Acreedores
Una nueva mirada al reconocido texto de August Strindberg posibilita el descubrimiento de la vigencia de un material producido a fines de 1800 y que mantiene su vitalidad y poesía. El director Marcelo Velázquez imprime signos muy contemporáneos a su propuesta y, mientras el texto se ha mantenido intacto en sus valores primarios, es a través de la puesta como los personajes se descubren delante del espectador con una profunda riqueza.
Una escenografía sencilla y mínima. Nada parece querer obstaculizar el tránsito por la escena de esos tres seres que, a su tiempo, darán cuenta de un pensamiento que, si bien se corresponde con el pasado, sigue encontrando en este presente un valor muy perturbador. Es que sus temas los son: el matrimonio, los celos, ciertos resentimientos que interfieren en las relaciones y, sobre todo, algunas deudas pendientes en un trío que, pareciera conocerse verdaderamente, en ese preciso instante en que la representación tiene lugar.
En DelBorde (Chile 630) Sábados, a las 23.
Más en La Nación
Comentarios