Teatro General San Martín
Se vienen los 50 años del Teatro San Martín
Macri debe buscar un perfil cultural más alto
Se fastidia fácilmente Mauricio Macri cuando se le echa en cara lo poco que va al teatro o que su presencia es más bien excepcional cuando la propia ciudad que él comanda ofrece un espectáculo de alta calidad. Debería comprender que poco importa lo que él haga o deje de hacer como persona privada. Pero que, en cambio, sí adquiere un inmenso carácter simbólico su actitud pública al respecto, sólo por ser jefe de gobierno de una ciudad que tiene entre sus bienes tangibles e intangibles más preciados abundantes muestras artísticas y culturales de primerísimo nivel.
Por eso fue grato verlo, hace pocas semanas, como un espectador más del primer programa de la temporada del Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín.
Asistir implica comprometerse, involucrarse, percibir y compartir sensaciones con el resto del público, es recibir parte de la energía que los artistas brindan desde el escenario, es abrir la cabeza y el corazón a una experiencia distinta que nos sacude de la rutina cotidiana.
Es una pena que la mayoría de los políticos, y no sólo Macri, consideren superflua o innecesaria la costumbre frecuente de entregarse dócilmente a experiencias estéticas y sonoras refinadas. Se pierden, nada más y nada menos, la posibilidad de ser mejores y, consecuentemente, más inteligentes, abiertos y sensibles.
Más en La Nación
Comentarios