Hilda Bernard, Duilio Marzio, Fernando Heredia: El último encuentro
Lo que late detrás de la amistad
Los tres superan los 80 años, con la pasión intacta para enfrentar un texto maravilloso de Sándor Márai.
Aunque la ficción es el arma con que enfrentan la vida desde hace décadas, ni Hilda Bernard (88), ni Duilio Marzio (86), ni Fernando Heredia (85) hablan de pactos con el diablo ni cosas parecidas para explicar su extensa permanencia sobre los escenarios. Mucho más cerca de la realidad, a punto de estrenar El último encuentro, basada en la novela del húngaro Sándor Márai, Marzio y Bernard hablan de "la pasión por hacer teatro, que se mantiene intacta".
La historia de la puesta arrancó cuando Fernanda Mistral y Ricardo Yoma le acercaron el texto a Marzio, quien de inmediato se interesó por la transcripción al lenguaje teatral realizada por Christopher Hampton, cuya versión fue protagonizada, en Londres, por Jeremy Irons. "Ahí compré los derechos de la obra y vino todo lo demás", sintetiza. Todo lo demás es la elección de la directora y del dúo de actores que lo acompañaría, un trámite sin demasiados obstáculos, que lo reunió con Bernard, Heredia y Gabriela Izcovich.
Con la amistad como eje, Márai construye la historia de la relación entre Henrik (Duilio Marzio), un general hijo de un guardia imperial del imperio Austro-Húngaro, y Konrád (Fernando Heredia), un barón de menor rango en la escala social de la época, quien tuvo en la música su refugio. Amigos durante la infancia y la adolescencia, se reencontrarán 41 años y 43 días después de la partida de Konrad, con la expectativa de dejar al descubierto las razones de su ida.
Entre ellos, la figura de Nini (Hilda Bernard), quien tuvo a su cargo la crianza de Henrik, oficia casi como guía en el recorrido por las vidas de ambos hombres.
Los tres aseguran que el tratamiento que el autor le da al tema los cautivó. "Los límites de la amistad. Cómo puede resistir a cualquier evento que te pase en la vida", plantea Marzio. "Su significado, lo que hay detrás de ella", agrega Bernard.
Mientras hablan, discuten y se ríen, el trío vuelve una y otra vez al texto de la obra. "La amistad es más fuerte que el amor propio, que la ambición y más fuerte, aún, que el deseo sexual", fundamenta el Henrik de la obra. "Resiste todo", completa Heredia.
Y entonces Marzio se sale de su personaje y abre la puerta para ir más allá de la obra. "En el fondo, la pasión que un individuo tiene por algo, que supera todas las cosas, es lo que hace que una vida tenga una razón de ser", dice. Muy parecida a la que sostiene los más de cuatro meses de ensayo que llevan encima. "Para mí fue una experiencia nueva", señala Heredia, y va más lejos. "Hace mucho tiempo -dice- que yo no hacía teatro, y me había quedado con la práctica de preparar una obra en un mes. En cambio, en este caso es palabra por palabra. Movimiento por movimiento".
¿Eso implica un sacrificio?
Todos: Noooooo. Para nada.
Marzio: Cada ensayo es un orgasmo. Y la representación también lo será.
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