Luis Pescetti

Luis Pescetti: de San Jorge al mundo

Sus espectáculos para chicos le permitieron viajar por todo el planeta, una de sus fantasías infantiles.

Yo cantaba en café concerts y pasaba la gorra. Actuaba en Villa Gesell, en la 3 y 136. También en un restorán al fondo de la Villa, donde cocinaban tiburón, y en el que la gente comía mientras yo hacía lo mío. Lo siguiente fue llenar trece veces un teatro para mil trescientas personas, en La Habana. Después, uno de cinco mil. Después, 12 años en México. Discos, libros y TV. Y todo, sólo por haberme decidido a tomar un avión. ¿Cómo hacés para soñar eso?"

El interrogante queda abierto, y entonces el escritor, cantante, actor y afines reflexiona: "Cuando las cosas suceden de esa manera, el sueño va detrás de la realidad en el más lindo de los sentidos. No es porque me falte imaginación, ambición o ganas de soñar. Sino porque se da de ese modo."

Esa no era la primera vez que le pasaría algo así. "Lo cierto es que tanto el sueño de escribir como el de actuar primero se cumplieron y después se soñaron. Porque yo empecé a escribir y a hacer libros con muchas más ganas que fe en que pudieran tener éxito. Entonces, cuando salieron a la venta, cuando se cumplieron dije: Bueno, ahora me animo a soñarlo. Si se va a cumplir, lo sueño", confiesa.

En ese punto me pregunto si los sueños retroactivos valen para la sección. Y aunque me respondo que no, como la charla está buena, decido, por esta vez, cambiar el reglamento. Sin embargo, a medida que Pescetti abre puertas a distintos momentos de su pasado, me doy cuenta de que no hará falta hacer trampa.

Más en Clarín

Comentarios

Entradas populares de este blog

Andrea Gilmour

Raúl Baroni, Lorena Romanin y José Maldonado: Bernarda Alba al desnudo, Julieta y Julieta, y Estúpidamente Medea

Maruja Bustamante: Una forma más honesta