Ventanas, historias que se asoman

Historias mínimas desde las ventanas
Cuidada puesta de Silvia Copello, con un armonioso trabajo de interpretación, luces y coreografías
Este espectáculo, como otros infantiles de Silvia Copello, cuenta con una muy cuidada puesta en escena, y con un armonioso trabajo de interpretación, coreografías, luces, y música. La historia trata de vecinos que se asoman a sus ventanas; al introducirse en los gestos cotidianos, surgen pequeñas historias, también cotidianas. De pronto, una mirada, un gesto travieso, el movimiento de una cortina, el agua de una planta, los conecta apenas, muy brevemente.
Todo es mínimo, muy medido, como si los personajes jugaran a las escondidas o fuera como una calesita que gira y gira: cuando uno la mira, lo que acaba de asomarse ya no está, pero hay un nuevo rostro con un nuevo gesto, un nuevo casi hacer, hasta que vuelve a aparecer la imagen del principio, pero cambiada, proponiendo un nuevo juego. La música no cesa nunca y genera un constante movimiento como de cajita de música.
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