La plaza del diamante, Chicago, El fantasma de la ópera, Piaf, Agosto, Más respeto que soy tu madre, El año que viene a la misma hora, y otras

La escena teatral versión 2009 o el año en que vivimos en peligro
Aunque la gripe A amenazó e hirió de muerte a los espectáculos infantiles, la temporada cierra con balance positivo, tanto de números como de público. Revelaciones, festivales, premios y unas cuantas polémicas.
“Quédense tranquilos, pasamos alcohol en gel”. Podría ser una de las frases del año, al menos en lo que respecta al teatro. Y no es una frase inventada, sino que se escuchó en el Espacio Templum, antes de que empezara La plaza del diamante (de la catalana Mercé Rodoreda con dirección de Diego Demarchi), uno de los aciertos de la temporada y una de las pocas obras que pudo verse a mediados de julio, cuando la mayoría de los teatros permanecieron cerrados por la gripe A, ese fenómeno imprevisible que partió el año 2009 y quedará registrado por los empresarios del espectáculo como “el año de la gripe”.
La epidemia, que ahora parece tan lejana, dejó a su vez más lejos los rumores acerca de si la crisis mundial iba o no a incidir en la cartelera y en los riesgos a tomar. Salvo el caso de la comedia musical Chicago que planeaba producir Daniel Grinbank (y que pateó para 2010), ningún empresario teatral dejó de hacer lo que quería. Según el presidente de la asociación que los nuclea, AADET, Carlos Rottemberg, el primer semestre marcó una curva en alza con respecto al mismo período del año anterior, pero que detuvo su ascenso por el parate de diez días de julio. Los más afectados fueron los espectáculos infantiles, que tuvieron un 70 por ciento menos de público que en 2008 y que ya no podían recuperarse durante el resto del año. En cambio, para la cartelera general hubo un repunte desde septiembre a diciembre por lo que, evaluó el empresario, a pesar del imponderable sanitario, el balance fue positivo.
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