Diego Reinhold

A dónde vamos
Por Diego Reinhold
¿Mamá, cuándo nos vamos?, preguntaba Carlitos Balá. Así como preguntar de dónde venimos no tiene respuesta. Cuando me pregunto a dónde vamos hay una idea que me viene enseguida a la mente: la muerte. La muerte de un viajante. En este caso yo sería el viajante y mi cuerpo sería la nave... y la nave va.
Yo tengo una buena relación con la muerte. A mí la muerte me sienta bien. Creo que habría que hablar del tema más a menudo. Casi diría, en todas las cosas, ya que tiene que ver con el destino de las cosas. Y la sensación que tengo es algo de lo que es mejor no hablar. Ni siquiera podría decir que es tabú... a lo sumo es tubí or not tubí.
Yo pienso que todo lo que hago y todo lo que soy se va a revelar del otro lado. Es como si en el momento de la muerte hubiera un signo =, como una ecuación matemática. Debe ser por eso que yo tengo cálculos en el riñón.
A veces tengo ganas de morirme un rato. Me da curiosidad. ¿A vos no?¿Por qué será que la ilusión nos parece tan real? Y lo único real acá es la sidra... perdón, la muerte, bueno, es casi lo mismo. Hay quienes prefieren morirse tomando sidra.
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