Ingrid Pelicori y Horacio Roca: Grande y Pequeño


Las emociones humanas a contraluz

Los intérpretes tienen a cargo una puesta del alemán Botho Strauss, cuya historia pone el foco en “una mujer que se acaba de separar –dicen–, tiene un mal duelo y busca darle nuevo sentido a una vida” antes regida por su marido.

Escrita en una época fecunda en prácticas teatrales y en nuevos conceptos, Grande y pequeño, del alemán Botho Strauss, se verá a partir de hoy interpretada por Ingrid Pelicori y Horacio Roca. Un título que, al decir de estos artistas, recoge los más variados y profundos temas de la condición humana. Grandezas y pequeñeces a la espera de ser descubiertos por el espectador y por una Carlota de ficción que intenta apresar algún destello en encuentros atemporales, imaginarios o reales, pero siempre inquietantes y no exentos de humor. Turista en Marruecos, esta mujer es atraída por el diálogo que sostienen un tal Frieder y otro cuyo nombre no es mencionado, pero al que ella, intrigada, identifica como “no Frieder”. Capta palabras sueltas, como codicia, envidia, indiferencia y ambición ciega, e imagina cómo visten y qué hacen. Con una secuencia de este tipo arranca la pieza de Strauss, un montaje de Manuel Iedvabni en el Centro de la Cooperación, director que a comienzos de los ’90 llevó a escena otra obra de este autor: El tiempo y la habitación. Pelicori y Roca coinciden en que se trata de un escritor no encasillable que muestra aquí a una mujer frágil pero dispuesta a “volver a empezar”, por aquello de que aun en el derrumbe el deseo no desaparece. Ella es –según Pelicori– retrato de los que no se adecuan a un mundo áspero, tienen necesidad de un vínculo y no pueden pasar por encima de esa urgencia. Al parecer, esta Carlota se halla en Marruecos, pero no todo ocurre en esa geografía: “En el original, las otras escenas se desarrollan en Alemania”, aclara Roca. En esta puesta se han obviado referencias geográficas, de modo que éste es básicamente el viaje que emprende una mujer tras una ruptura amorosa. “Para decirlo simplemente, el de una mujer que se acaba de separar, tiene un mal duelo y busca darle nuevo sentido a su vida, ya que hasta entonces creía que ese sentido era su marido”, completa la actriz.

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