Jorge Eines: Nina

Un homenaje para los que vuelan muy alto
Jorge Eines estrena Nina y recuerda a Héctor Malamud
"Estoy destrozado", balbucea Jorge Eines con los ojos llorosos. Este hombre muy alto, de voz grave, un intelectual que cuela de modo no forzado citas de autores en sus conversaciones, confiesa que extraña a su familia en Madrid y a sus 100 alumnos ?ni uno más ni uno menos? y cuenta los días para su regreso. El director argentino que reside en España se instaló en noviembre último durante tres meses en Buenos Aires para dirigir Nina y fijó por entonces una fecha de estreno: hoy. A pesar de que en diciembre pasado falleció Héctor Malamud, uno de los actores que ensayaba la obra, Eines decidió continuar con su plan y "superar el listón trágico en nombre de lo creativo".
En un descanso de su último ensayo, Malamud le repitió a la productora tres veces el latiguillo del mundo del espectáculo: "Show must go on!" ("el show debe continuar"). El actor y Eines mantenían una amistad de más de 30 años, pero Nina sería la primera obra que estrenarían juntos. "Con su muerte, la respuesta inmediata fue un duelo radical. Su partida, además de humana, es creativa. Pero luego mi reacción cambió y elegí a un actor en absoluto parecido a él y doblé la cantidad de horas de ensayo", dice sobre la elección de Héctor Ruderman para ese rol.
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Nina, de José Ramón Fernández.
Ciudad Cultural Konex , Sarmiento 3131 (4864-3200). De jueves a sábados, a las 21. $ 30.
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