trazos que los definen. Se distinguen por un lado Frank, el jefe, y Bella, la hermosa y seductora cantante del cabaret. Frente a ellos, Billy, el muchacho simple, deslumbrado por las luces nocturnas y por la belleza de la protagonista, y Lucy, la jovencita luchadora que protege a Billy. Y no faltan los secundarios, aliados infalibles del destino de algunos de los personajes.

Una historia conocida, con criaturas reconocibles, que en esta oportunidad se desarrolla totalmente con un lenguaje musical, con temas seleccionados de jazz y de blues de los años 40. Un recurso atractivo por los temas que se interpretan ("Sing, sing, sing", "Things Aint´t What, they Used to", "Get Happy", "Just in Time", "Every Body Loves, my Baby", "Rocket", el clásico "Caravan", por mencionar algunos), pero con el cual se corre riesgo de que la narración pierda profundidad y algunas situaciones se reiteren. Y así sucede.

Fuera de esto, el espectador se encuentra frente a un despliegue artístico impecable y de gran calidad. En primer lugar, por las voces de los protagonistas, especialmente las de Sandra Guida e Ivanna Rossi, por el registro, la potencia y el caudal, sin que se desmerezcan las actuaciones de Rodolfo Valss, Gustavo Monje, Nicolás Armengol y Rubén Roberts.

Más en La Nación

Memorias de una pieza

Las paredes tienen oídos... y alma

El actor y director Pablo Razuk diseñó la radiografía de una vieja casona

Historias de países, historias personales, historias públicas, historias de vidas famosas... No son temas que escapen al teatro y a los medios audiovisuales. Pero no es habitual ver o oír sobre la historia de una casa... o, más concretamente, de una habitación. Y cuántas veces uno se habrá preguntado íntimamente quiénes pasaron y qué ocurrió en el espacio físico que se habita. Pablo Razuk investigó sobre la historia de la casa donde se erige su Korinthio Teatro, uno de esos viejos edificios de más de cien años, de la zona céntrica porteña. Juntó información y se dio cuenta de que al contar la historia de un edificio podía contar la historia de una ciudad a través de sus gentes. Recopiló información y puso en funcionamiento su imaginación para idear a esas familias, a esos habitantes tan distintos, que le dieron utilidades y energías tan disímiles a esas paredes.

De ese modo, pasan desde aquellos primeros inmigrantes europeos de principios del siglo XX hasta los sudamericanos de hoy. Distintas costumbres, temperamentos y conflictos desfilan a través de una gran cantidad de personajes, que son devueltos a la vida a través de dos hombres opuestos, misteriosos, de personalidades intrincadas. Pero a esta idea potente y curiosa, se antepone una dramaturgia demasiado sencilla y previsible en algunos aspectos. Algunas escenas se vuelven postales, aunque la dirección de Razuk las hace vivas.

El numeroso elenco es muy heterogéneo y, por momentos, hay mucho barullo. Tanto Pablo Razuk (tiene un monólogo precioso) como Luis Gianneo sobresalen del conjunto con experiencia, aunque también hay algunos jóvenes talentos que se destacan, pero es difícil precisar sus nombres. Al resto le falta un pulido más profundo.

El espacio de esta amable sala es ideal para esta idea y, tal vez, con el tiempo se ajusten algunos engranajes.

Fuente: La Nación

Las Carolinas

Juego creativo a partir de un rico mundo femenino

Buena dirección de Andrea Chacón Alvarez

Dos mujeres de distinta generación, dos mundos en apariencia opuestos, pero que, por competencia, necesitan ligarse, parecerse, hasta llegar a una simbiosis que aparenta terminar enfermando a esos seres.

Las Carolinas comparten un departamento que se encuentra en estado deplorable y allí, copian y repiten hábitos conocidos y, seguramente, recreados en más de una oportunidad. Pero hay algo que las conmociona y, a la vez, las enfrenta: la aparición de un hombre. El les posibilita escapar un poco de la otra para buscar mayor entereza en lo individual. Pero claro, dada su simbiosis, muy poco podrán hacer frente al ser masculino. Ninguna de ellas parece capaz de adquirir una verdadera identidad.

