viernes, 27 de junio de 2008

Liz Solari: Barbie Live!, las Aventuras de La Princesa


Liz Solari: "Barbie es sólo una muñeca, no un modelo de mujer"

Todo cambió con "Bailando por un sueño": ahora su panorama es amplio. La tentó la televisión mexicana, Sofovich y Artaza la querían para la revista, Tinelli pensó que podía conducir un ciclo. Ella fue detrás de su deseo: la comedia musical. Y ganó un casting entre 500 para protagonizar "Barbie Live!". Una chica con carácter.

El caso podría entenderse desde la teoría del poder de la belleza excesiva: Liz Solari no actuó más que en actos escolares, no cantó más que en la ducha y sin embargo el 5 de julio debutará como protagonista de una comedia musical (Barbie Live!, las Aventuras de La Princesa) en el Opera). ¿La suerte de las lindas? Probablemente, pero hay algo más: la chica nacida en Barranquilla despertó a más de un productor desde su firme paso por "Bailando por un sueño 2007". Después de sacudirse como una bailarina profesional sin haber estudiado danza, llegó la lluvia laboral. "La belleza tiene límites. Estoy preparándome diez horas por día, quiero estar a la altura de las circunstancias", se escuda.

Tras ocho años de modelaje y desde que la vidriera ShowMatch la disparó como revelación, el huracán Liz tuvo todo tipo de ofertas laborales. Las más potentes: 1) Querían calzarle las plumas Gerardo Sofovich y Nito Artaza. 2) La TV Azteca la quería como protago nista de un culebrón 3) Ideas del Sur la pensaba como conductora. El rubro que quisiera, al alcance de sus manos. Pero ella advierte que no desesperó: "Algunos dicen, tenés que hacer, agarrar. Pero yo se lo dije a Pancho (Dotto), prefiero ir de a poco que hacer mucho y mal. Tengo una sensación: ahora es el momento y el lugar".

Si uno no supiera que Barbie cumplió 49 años, pensaría que fue inspirada y confeccionada a partir del molde Solari: ojos turquesa, cabellera platinada, cinturita de avispa, piernas de jirafa. Tanta perfección se trasluce en su modo: apenas llega el fotógrafo, posará más de una hora, como si se tratase de una campaña de cosmética antes que una entrevista periodística con Clarín. A eso se sumarán dos asistentes, tan obsesivamente puntillosos que harán la foto de la foto. ¿Cómo? Sí, una fotografía casera para chequear que la pose o el gesto la favorezcan. ¿No será demasiado?

La idea del musical fue argentina. El productor Ramiro Mayol vio el fenómeno Barbie a través de su hijita y se conectó con el Embajador de los Estados Unidos con la propuesta teatral. Fue derivado enseguida a la empresa Mattel, firma que la produce, y éstos arrancaron una búsqueda de más de 500 chicas. "Me tiré en el living e imaginé en primer lugar a Liz. Pero querían a un personaje no conocido. Finalmente ella los convenció", explica Mayol.

En Clarín

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