Encuentro Internacional Experimenta

Más allá de los lenguajes corrientes
Fue una semana a pura escena, con la participación de elencos de Argentina, Brasil, Perú y distintos países de Europa.
“Hice once mil kilómetros para venir hasta Rosario...” El tono de Daniel Bedos –organizador de importantes movidas teatreras en Francia– auguraba un remate acre, del tipo “y la verdad, lo que estoy viendo aquí me produce gastritis”, o algo por el estilo. Pero no. En realidad, el halo circunspecto reflejaba su admiración por la calidad de las obras que se presentaron en el Encuentro Internacional Experimenta, que terminó ayer después de una semana a pura escena. “Ha valido la pena el viaje. Estoy muy impresionado”, completó el especialista. Se refería específicamente a la obra Dionisos aut –pieza que mostraron los anfitriones del grupo El Rayo Misterioso–; aunque su sorpresa coincidía con la de otros muchos espectadores que se acercaron a conocer lo que proponían elencos de Argentina, Brasil, Perú, Ecuador y distintos puntos de Europa. Pasado el torbellino, un balance posible no podría eludir las palabras “riesgo”, “ensayo” o “debate”. Y, sin duda, debería contener en alguna parte un apartado dedicado a la polémica.
Kung fu, comunismo y tragedia
La décima edición del festival buscó, como ya es costumbre, poner en primer plano nuevos canales para la expresión teatral. Bajo esa premisa la gente de El Rayo se destacó por su disciplina. Orden para explorar el terreno estético y también para vencer los problemas que plantea el mantenimiento de su sala, recién inaugurada, que sirvió como sede de la reunión. El colectivo está coordinado por el actor, autor, pedagogo, director e investigador teatral Aldo El-Jatib, que resumió para este diario lo que sería experimentar: “Es intentar ir más allá del lenguaje corriente. Quitarnos todos los clisés y mandatos que hayamos aprendido, para descubrir realmente quiénes somos cuando nos sacamos las ataduras sociales”. La preparación que llevan adelante “los rayados” es muy exigente. Mezcla sin pudores recursos del kung fu con “ejercicios bioenergéticos” y unos cuantos abdominales. “Construimos a partir de la experimentación, que a su vez se va consolidando mediante el entrenamiento”, explicó el dramaturgo. ¿Referentes? Jerzy Grotowski y Renzo Casali, “hombres que no construyeron su obra desde las metrópolis”.
Más en Página/12
Comentarios