Cremona
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Nota del 01 se septiembre
Gente de patrias diversas
En la obra, adaptada por Tito Cossa y dirigida por Helena Tritek, veinte personajes comparten el patio de un conventillo.
La revalorización de Armando Discépolo a través de distintas versiones de sus textos, da cuenta de la vigencia, no sólo en el teatro oficial, de un autor medular en la dramaturgia argentina. De este modo, Helena Tritek debuta en la dirección de una obra Discépolo en la programación 2008 del Cervantes. Este texto, ideado en la desmesura, plasma las dimensiones de su poética en el exceso, tanto por los veinte personajes como por la idea del espacio: un "monumental conventillo".
El grotesco criollo plantea como género, entre otras dificultades, la necesidad de transitar un registro específico de actuación. Y en la versión de Tritek, esta cualidad interpretativa queda desbalanceada. Sin embargo, se destaca el trabajo de personajes fundamentales como Cremona (Alberto Anchart), Nicola (Enrique Liporace) y Petrona (Lucrecia Capello).
Roberto Tito Cossa pulió y agilizó el original. Allí, está Cremona (Anchart), anciano que rebosa de bondad y comprensión en un ambiente desgraciado. Entre infidelidades y canalladas de sus vecinos, Cremona ayuda a todos por igual.
En el patio se dan cita, entre otros, Don Nicola, dueño del conventillo. Este hombre, ultrajado por las infidelidades de su mujer, desaloja sin piedad a sus inquilinos. Por otro lado, Petrona, hace lo que puede para detener los desvaríos alcohólicos de su esposo. El joven Emilio (Roberto Vallejos), tiene una aventura amorosa con Cristina (Mercedes Scapola), casada con un gallego. Y esta relación de infidelidades múltiples culmina en drama pasional.
Más en Clarín - 01/09/08
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