Marat-Sade
Reflexiones sobre la revolución
La versión de Villanueva Cosse de la obra de Peter Weiss es entendible, pero le falta contundencia.
Cuando los espectadores ingresan a la sala, los actores ya están en escena. Los internos de ese hospicio psiquiátrico de Charenton en el que transcurren los hechos, deambulan y reciben a un reducido grupo de personas que verá el espectáculo desde el mismo escenario -el resto lo hará desde la platea de la sala Martín Coronado del teatro San Martín-. Según el libro de Marat-Sade, una pequeña corte de aristócratas observa el "teatro dentro del teatro" que la obra propone; en esta versión, se trata de público real.
El director del loquero, Monsieur Coulmier -interpretado por Iván Moschner- anuncia la función, que sucederá en la sala de baños y masajes, propicia para situar al revolucionario Marat, quien sufría una enfermedad en la piel que lo llevó a transformar su bañera en escritorio. Los internos representarán una pieza escrita por el Marqués de Sade -Lorenzo Quinteros-, también recluido en ese hospicio. Será una "velada terapéutica". El papel de Jean Paul Marat, un revolucionario apasionado, es interpretado alternativamente por Agustín Rittano y Pablo Navarro. Luis Longhi compone al relator y se destaca por la gracia y fuerte presencia que logra. También alcanza una buena composición Verónica Cosse -mujer de Villanueva en la vida real-, como Simone, quien asiste a Marat.
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