El hijo

Nota del 27 de febrero
Definiciones precisas en una puesta con mérito
Martín Tufró dirige una versión de El hijo, de Jon Fosse
Una familia aislada; el matrimonio vive en un pequeño poblado oscuro, donde los vecinos se han ido muriendo o han partido en busca de otra realidad. Sólo un vecino, a veces, comparte algo de su existencia en el lugar, un hijo que ya no está y de quien muy poco se sabe. El vecino informa a esos padres que ese hijo lleva una vida poco clara, pero es el propio hijo, cuando llega, el que desata una serie de situaciones dramáticas, mínimas pero intensas, que posibilitan al espectador reflexionar acerca de una verdad que ha quedado flotando en el aire.
En el texto del noruego Jon Fosse -al igual que La noche canta sus canciones , su primer drama conocido entre nosotros- son determinantes el paisaje y como él ensombrece la conducta de los personajes. Sus diálogos son fragmentados y la conducta de sus seres irá definiéndose de a poco, sin sobresaltos, y sólo habrá posibilidades de comprenderla completamente al final de la experiencia.
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En el Camarín de las Musas (Mario Bravo 960). Sábados, a las 23.30.
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