Bondi
Cuando un viaje en colectivo se vuelve mágico
Cualquiera que haya visto alguna de las obras que pergeñó y dirigió Deby Wachtel (Pestañas como agujas, Las chicas de Flores y Siesta, entre otras) puede imaginar el rumbo que toma este Bondi que tiene parada en la Ciudad Cultural Konex.
Es un viaje repleto de humor y poesía (de hecho, la obra está inspirada en bellísimos poemas de Katherine Mansfield), pero con el sello de esta directora, lo que se traduce en un equilibrio perfecto de estos dos componentes. Wachtel tiene la fina sensibilidad de combinar humor y poesía, de tal manera que es difícil saber cuándo empieza uno y dónde la otra. Y desde allí se disparan las historias más desopilantes, las más tiernas, las más mágicas. Así es, precisamente, este viaje alocado de un colectivo con destino a La Boca que se desvía, toma vida propia y se transforma en una trampa más cercana al delirio que al miedo.
Más en La Nación
Domingos, a las 18, en la C. Cultural Konex.
Cualquiera que haya visto alguna de las obras que pergeñó y dirigió Deby Wachtel (Pestañas como agujas, Las chicas de Flores y Siesta, entre otras) puede imaginar el rumbo que toma este Bondi que tiene parada en la Ciudad Cultural Konex.
Es un viaje repleto de humor y poesía (de hecho, la obra está inspirada en bellísimos poemas de Katherine Mansfield), pero con el sello de esta directora, lo que se traduce en un equilibrio perfecto de estos dos componentes. Wachtel tiene la fina sensibilidad de combinar humor y poesía, de tal manera que es difícil saber cuándo empieza uno y dónde la otra. Y desde allí se disparan las historias más desopilantes, las más tiernas, las más mágicas. Así es, precisamente, este viaje alocado de un colectivo con destino a La Boca que se desvía, toma vida propia y se transforma en una trampa más cercana al delirio que al miedo.
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Domingos, a las 18, en la C. Cultural Konex.
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