Drácula, el murciégalo

Nota del 17 de enero
Un Drácula asmático y con pulmonía
Julián Collados dirige al Grupo Artistas Asociados al Humor en una versión para niños sobre el clásico de terror
En 2003, la Real Academia Española no consideraba válida la palabra "murciégalo". Por entonces, Julián Collados estrenaba una primera versión de su infantil basado en el texto de Bram Stoker. "Lo mío es la persistencia, porque esa vez nos abuchearon. La obra era muy complicada, tenía dos planos de lectura y era bastante larga", cuenta el actor, cantante, director y autor de musicales como Teresa .
El tiempo pasó, la Academia se volvió permeable en algunos aspectos y reconoció -aunque suene ridícula- aquella variante de la palabra murciélago. Mientras tanto, Collados aceptó las críticas y abolió algunos principios informales de la dramaturgia infantil: "El subestimar al público infantil, la música estridente, los colores agresivos y los actores hablando como pavotes". Así nació la versión de Drácula, el murciégalo , que se presenta los fines de semana en Liberarte. El director buscó en esta pieza rescatar a uno de los máximos exponentes del terror, inspirado en La danza de los vampiros , de Roman Polanski. Pero el Drácula de su obra es un conde petiso, torpe, con asma y pulmonía (encarnado por Marcos Ribas). "La obra tiene un código y una estética que sale del molde del teatro para chicos". Además, la pieza no descuida su matiz argentino: el vampiro quiere acumular tierras en la Patagonia y los héroes de la historia son una china con trenzas, su criada gaucha y un sacerdote de pueblo.
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Drácula, el murciégalo, de Julián Collados
Liberarte, Corrientes 1555 (4375-2341). Sábados y domingos, a las 18.30. $ 15.
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