Danza con Cobos

Medias rotas y poca diversión
MAR DEL PLATA.- Tremendos altibajos tiene la revista que este año presenta Nito Artaza en Mar del Plata. El comienzo es avasallante, impacta de verdad, pero de a poco el show va perdiendo vuelo. Lo que empieza con una propuesta coreográfica, musical y escenográfica sofisticada y lujosa se diluye en un conglomerado de sketches sin gracia, picardía o -mucho menos- inteligencia. Una pena si se tiene en cuenta el nivel de recursos -sobre todo técnicos- a los que este grupo experimentadísimo en el género sabe y puede echar mano.
Es cierto que los números musicales, en los que tienen un rol preponderante los juegos acrobáticos, son de lo más rescatable (el mejor, el de los caballeros con armadura), pero ellos mismos pierden elegancia y efectividad cuando la primera vedette y algunas de las chicas del cuerpo de baile lucen rotas sus medias de red. Son detalles que un espectáculo que pone el ojo en esos puntos de glamour y excelencia -y que cobra entradas de hasta 100 pesos- no se puede permitir. Lo que debía ser bello troca en decadente.
Sin dudas el gran acierto de Artaza fue haberla sumado a Gladys Florimonte a su elenco. Ella es la única que aporta algo de gracia a un show que por momentos es, directamente, aburrido. Aunque es en sus cuadros donde aparecen las remanidas invitaciones a algunos espectadores para subir al escenario a bailar o a actuar en algún sketch, solamente ella arranca alguna sincera carcajada. Ni siquiera Nito, con sus imitaciones o su monólogo de chistes, logra convertirse en el centro del espectáculo.
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