El texto de Laura Córdoba expone un juego muy creativo a partir de ese mundo femenino, que quiere ser personal, pero que no puede serlo porque la imagen de la madre, la hija, la amiga o la simple compañera, parecería no permitírselo. Siempre se hace necesario reconocer en el cuerpo, la imagen o las ideas de la otra, aquello que falta o se necesita para ser alguien; no ya mejor, simplemente alguien. ¿Qué puede hacer un hombre en estas circunstancias? sólo potenciar los defectos, las necesidades de esas mujeres y ponerlas en crisis.

Más en La Nación

Claribel Medina

Claribel Medina: "En Puerto Rico me celan"

Dice que en su país natal hay gente que no le perdona que se haya venido a la Argentina hace 20 años. Acá ya no hace audiciones para la TV, pero sí para teatro. Y cree que los actores están muy expuestos

Luchino Visconti dudaba de la salud mental de los actores (y Ricardo Bauleo debe estar de acuerdo). Creía que prestarse a personajes diferentes era una suerte de esquizofrenia. Claribel Medina está a salvo de la locura. ¿Estás a salvo no es cierto? "Creo que no", dice Claribel "le-das-diez-años-menos" Medina (ver la edad al final). "El actor tiene una capacidad emocional muy expuesta, mucho más que el común denominador de la gente".

¿Luciano Castro también?

Creo que eso tiene más que ver con la personalidad de cada uno. Algunos pueden dominar sus emociones y otros no, o menos. Hay actores a los que les hace daño exponer sus emociones.

¿A Gianola le hace daño?

No creo. Gianola es un tipo que trabaja constantemente sobre el humor.

¿A María Onetto?

María Onetto puede caminar por donde se le dé la gana. Es irónica, tiene muchísimo humor y talento. No la conozco personalmente, pero sigo su trabajo.

¿A Mariano Martínez le hace daño?

Mariano Martínez creo que todavía es muy joven. Me parece que la esquizofrenia que planteabas tiene que ver con el tiempo del actor.

Emilio Disi no es tan joven y está sano: logró que Emilio fuera un personaje.

Totalmente. Quizás lo que le puede molestar a un humorista es que lo inviten a una fiesta y tenga que ser el payaso, justamente por el personaje que logró imponer. Creo que el actor siempre está buscando dentro de uno, buscando respuestas y distintos caminos. El actor tiene una capacidad para pasar de la alegría al llanto con una enorme facilidad o dificultad, porque muchos no lo tienen resuelto. Te puede tocar un asesino serial y de ahí pasar a la locura...

¿Estás hablando de tu experiencia o hablás genéricamente?

Es que uno va en búsqueda de espacios oscuros y esa búsqueda puede hacer que el actor caiga en lugares muy densos y cercanos a la locura. A veces uno debe tener cuidado con ciertos personajes. Hay personajes que te pueden perjudicar emocionalmente y es importante estar atento para que no te sorprendan.

¿Llorar a pedido produce algún tipo de desorden orgánico?

Es una característica mía, pero yo no te hago así y te lloro.

(...)

Sé que audicionás para teatro. ¿Para tele también?

En tele no, castings ya no. En teatro, sí. De hecho ahora, en el Cervantes, Rafael Bruza (autor de Tango turco) no sabía quién era yo. Cuando me presenté, me dijo: jamás te he visto actuar. Oí tu nombre, Víctor Laplace dijo sí y Lorenzo (Quinteros) dijo sí.

¿Te molestó?

¡No! Le dije muchísimas gracias.

Coppola nos comentó que le fue difícil ubicarte para "Tetro".

¿Coppola? Yo creí que no había pensado en mí. Es más, sabía que no había personajes para mujeres de mi edad.

Trabajó Leticia Bredice.

¡Quince menos debe tener Leti! Y esta señora anda por los 45

Más en Clarín

Julieta Díaz y Adrián Suar: El año que viene a la misma hora

Julieta Díaz-Adrián Suar: amor una vez al año

Desde el 12 de junio, harán en el Maipo "El año que viene a la misma hora", una comedia romántica en la que componen a dos amantes que sólo se ven un fin de semana al año. Es la primera vez que trabajan juntos, pero se los nota con buena química. Y con opiniones parecidas sobre la infidelidad.

