martes, 26 de agosto de 2008

Luis Cano

Nota del 10 de agosto

"El teatro es modificador"

Cuatro de sus obras están en cartelera. Y acaba de crear una Maestría en Dramaturgia en el IUNA.

Mientras otros directores lidian con la dificultad de sus textos -en la cartelera del off encontramos cuatro obras basadas en su dramaturgia- Luis Cano se abocó a investigar cómo dirigir un clásico. Pelícano, de August Strindberg, se mantuvo, el año anterior y éste, en el Portón de Sánchez hasta que hubo que suspender por el viaje de una actriz y no por falta de público. Pero a pesar de alcanzar la comunicación que buscaba con el espectador, pone más el foco en la dificultad que en el logro. "Empecé suponiendo que tenía buenas ideas de actualización y concluí comprendiendo que por algo ciertos textos llegaron a ser clásicos: son máquinas completas que incluyen una propuesta escénica. Cosas que al principio desdeñaba me fueron demostrando su razón de ser dramática. Aprendí a pensar cómo resolver escénicamente lo que trae un texto y no a dramaturgearlo sólo para facilitar la puesta. Esto no significa respeto museológico, austeridad emotiva que se supone clasicista; al contrario, lo que me interesa de ciertas obras es la lógica universal de sus personajes y provocar la intensidad que, en su momento, generaron en la gente. Hamlet funcionaba durante cinco horas a pleno día comiendo y tomando cerveza. Incluso el tiempo que duran ciertas obras es lo que necesitan para todo aquello de que dan cuenta. Eso descomunal en todo sentido de los clásicos no se puede encarar con el preconcepto de duración estándar de una hora ni de celebración del espacio-rincón pequeño que es más producto de la falta de recursos que de una decisión estética. Hay que leer bien -insiste Cano-, entregarse a su lógica interna, hacer funcionar sus procedimientos".

No casualmente nombra Hamlet, una de sus obsesiones; eligió Pelícano "porque contiene un Hamlet". Y hace unos años escribió su propio Hamlet que Emilio García Wehbi montó en la sala Sarmiento del Complejo Teatral de Buenos Aires, "justamente para discutir un enfoque habitual del clásico en un espacio estatal; no competía ni corregía a Shakespeare, como me criticaron. hoy, haría el original de Shakespeare en el off, también para generar discusión".

Más en Clarín - 10/08/08

1 comentario:

Anónimo dijo...

Luis Cano es el Luis Alberto Spinetta de la dramaturgia argentina.