Cena entre amigos

Nota del 19 de enero
Un cuarteto excelente, dirigido por Alezzo
La pieza ahonda en lo más profundo del ser humano
Ganadora del Pulitzer en 2000 y de muchos más, esta comedia encantadora despliega variaciones sobre el tema eterno de los conflictos conyugales (o de cualquier clase de pareja). Lo hace con inteligencia, ternura y humor nada comunes, a partir de una situación muy frecuentada también desde siempre: personas que se han reunido para compartir armoniosamente el rito social de comer juntos, terminan por estropear la velada y sus estómagos. Lejos del desarrollo habitual de estos conflictos, Margulies (norteamericano, nacido en 1954) maniobra con suma habilidad para sorprender todo el tiempo al espectador, desde el llanto inesperado -y desesperado- de Sofía durante una cena convencional con un matrimonio amigo, Inés y Gabriel, que acaban de volver de Europa, hasta la escena clave de la pieza, una conversación de los dos protagonistas masculinos sentados a la mesa de un café.
La explosión de Sofía obedece a que su marido, Tomás, no ha faltado a la comida por viajar urgente a Chile, como ella pretextó ante sus amigos, sino porque la ha abandonado por una agente de viajes. Pero las cosas no son tan sencillas como ella las presenta: detrás de ese abandono hay muchos años de tedio, rutina y mutuo desinterés, aunque de pronto la furiosa descarga de agravios resulte ser el mejor afrodisíaco, según Tomás. En tanto, Inés -mujer de principios, tan estructurada que llega a la rigidez- defiende incondicionalmente el partido de Sofía, ante la mirada un tanto escéptica de su marido, que ha escuchado las razones del infiel.
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En El Duende, Córdoba 2297 (4964-5710).
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