Y sí, la base está. Julieta Díaz y Adrián Suar parecen tener, al menos mientras se los observa "actuando" para la sesión de fotos, esa química que hace falta para que una dupla funcione. Chistes, complicidad, elogios mutuos. Aunque jamás habían protagonizado algo juntos, él la eligió como su partenaire para El año que viene a la misma hora, la obra que harán a partir del 12 de junio, en el Maipo.

Con la dirección de Marcos Carnevale (que también, juntos a su mujer, Lily Ann Martin, se ocupó de la adaptación), Adrián y Julieta serán Juan y Doris, dos amantes ocasionales que después de un apasionado encuentro en una cabaña de Chapadmalal, deciden volver a verse una vez al año, a la misma hora y en el mismo lugar, durante los próximos 30 años.

"Es muy difícil saber qué química vas a tener con tu compañero hasta que no te mirás a los ojos. Y con nosotros funcionó", dice Suar, mientras, en la sala de reuniones de El Trece, ofrece el té de jengibre que se hace preparar especialmente porque "es rico y cuida la garganta". Julieta, rápida, devuelve las flores y agrega: "Hace diez años que lo conozco como productor (de hecho hoy ella protagoniza Valientes, un producto Pol-ka). Pero reconozco que me puso nerviosa correrlo de ese lugar. Igual, me tiré el lance y acepté, porque no iba a tener la posibilidad de hacer esta obra, con Adrián, a quien admiro, me gusta como actor, como cómico y sé que elige sus proyectos minuciosamente. Yo le había dicho que tenía ganas de hacer algo con él. Encima, es en una sala que amo y Marcos debuta como director...

¿Por qué creen que la gente que vio la película (con Alan Alda y Ellen Burstyn, 1978), o hasta la anterior versión teatral (con Thelma Biral y Rodolfo Bebán) suele querer que terminen juntos?

Suar: Porque el autor se las rebuscó muy bien para poner en primer plano y no juzgar esta relación incondicional. Ellos tienen una relación de respeto con sus parejas, pero hay algo que no los completa.

Más en Clarín

Pinocho


Los títeres cuentan la historia de Pinocho

En la versión de Luis Rivera López, los personajes narran el descubrimiento que hace el muñeco de madera del mundo adulto

Condensar la novela de Carlos Collodi a un espectáculo de una hora, es, sin duda una tarea muy difícil, especialmente por la cantidad de historias y personajes que animan los numerosos episodios de las aventuras del famoso muñeco.

Luis Rivera López busca la síntesis simplificando en extremo la línea argumental (lo que podría llamarse la historia personal de Pinocho ) e intercalando algunos episodios menos conocidos que presentan un mundo de delirios y sátiras con las que se denuncian aspectos oscuros e injustos de la sociedad.

Por otra parte, elige las canciones para que sus textos hagan los comentarios y reflexiones sobre los temas morales que se plantean, ya sea denunciando la corrupción, o destacando el valor del arte, y del teatro en especial.
El nacimiento

La obra, en definitiva, trata del paso acelerado de un muñeco tallado en madera mágica hacia la comprensión del mundo humano adulto, con sus riesgos, y a su vez, el afecto que crece entre él y su "papá" artesano. También está planteada una transformación de Gepetto, que de carpintero pasa a ser titiritero y a recorrer el mundo.

Más en La Nación

Sala Pablo Picasso del Paseo La Plaza, Corrientes 1660. Sábados y domingos, a las 15. ( En vacaciones, a las 15 y 17). Desde 30 pesos.

Frin, Quinquela y los barcos, Escape de la aldea mágica,

Nota del 30 de mayo

Estreno. En el Beckett (Guardia Vieja 3556) se presenta mañana, a las 17, Frin , una obra sobre el libro de Luis María Pescetti, con adaptación de Juan Ruy Cosin. Sigue los domingos, a las 17. Entradas: 20 pesos.

