Luis Brandoni y Patricio Contreras: El regreso del Tigre


“La obra atrapa al público, lo convierte en cómplice”

La pieza de Luis Agustoni que se representa en el Paseo La Plaza pone el foco en lo que sucede cuando un hombre reaparece frente a la mujer y la hija que abandonó una década atrás. “Los lazos de sangre no se pueden desatar fácilmente”, sostienen los actores.

Esquivar el compromiso con la mujer que amó y abandonó cuando supo que había quedado embarazada de él se convierte en problema para el hombre que, pasada una década, decide reencontrarse con esa mujer para saber del hijo o de la hija que nació de aquel enamoramiento. El regreso del Tigre –obra de Luis Agustoni estrenada en la Sala Pablo Neruda del Paseo La Plaza– recorta una situación conflictiva en la que si el tiempo cronológico es importante, el de la conciencia lo supera. En diálogo con Página/12, los protagonistas de esta comedia, Luis Brandoni y Patricio Contreras, describen a ese Tigre que regresa como a un personaje de comportamiento adolescente “que en su momento no quiso ser padre, pero al que tampoco le interesó la suerte de la mujer ni de la criatura”, puntualiza Contreras, en el papel del que retorna convulsionando a la casa de Dimas, esposo de Luisa (Florencia Raggi), ex novia de ese rockero que vuelve. Casa que es también la de Juana, la niña en cuestión.

Profesor y escritor de temperamento reflexivo, Dimas es quien abre esta pieza, dirigida por Luis Romero. En combate con la creación y el tiempo, este personaje expresa la complejidad de su mundo interior mientras lee en voz alta su ensayo: “El tiempo es algo vivo. Es una parte de nuestro organismo. Lo consideramos una fórmula exterior, como las hojas de un almanaque, y en realidad es un órgano de nuestro sistema tan importante como el corazón o los pulmones. El corazón se acelera, la respiración se agita, el pensamiento se desboca. Es la víscera del tiempo que no cree en nuestros ‘para siempre’, nuestros ‘ahora mismo’, nuestros ‘nunca más’”.

–¿Qué significado tiene esta reflexión de Dimas?

L. B.: –El conflicto interior de Dimas es imbricado por el autor con los demás aspectos de la obra. Arranca con el ensayo que está escribiendo mi personaje y articula después con lo que les sucede a los otros. El tiempo se revela en cada uno y en cada escena, y el autor lo relaciona incluso con los lazos de sangre, que –se sabe– no se pueden desatar fácilmente. De esta manera, a través de Dimas, se introduce el tiempo de la mujer, Luisa, que cae en una situación de desconcierto al ver al Tigre, hecho que produce una crisis en el matrimonio.

–¿Cómo es el presente en esa articulación del tiempo? ¿Merece más desarrollo o se lo desecha rápido?

P. C.: –El presente se escapa aunque uno no quiera. El presente enseguida es pasado y de lo único de que uno dispone es del futuro.

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Comentarios

Carelia ha dicho que…
Gracias por mantenernos con tan buena info, saludos!

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