Una idea para morirse

Situación uno. Es un cumpleaños en la casa de alguien. Tres actores, haciendo uso de sus dotes escénicas, montan una breve obra en medio de la reunión en la que imitan al homenajeado y satirizan aspectos concretos de su vida con información que obtuvieron antes.

Situación dos. Es una fiesta. Tres actores se ponen en la piel de supuestos mozos contratados para la ocasión y hacen de las suyas para sorprender a los invitados. Esto existe y, como idea, no está mal y promete diversión.

Hasta aquí, todo bien. Pero alguien se animó a ir más lejos. Un aviso clasificado publicado en Internet ofrece “Animación de velatorios”. ¿Cómo? Sí, animación de velatorios. Un elenco ameniza velatorios “con una obra de teatro basada en la vida del difunto”. ¿Es una broma? Los responsables aseguran hacerlo con el “mayor respeto posible”.

“¿Qué pasaría si después de un año del fallecimiento de una persona se le hace una teatralización para recordarlo con alegría y lo representamos a la familia?”, se preguntó Franciso, uno de los actores responsables de la idea, en diálogo con Blog Teatro.

Al ser interrogado sobre cómo concretan la idea, respondió: “Todavía no llamó nadie; no tenemos la experiencia como para comentarles”.

La iniciativa, según explicó, consiste en hacer “un tipo de recital poético, con un discurso final determinado”, y pone como ejemplo la presencia de una persona con cierta gracia que reciba a los invitados en la puerta y que los distraiga para que “se alejen de aquello por lo que están pasando”.

La pregunta que se impone es la siguiente: ¿Genialidad, disparate, o simple estrategia para llamar la atención? La idea suena tan extraña como lo es el hecho de hacer una reunión para recordar el aniversario de la muerte de una persona. En fin. No es invento nuestro. El aviso, un hallazgo de la twittera YoanaconYe está acá.

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