Quinquela. En el Museo Sívori (Infanta Isabel 555), los domingos, a las 15.30, se presenta Quinquela y los barcos, una obra para toda la familia, que homenajea a Quinquela Martín con dirección de Osvaldo Tesser. Gratis.

Los muñecos del patio. En el Metropolitan (Corrientes 1343) Los Backyardigans presentan Escape de la aldea mágica , su nueva obra. Los sábados y domingos, a las 15 y a las 17; en vacaciones, todos los días.

Fuente: La Nación

La fiesta está en el Tabarís

Nota del 30 de mayo

La fiesta (de despedida) está en el Tabarís

El show de Florencia de la V al que Sofovich le bajó el pulgar

Anteayer por la tarde, los programas de chimentos pusieron carteles catástrofe: Gerardo Sofovich no le renovaba contrato a Florencia de la V en La fiesta está en el Tabarís . Después, como suele suceder, vinieron los matices y el chimento del chimento mismo. Lo cierto es que la sociedad entre el productor y director y su actriz fetiche, que dio tan buenos dividendos en Carlos Paz, llegaba a su fin (por ahora). Por eso mismo, anteanoche, apenas entró Florencia de la V al escenario del Tabarís se refirió a sí misma como "la echada". En ese tren, buena parte de sus chistes más logrados tuvieron que ver con esa capacidad que tiene de aprovechar su aquí y ahora.

La fiesta del Tabarís está centrada en la figura de Florencia, quien despliega su habitual y efectivo desparpajo generando un sólido vínculo con el público (que tampoco era tanto). Según la marquesina, ella comparte cartel con Hernán Piquín. Según lo que sucede en el show, la deslucida aparición del bailarín (que por extraños motivos incursiona en este tipo de espectáculos) está bastante lejos de ser coprotagonista. Pero hay un caso más llamativo: Leonardo Veterale, conocido como La Barby, ni figura en el programa de mano.

Más en La Nación

Pinocho, dando alma a la materia

Con títeres y actores

Tres generaciones de la familia Rivera López participan de esta atractiva puesta, en el Paseo La Plaza, con canciones pegadizas y muñecos de tamaño real.

Hace 24 años que formo parte de Libertablas", dice Julieta, hija de Luis Rivera López, uno de los fundadores y codirector (junto a Sergio Rower) de esta compañía de teatro infantil que está cumpliendo 30 años de existencia. La joven -que tiene precisamente 24 años de edad- integra el grupo desde que dormía en un moisés. Su mamá, Mónica Felippa, también es fundadora de Libertablas. Y su abuelo, padre de Luis, es el conocido actor Jorge Rivera López, quien, aunque no es parte de la compañía, aceptó la invitación a ser Gepetto en esta puesta de Pinocho, dando alma a la materia y participar como artista invitado.

Hace una semana se estrenó este espectáculo, una versión de la novela de Collodi, que combina títeres y actores. Una puesta atractiva, con canciones pegadizas, coloridos trajes, títeres pequeños y muñecos en tamaño real, que relata la clásica historia del muñeco de madera y capta el interés de la platea menuda.

Libertablas es una compañía con historia, que se desempeña de modo absolutamente profesional y que conoce el público al que se dirige; por eso acierta con la elección de textos y adaptaciones. Pinocho no es la excepción. La curiosidad, en esta ocasión, es que por primera vez, tres generaciones de la familia Rivera López coinciden en un espectáculo.

Cuando terminó la escuela secundaria, Julieta Rivera López empezó a estudiar teatro con Agustín Alezzo y se incorporó oficialmente a Libertablas, en el área de producción y realización de títeres, cuando cumplió la mayoría de edad. Más tarde, una vez egresada del taller de Alezzo, también asumió el rol de actriz dentro de la compañía -aunque no en este espectáculo-. "Prepararse para el trabajo", ése es el mandato familiar, según cuenta Luis, quien durante nueve años integró el Grupo de Titiriteros del Teatro San Martín.

Más en Clarín

Archivo del blog

Seguidores

SALA DE CHAT DE BLOGTEATRO