Mauricio Kartun

Mauricio Kartun: la palabra en acción
Dramaturgo que se hizo director y no le fue nada mal. Con tres obras en el doble rol creció como artista.
Haber empezado a dirigir de grande implica una ventaja milagrosa: poder hacer algo todavía con euforia de chico. Ensayo durante muchos meses. Busco objetos o los fabrico. Voy luego a todas las funciones. Corrijo algo en cada una. Me ocupo de la producción y de las giras. El entusiasmo de lo nuevo.
Tengo imágenes, ideas, pero me las tapa por ahora "Ala de criados". En febrero retomamos en el Teatro del Pueblo, espacio amigo, pero antes una temporadita prometedora: dos semanas en el Solís de Montevideo. En su sala grande. Buque insignia. Encima enero, precarnaval, todas las noches choripán y Pilsen en algún tablado viendo ensayos de murga. Qué más puede pedir el hombre.
"Sos mucho mejor autor que director", me espeta siempre Szuchmacher, notable regisseur y hombre sincero-"¿Para qué dirigís? Y. se conoce gente, Rubén. Qué puedo decir. El autor que no dirige se aburre. Demasiado. Hacemos teatro para ir a comer después, proclama el sabio Tito Cossa. Bueno, dirigiendo por lo menos te invitan a la mesa.
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